Economía

«La cuota cameral no se acaba ya. En 2011 la cobraremos»

El presidente de la Cámara de Comercio de Sevilla, Francisco Herrero León, sentencia que esta institución «no va a sucumbir» tras la supresión de las cuotas obligatorias al haber diversificado sus ingresos

el 19 dic 2010 / 20:19 h.

Francisco Herrero posa en las escaleras de la sede institucional de la Cámara de Comercio de Sevilla, sita en la Plaza de la Contratación.

-¿La eliminación de las cuotas obligatorias que pagan las empresas a las Cámaras es una estocada a estas instituciones o cabe taponar la herida diversificando las fuentes de ingresos?

-La Cámara de Sevilla hace tiempo que busca su autofinanciación. La supresión de las cuotas obligatorias es una medida que beneficia a las grandes compañías, que no pagarán, y, en cambio, perjudica a las pequeñas y medianas, al ver reducidos los servicios que nosotros les prestamos. La mitad de las pymes no paga nada a la institución, y un 75% de las restantes sólo abona unos 20 euros al año. Por tanto, de nuestros servicios se benefician sobre todo las pymes, que son el núcleo central, y después las grandes empresas, que también los demandan y viajan con la Cámara para reforzar la internacionalización.

-¿Qué peso tienen esas cuotas sobre los ingresos totales de la Cámara?

-El porcentaje del que llamamos recurso cameral permanente [cuotas] se ha ido reduciendo año tras año. Si en 2010 ronda el 50%, para 2011 la estimación inicial lo situaba en el 40%. Pero hay una peculiaridad que incluso el Gobierno parece que desconocía al tomar su decisión. Nosotros, las Cámaras, vivimos con dos años de retraso. El recurso cameral permanente que cobraremos a principios de 2011 corresponde al impuesto devengado por las empresas por su beneficio de 2009. ¿Y qué quiere decir esto? Que el ejercicio 2011 será, en principio, exactamente igual.

-¿Y para 2012?

-El real decreto referente a la supresión de cuotas habla de que, a partir de ahora, aportarán las empresas que facturen más de 10 millones de euros. Ese a partir de ahora necesita una aclaración, y es la que pedimos al Gobierno. Si en 2011 las cuotas corresponden al ejercicio devengado de 2009, los recibos los giraremos a las empresas una vez que la Agencia Tributaria nos facilite esa información fiscal. La medida [supresión de obligatoriedad], por tanto, sólo afectará a partir de 2012.

-Es decir, que hay un periodo transitorio antes de afectar de lleno a los ingresos...

-En efecto. 2011 será un año similar al de 2010, planteamiento que, parece ser, el Gobierno ha admitido. Hay ese margen de maniobra para captar ingresos adicionales. Las empresas tienen en mente que ya no pagarán, pero no es así. Seguiremos cobrando en 2011 la cuota que corresponde a 2009. Y en 2012, que sería el impuesto de 2010, ya veremos, el Gobierno aún debe aclararlo.

-¿Y cómo se llega a esta situación? ¿Por qué el Gobierno ataca a estas instituciones que fomentan el tejido productivo?

-Es una situación rara y difícil. Desde la Cámara defendemos a las empresas, pero la mayoría de ellas no quiere pagar a la Cámara. Pagar no le gusta a nadie y de voluntarismo estamos cortitos en nuestra tierra, quizás sea porque las Cámaras tenemos pocos amigos entre los empresarios. ¿Qué hacemos, de misioneros? No podemos, también somos empresa, pero pretenden dejarnos sin socios. No es una estocada y, de hecho, puedo dejar muy claro que la Cámara de Comercio de Sevilla no va a sucumbir.

-¿Las habrá que sí?

-Sí. No es lógico, esto hay también que decirlo, que existan en España 88 Cámaras de Comercio. ¿Tiene sentido que las cuatro provincias de Cataluña sumen 14 Cámaras? En Sevilla sólo existe una, mientras que en pequeñas provincias hay hasta tres. Nosotros tenemos en la provincia sevillana 13 antenas camerales, pequeñas sucursales para atender a los municipios y las comarcas y dar servicio a su empresariado.

-¿Y qué va a pasar con ellas?

-Pues no lo sé. Las antenas son un proyecto de ámbito nacional que, teóricamente, cuenta con financiación europea hasta 2013, con posibilidad de llegar a 2015. Un 80% de su presupuesto lo financian los fondos comunitarios Feder y el 20% restante, ayuntamientos y Cámara a partes iguales. Será, pues, difícil de atender todos los proyectos que hacemos, más de setenta en el conjunto del año, e intentaremos que las empresas beneficiarias cofinancien los servicios y que participen más las instituciones públicas.

-Los autónomos dicen que no se sienten representados en las Cámaras...

-Nunca han querido pertenecer y estaríamos dispuestos a que no pertenecieran. Sin embargo, si el Gobierno hubiera querido hacerles un guiño real, no vacío, les tendría que haber aplicado otras medidas [recortes] de carácter fiscal y hacer que se cumplan las disposiciones sobre la morosidad en los pagos. Aun así, ha enarbolado una bandera, te quito la cuota de la Cámara, que, además de ser muy poco dinero, no les beneficiará tampoco en nada. Existe el autónomo no empresario, no tiene empleados, es él mismo, por ejemplo el taxista, y comprendemos que no quiera pagar a la Cámara, porque nuestros servicios son para los empresarios. Pero incluso para éste hemos arbitrado proyectos, como la instalación de GPS en los taxis, 400 euros individuales que superaban con creces los 20 euros anuales que paga el taxista a la Cámara. Pero no tenemos servicios de 20 euros. En la Cámara existe una redistribución del impuesto, al igual que se hace con aquéllos que costean la sanidad o la escuela pública.

-Dicen incluso que son instituciones medievales...

-Si alguien dice eso, no conoce realmente a las Cámaras ni la labor que desarrollamos. Somos Cámara Oficial de Comercio y, por oficial, estamos tuteladas por la Consejería de Turismo, Comercio y Deporte, y en Madrid el Consejo Superior de Cámaras lo está por el Ministerio de Industria, cuyo titular, Miguel Sebastián, se enteró de este tema al igual que nosotros, por la prensa. Somos colaboradores de la Administración autonómica y de la central y nuestros servicios son a favor de la empresa y de la creación de empresas, y el fomento de la cultura emprendedora ha de ser importantísimo. Tanto hablar de paro y de lo que hay que hablar realmente es de empresa, la única que puede paliar el déficit de empleo.

-Algo tendrán que decir las administraciones también...

-Sí, sí, ya lo estamos viendo... No reducen el gasto como deberían y obstaculizan el trabajo de quienes, como nosotros, fomentamos la cultura emprendedora. El meterse con las Cámaras es un brindis al sol, pero es popular. Es como si a usted le dicen que a partir de ahora no tendrá que pagar impuestos. ¿Y a que le agradaría? La cuota es un impuesto, sí, pero a mí Hacienda no me puede decir que pague lo que quiera ni negocia mis impuestos.

-En estos tiempos de crisis cualquier ahorro viene bien...

-La aportación del empresario, su cuota, depende de su beneficio empresarial, de ahí que las cuotas de la Cámara se adapten a la crisis y, de hecho, en los dos últimos años la reducción ha sido de un 30%. El sistema español de Cámaras se adapta al modelo continental europeo, al igual que Alemania, Francia, Países Bajos o Italia. Ese modelo reúne tres características: corporación de derecho público, afiliación obligatoria y cuota obligatoria. No somos, por tanto, una reliquia ni tenemos un impuesto trasnochado, sino que estamos en los Estados más punteros. Somos corporaciones de derecho público pero, ¿sin obligatoriedad de pertenecer a ellas ni obligatoriedad de pagar las cuotas? No tendría sentido. O somos Cámaras privadas o corporaciones de derecho público tuteladas. Y, encima, no se nos reconoce que somos colaboradores importantísimos de la administración.

-La Junta de Andalucía ¿que tiene que decir a todo esto?

-No ha dicho nada porque primero tendrá que decirlo Madrid. Nuestro presupuesto está aprobado por la Consejería, al comité ejecutivo asiste el delegado provincial de la Consejería, y podría hacerlo también al pleno, y nuestras ventas y compras deben estar autorizadas por la Consejería. Si el Gobierno es de su mismo partido, no se van a pelear. La Junta evalúa la situación, sabe cuán importante es nuestra labor: creación de empresas a través de nuestros viveros, ventanillas únicas, asesoramiento, apoyo a la innovación y las nuevas tecnologías, respaldo a mujeres empresarias, internacionalización, formación...

-Cuotas y formación. ¿Hay más fuentes de ingresos?

-La captación de proyectos nacionales y europeos, y que quede claro que la formación que realizamos no está subvencionada, la paga el alumno o la empresa, a la que le gestionamos su crédito formativo. Nuestro departamento de acción formativa es rentable y, además, cualquier acción de la Cámara intentamos esponsorizarla para que, así, no nos cueste dinero. Como empresarios, sabemos administrar el dinero.

-¿Cómo va el primer año del centro educativo y formativo sevillano EUSA después de su adquisición por la Cámara?

-Bien. Han comenzado las primeras carreras y en este primer curso se han superado las previsiones iniciales.

«Nos llaman graciosos en Madrid pero trabajamos más que nadie»

-¿En qué está fallando la economía sevillana para que tengamos unos niveles tan altos de desempleo?
-La economía sevillana no deja de ser un reflejo de la española e internacional, aunque España va más tarde que los demás países hacia la recuperación. Faltan horizontes. Desde el colegio hay que preparar a toda la juventud para el futuro, inculcándole la cultura emprendedora y del autoempleo. A los andaluces nos cuesta salir, pero hoy en día ese miedo se está perdiendo. Estamos gastando mucho dinero formando a miles de universitarios que después se van al exterior. Existe una juventud muy bien preparada, pero también otra muy mal preparada, lo revela el informe PISA. El sacrificio parece que no entra en la vida diaria, y esta vida, sobre todo la empresarial, es de mucho sacrificio para poder tener éxito.

-La ampliación del Puerto de Sevilla se esperaba como agua de mayo, la esclusa está terminada, queda el dragado del río.
-El Puerto va con la economía de Sevilla, no al revés, y el dragado va con el Puerto. No se está hablando de dragar todo el cauce, sino en sitios puntuales, y con las medidas medioambientales previstas creo que puede ser viable y factible. Lo malo es que en esta tierra cuesta mucho sacar las cosas adelante, a cien mil opiniones a favor salen cien mil en contra. Las cifras de tráfico pueden duplicarse, aunque tampoco podemos olvidarnos de la situación que atraviesa la economía sevillana. Estas infraestructuras nos preparan para el futuro.

-Y otras padecerán los recortes presupuestarios.
-Por desgracia estamos viendo infraestructuras que se están paralizando. Muchas iban bien y ahora mal, como el AVE Sevilla-Málaga, que, por lo que he preguntado, está parado, cuando es muy importante para el turismo. Y en la SE-40, lo mismo. Una gran ciudad, una gran provincia, se hacen y prosperan con infraestructuras, mirando hacia el río, que lo tenemos olvidado, con conexiones por ferrocarril y aéreas... Sí, hay intenciones, muchas, pero resulta muy difícil plasmarlas.

-Ya que toca el turismo, los empresarios se quejan de que se está perdiendo el sector de congresos.
-Tenemos que atraer más turismo y más congresos. Sevilla está bastante pobre, y así se percibe en los restaurantes. Pronto tendremos la ampliación del Palacio de Congresos, que será muy importante para el objetivo de convertir a Sevilla en una ciudad importante de congresos, y en ello la Cámara está muy implicada. Sevilla se vende bien, el boca a boca tiene que servir, de ahí que haya que esforzarse en ser agradables, en ser rentables.

-¿Y la provincia?
-Ésta es la Cámara de la provincia de Sevilla, y no de la ciudad de Sevilla, y ahí están como prueba las trece antenas camerales. Nuestra provincia es muy rica en monumentos, fiestas, hay que trabajárselo, trabajando se consigue todo y salir de esta crisis económica.

-¿Ganará su hermano, Santiago Herrero, la presidencia de la CEOE?
-Es una votación singular. La elección la realizamos 819 compromisarios. Cada uno es de su padre y de su madre, y quiere la casualidad [ríe] que Santiago y yo seamos del mismo padre y de la misma madre. Al poner el nombre al candidato a la CEOE, aunque a mí fulanito me diga vota a fulano, votaré a quien estime oportuno. Son dos modelos distintos de gestionar la CEOE y, ya sin parentescos, confío más en la gestión de Santiago que en la de Joan Rosell, aunque éste es muy buen amigo mío desde hace muchos años. Mi hermano y yo somos de carrera de fondo, trabajando es muy difícil que alguien nos gane.

-¿Y en Madrid hay respeto por el empresario andaluz?
-Allí no tenemos el nombre de los empresarios catalanes, levantinos o del norte, es una realidad. A ver si el programa Andalucía 10 termina con el tópico de los empresarios andaluces, quienes sabemos divertirnos, sí, pero también trabajamos más que nadie. En las reuniones de Madrid, tenemos que estar muchas veces muy serios y formalitos para que no nos tachen de graciosos. Seriedad y humor es buena combinación para estos tiempos que vivimos. Tampoco se puede estar siempre con cara de entierro.

 

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