La Diputación ‘salva’ sus cuentas con 108 millones para préstamos

El PSOE aprueba los presupuestos para 2014 con el voto contrario de IU y PP. También destina el superavit de 2012 alos bancos ante la faltade concreción del Estado

el 03 dic 2013 / 14:34 h.

DIPUTACION-PORTADALa Diputación de Sevilla validó las cuentas para capear 2014. Lo hizo primero con la aprobación de un presupuesto que es casi calcado al de 2013 con la salvedad de reservar 108 millones a la concesión de préstamos a los pueblos –11,5 millones para anticipos reintegrables (FEAR), 46 millones de préstamos para inversiones en proyectos cofinanciados y 50 millones más para transferir el gestor público de tributos Opaef, para la concesión de préstamos a coste cero a los consistorios– . Pero también aceptó lo que desde principios de año intentó evitar con conversaciones con el Ministerio de Hacienda: que el superávit obtenido en 2012, cifrado en 39,3 millones, se destine a amortizar deudas con los bancos, como dicta la Ley de Estabilidad Presupuestaria, y no a inversiones como aspiraba la Diputación. Eso sí, esto último tiene una coletilla: si el Estado finalmente pasa por el aro y acepta la propuesta de la institución, se paralizará la operación y este dinero iría a los ayuntamientos. Ni los presupuestos ni la amortización de la deuda contaron con el apoyo unánime del Pleno celebrado ayer. Las cuentas salieron adelante con la mayoría del PSOE, la abstención del PA y el rechazo de IU y PP. Del dinero para saldar la deuda con los bancos, el PSOE se quedó sólo y sin gustarle la fórmula, que viene impuesta por imperativo legal desde Madrid. La oposición no mostró su satisfacción por estas cuentas, aunque fue gradual. El portavoz del PA, Alberto Mercado, se sinceró al definir los presupuestos “como los del montón, pero tirando a bien”, al ser consciente del “escaso margen de maniobra” impuesta por el Estado a los entes provinciales. IU, por su parte, también iba en esa línea de recriminar las trabas legales delGobierno de Rajoy, al que responsabilizó de que el presupuesto “vaya más a pagar deudas y no a paliar los recortes sociales”, según explicó su portavoz, Manuel Rodríguez. Su rechazo era más cuestión ideológica, ya que exigían más concreción de cómo se articulará los préstamos. “Ya concretaremos”, replicó el portavoz socialista, Manuel Domínguez. Pero, sin duda, el choque frontal se dio entre la bancada del PP y la del PSOE. El diputado popular José Leocadio Ortega arrancó, para empezar, con la petición de retirada de los presupuestos. Su argumento partía de la “incógnita” de si las cuentas aprobadas ayer serán las que se ejecuten, ya que el Senado tenía recogida una enmienda –del pasado lunes– para permitir el uso del superavit de 2012 para inversiones y no para saldar deuda a las entidades bancarias. De paso, aprovechó para acusar a la Diputación de “esconder en los cajones”, durante el periodo 2006-2012, 471 millones cuando deberían haber ido a planes provinciales e inversiones en los pueblos. “La gente estaba pasando frío mientras Rodríguez Villalobos guardaba el dinero”, dijo. Las acusaciones del PP recibieron la triple réplica socialista. La primera llegó del diputado de Hacienda, Manuel González Lora, que se mostró “encantado” de que haya un cambio de opinión del Gobierno central respecto al superavit de 2012, pero no podía cambiar el destino del dinero “hasta que esté publicado en elBOE”. De lo contrario, se incurriría “en una ilegalidad”. Además, reprochó “la jerga” de PP, que “le ha faltado llamar trilero al presidente de la Diputación”. Y, tras cuestionar el recorte de partidas del Estado –6,1 millones– después ahondó en lo que, a su juicio, son las virtudes de los presupuestos para 2014: las políticas sociales y la reducción en gastos corrientes (6,9 millones) y en gastos de personal (6,5 millones). Después le tocó el turno al portavoz socialista, Manuel Domínguez, que, además de profundizar en ese mensaje, añadió el detalle que el remanente a veces “es porque los ayuntamientos no terminan de utilizar las inversiones y no se gastan”, a la vez que le pegó un tirón de orejas al PP por esperar a final de año para pensar en el superavit de 2012 cuando llevan desde abril exigiendo una respuesta. “De todos modos, no tenemos por qué pagarle a los bancos el mismo 1 de enero”, indicó. El tercero en discordia y, para cerrar el debate fue, el presidente de la Diputación, FernandoRodríguez Villalobos, que afirmó que no pedirá disculpas por unos presupuestos en los que confía sin vacilar. Además, aclaró que si el Estado da el paso adelante, “no hay problema de convocar el pleno urgente y modificar las cuentas”.

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