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Deportes

La diferencia se llama Emana

El Betis empezó muy mal, pero al final cuajó una de las actuaciones más dignas de la temporada. Gran partido de Emana y aportación decisiva de los recambios.

el 29 nov 2009 / 21:14 h.

Achille Emana quizás sea polémico, indisciplinado, respondón, incontrolable y cuantos calificativos se le quieran adjudicar, pero no puede existir la menor duda de que el Betis, si quiere retornar a Primera División a la mayor brevedad, necesita al camerunés. Sí o sí. El matiz, importante, es que Emana resulta imprescindible siempre que ofrezca la actitud, la solidaridad y la verticalidad que demostró ayer. Y lo triste es que hayan tenido que transcurrir catorce jornadas, trece en el caso del Betis, para que por fin aparezcan el Emana implicado y el Emana desequilibrante. Más vale tarde que nunca, como suele decirse. El africano, en todo caso, apareció, que es lo importante, y se convirtió en el eje de la alineación más ofensiva jamás planteada por Antonio Tapia, que revolucionó el once el día que el beticismo pensaba revolucionar el club. Arzu volvió a la defensa y su seriedad contagió a Melli, Nacho anduvo lento pero no mal como mediocentro y Juanma revivió seguramente porque Emana y Pavone siempre ofrecieron continuidad a sus diagonales. Sólo un pero: Sergio García. Apostado en la banda, relegado más bien, el catalán casi no aportó. Sí lo hicieron, y mucho, los cambios, así que chapeau por el técnico esta vez: Rodri aumentó la verticalidad del grupo y Caffa marcó el gol del triunfo. Así, sí.

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