Economía

La deuda pública respira...

El Tesoro supera con nota su primer examen del año al colocar 10.000 millones, el doble de lo previsto, a un menor interés.

el 12 ene 2012 / 08:31 h.

Sea porque el Banco Central Europeo (BCE) siguió el guión y optó por mantener el precio del dinero en el 1% para alentar la fluidez del crédito o porque las primeras medidas aprobadas por el Gobierno de Mariano Rajoy han surtido el efecto tranquilizador esperado, lo cierto es que los mercados reaccionaron ayer a los estímulos y recibieron con los brazos abiertos la primera subasta de deuda española del año. ¿Traducción? El Tesoro Público colocó el doble del dinero previsto y redujo el interés que pagará por ello.

Éxito, pues, en el estreno de emisiones de deuda del Tesoro en 2012, al colocar casi 10.000 millones de euros en bonos -frente a los 4.000 o 5.000 previstos- a tipos de interés más bajos, con lo que continúa la buena racha de las últimas emisiones, ya que la demanda se disparó por encima de los 18.500 millones.

En concreto, colocó 4.271,77 millones en bonos a tres años a un tipo de interés medio del 3,384% frente al 4,023% de la subasta precedente, así como 2.503,18 millones con vencimiento a 30 de abril de 2016 y un interés medio del 3,748% desde el 4,871% anterior y 3.211,22 millones a 31 de octubre de 2016, con interés medio del 3,912% desde el 4,848% anterior.

El Gobierno interpretó el éxito en la subasta de bonos como "la primera respuesta de los mercados a las medidas adoptadas" por el Ejecutivo para reducir el déficit público, con las que prevé cosechar un ahorro de unos 15.000 millones entre los recortes y las subidas de impuestos. La siguiente prueba llegará el próximo martes. A lo largo de 2012, el Tesoro emitirá 86.000 millones brutos a medio y largo plazo, un 10% menos que en 2011.

Como muestra, el Ejecutivo destacó el efecto de la colocación de bonos sobre la prima de riesgo -el sobrecoste que hay que pagar en los mercados secundarios para vender bonos españoles a 10 años frente a sus homólogos alemanes-, que se relajó por debajo de los 340 puntos básicos.

La emisión se produce, además, tres días después de que el Tesoro alemán colocara 3.900 millones en letras con vencimiento a seis meses por los que ofreció por primera vez en la historia un tipo de interés medio negativo del 0,0122%, pese a lo cual recibió una fuerte demanda al superar en 1,8 veces la cantidad ofrecida.

Al margen del reflejo de las medidas de Rajoy, lo cierto es que también ayudó la decisión del Consejo de Gobierno del BCE, que decidió mantener los tipos de interés de la Zona Euro en su mínimo histórico del 1%, después de bajarlos dos meses consecutivos en un cuarto de punto desde que el italiano Mario Draghi accediera a la presidencia de la institución.

El banco central cumplió con las previsiones de la mayoría de los analistas, que no esperaban cambios en enero, pero que sí ven posible una nueva rebaja de los tipos en febrero o marzo si la situación de la economía de la Eurozona sigue empeorando.

Draghi, en la rueda de prensa posterior, elogió los progresos de España e Italia sin mencionarlos al referirse a los ajustes y las reformas adoptadas por varios países de la Eurozona que en los últimos meses han logrado avances "muy extraordinarios", subrayando que la creación de empleo debe ser el objetivo primordial de los mismos.

Aunque declinó valorar la situación de los Estados en particular, aseguró que, en general, la percepción es que "los países están realizando serios esfuerzos de consolidación y reformas estructurales; es muy extraordinario lo que hemos visto en los últimos cuatro o cinco meses".

El banquero italiano señaló que, como consecuencia de las medidas de consolidación, se produce una "contracción fiscal" que, en su opinión, debe ser mitigada adoptando reformas estructurales que permitan crear empleo y recuperar la confianza.

Buen día también para Italia, cuyo Tesoro colocó 8.500 millones, el máximo previsto, en letras a doce meses con un interés medio del 2,735%, un coste un 54% inferior al de la anterior.

BARRA LIBRE. La histórica subasta de liquidez a tres años celebrada por el BCE el 21 de diciembre, en la que 523 entidades europeas recibieron más de 489.000 millones de euros, evitó una profunda contracción del crédito en el sistema financiero de la Zona Euro, aseguró Draghi. "Ciertamente ha evitado lo que hubiera podido ser una grave restricción del crédito en nuestro sistema bancario con todas las consecuencias negativas que se habrían producido".

El presidente del emisor apuntó que será necesario más tiempo para juzgar con mayor amplitud los efectos de esta operación, que volverá a repetirse en febrero, aunque rechazó que los bancos se hayan limitado a salvaguardar los fondos recibidos en la hucha del BCE, es decir, en forma de depósitos.

Draghi defendió que desde la celebración de esta subasta se aprecia una cierta reapertura en los mercados de bonos y los bancos se han asegurado frente al riesgo de una falta de liquidez y cuentan con más tiempo para gestionar sus fondos y obligaciones. "Ese dinero no está simplemente depositado en el BCE. Está circulando", dijo Draghi, quien señaló que la cuestión acerca de si esta liquidez está fluyendo hacia la economía real deberá analizarse con el paso del tiempo, puesto que la toma de medidas no tiene un reflejo inmediato en la economía.

En esa barra libre de liquidez, los bancos españoles pidieron 80.000 millones, el 16,3% del total, según un informe de Citi, que abunda en que la cantidad solicitada por la banca española es un 27,2% inferior a la pedida por las entidades italianas, 110.000 millones (22,4%). Pese a las buenas noticias del día, el Íbex 35 se desinfló y cerró plano, sin lograr mantener las subidas por encima del 1%.

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