martes, 11 diciembre 2018
14:29
, última actualización
Deportes

Iago Aspas devuelve la sonrisa a Nervión (3-2)

LA CRÓNICA. Un Sevilla plagado de no habituales se lleva un loco partido ante el Espanyol. El conjunto catalán jugó más de 45 minutos con uno menos.

el 01 feb 2015 / 09:17 h.

Iago Aspas (Foto: Manuel Gómez). Iago Aspas (Foto: Manuel Gómez). El Sevilla necesitaba una victoria como hacía tiempo que no se le recordaba. La herida copera estaba demasiado reciente y sumar en Liga era como el agua en el desierto. El rival, el verdugo copero. Un Espanyol demasiado relajado y que no impuso excesiva resistencia. Aunque eso no debieron pensar en el Sánchez-Pizjuán cuando Stuani anotaba desde el punto de penalti el 0-1. Jugada importante porque González González debió expulsar a Beto en esa acción. Fue benevolente el colegiado y el portero luso se quedó sobre el campo. Este tanto espoleó a los de Unai. Las variantes en el once le daban otros bríos al equipo. Banega tomaba la manija en el centro, con Carriço haciendo de escoba e Iborra pisando área. Pero la titularidad más relevante fue la de un Iago Aspas que es magia. El gallego anotó el 3-2 a falta de dos minutos para el final cuando en Sevilla pensaban que no llegaría. Y eso que los de Nervión se marcharon 2-1 al descanso, y con un jugador más por expulsión de Kiko Casilla tras tocar el balón fuera del área en un disparo que era gol de Aspas. La segunda parte fue un monólogo sevillista, con dos palos y numerosas ocasiones. El Sevilla se pudo marchar con seis goles a su favor, la suerte no le acompañó. Así llegó el golazo de Víctor Sánchez a doce minutos del final. Nadie podía creérselo. Varapalo enorme. El Espanyol volvía a deprimir Nervión. Y en esas apareció Iago, que tras jugada de Bacca, anotó el tanto del triunfo. Explosión en el Sánchez-Pizjuán y Aspas como estrella. Hace 72 horas se iba a casa muy cabreado por no jugar ni un minuto en Copa. El destino le tenía reservado esta noche.

  • 1