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Deportes

La decisión más idónea para el Sevilla

El Sevilla, como club, experimentó ayer su grandeza precisamente en los momentos más bajos. El consejo de administración destituyó a Jiménez para evitar la mediocridad y no renunciar a un proyecto que debe continuar pese a quien pese, y por supuesto a pesar de Manolo Jiménez.

el 24 mar 2010 / 00:47 h.

El Sevilla necesitaba un cambio, un cambio urgente. Porque el Sevilla se juega los cuartos esta temporada. Se juega su futuro a medio plazo y sus proyectos futuros, se juega seguir su estela de crecimiento de las últimas temporadas, mantenerse en la Liga de Campeones y buscar más aspiraciones. Y Manolo Jiménez había puesto en peligro todo eso, Manolo Jiménez había puesto en peligro el futuro a corto y medio plazo de la entidad.

El Sevilla actual es realmente exigente, tanto que el entrenador que tiene al equipo quinto clasificado y en la final de la Copa del Rey no le sirve. Y realmente no le sirve. Jiménez posiblemente habría sido un buen entrenador para el 60% de los Sevillas de la historia, pero no basta precisamente para éste. Ha mostrado sus limitaciones y ha estado por debajo de las exigencias del club.

Manuel Jiménez Jiménez se ha quedado solo, totalmente solo. Cuando le han fallado los resultados, le ha fallado todo. Nunca tuvo el respaldo general de la grada, nunca el del juego del equipo, ni siquiera el de la totalidad de la plantilla, y tampoco el de la totalidad del consejo de administración. Sólo le han acompañado los resultados, hasta ayer.

La decisión tomada por el consejo, con José María del Nido a la cabeza en el día de ayer, fue bastante cruel para el entrenador nervionense, realmente cruel. Cruel y dura porque el entrenador que ha conseguido llevar al Sevilla a una nueva final de la Copa del Rey no estará en el banquillo del Bernabeú, de Mestalla o del Camp Nou para intentar lograr el título. Pero además de cruel, la decisión también era necesaria. El equipo se le ha caído al técnico de Arahal, y éste no encontraba la solución. Las lesiones han tenido culpa, y tanto, pero de eso también es responsable el cuerpo técnico y los preparadores físicos. La única forma de salvar la temporada era buscando la reacción, y en eso tiene toda la razón Monchi. Se juega mucho el Sevilla, demasiado para Jiménez.

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