Local

La Diputación ‘copia’ al Estado y rebaja a la mitad su inversión para el Maestranza

Asume, sin la ayuda estatal, la inversión para finalizar la obra en San Luis de los Franceses

el 19 nov 2012 / 13:26 h.

TAGS:

La Diputación zanjó hace tiempo el debate: no iba a aportar ni un euro de más a los proyectos que tenía en la capital, porque su prioridad debía ser la inversión en los pueblos. Esto se traducía en salir de Fibes, Isla Mágica y el Estadio Olímpico. Sólo había cierta condescendencia en el discurso con el Teatro de la Maestranza. Tanto que, mientras el resto de patronos recortaban su aportación, caso del Ayuntamiento o el Estado, la corporación provincial mantenía rigurosamente las cantidades. Eso hasta hace justo un año.

Si en los presupuestos de 2012 ya hubo una caída, limitando la inversión a un millón de euros -600.000 euros menos-, acorde al de otras instituciones, la Diputación avanzó ayer que el recorte previsto en el Maestranza en 2013 será del 50%. El porcentaje no es baladí, sino que escoge la misma vara de medir del Estado, que en sus presupuestos generales había dado un buen tajo a las cuentas: de 2,1 millones a un millón y eso a sabiendas de que cuenta con un compromiso de participación del 30%. Con ese precedente y el de la Junta, que también prevé reducir su participación, el dinero de la Diputación, cuya participación se limita a un 15%, rondaría el medio millón de euros, un montante que supondría la penúltima zancadilla recibida por un teatro que está perdiendo ingresos a pasos agigantados.

Este detalle forma parte de la letra pequeña de unas cuentas de la Diputación que no sólo tienen malas noticias. Pese a las dificultades impuestas desde Madrid, se ha marcado como reto finalizar la restauración de la iglesia de San Luis de los Franceses de la capital. Pese a que, a diferencia de los años anteriores, el Gobierno central no ha aportado nada, la Diputación se ha dispuesto a asumir "a pulmón" la que esperan que sea la última partida presupuestaria de cara a su apertura. La cantidad destinada será de 371.495 euros, que se antoja suficiente para una actuación que se encontraba en su última fase. Es más, el presidente de la Diputación, Fernando Rodríguez Villalobos, llegó a plasmar en junio su deseo de que el templo capitalino se reconvierta en un futuro en un museo provincial.

Esa inversión figura en unas cuentas que destacan por su calado social. Casi la mitad del presupuesto, que este año es de 356 millones -39,9 más que en 2012-, se destina a gasto social. En total, serán 175,6 millones. Eso supone un aumento de casi siete millones sobre 2012. La partida que se verá más beneficiada será la Ley de Dependencia, que recibirá 20 millones frente a los 13 de este año, motivado por el aumento de la demanda.

En este apartado, también se destinarán más de diez millones para mantenimiento de la Red de Servicios Sociales Comunitarios. Desde la Diputación defienden el mantenimiento de servicios en educación, como las residencias de Blanco White y Pino Montano, con 18,4 millones, y la continuidad de monitores culturales, deportivos y de dinamización, con 1,6 millones. También figuran en las cuentas planes que eran excepcionales pero que se hacían con regularidad como medida anticrisis, como el Plan de Urgencia Municipal, con cinco millones y que contratará a personas en riesgo de exclusión social, o el Fondo de Anticipos Reintegrables, con el adelanto de 10 millones a los Consistorios para pagar las nóminas.

Cuentas "maniatadas" donde "la banca gana"

Unas cuentas que, pese a crecer en 39,9 millones, no van a suponer una mayor inversión para los pueblos de la provincia. Con esa sinceridad presentó los presupuestos para 2013 el presidente de la Diputación, Fernando Rodríguez Villalobos, que en su discurso no se olvidó de citar varias veces el hándicap: la obligación impuesta por el Estado de cumplir con la ley de estabilidad presupuestaria, con unas exigencias que "por imperativo legal" obligan a la corporación provincial a destinar el aumento de ingresos al pago de la deuda financiera con los bancos.

Aunque insistió en que la Diputación tenía ya fijada una hoja de ruta para saldar la deuda con las entidades financieras en plazos más cómodos, Villalobos indicó que eso se ha desbaratado por "un nuevo marco normativo que maniata en la redacción del presupuesto y coarta el crecimiento económico de nuestros pueblos". Villalobos señaló que "el 84% de la subida presupuestaria de la Diputación irá a pagar la deuda financiera". Es más, la cantidad que irá a los bancos y que aireó el presidente de la Diputación es de 66 millones para el próximo año.

La cifra cobra más fuerza al conocer la partida destinada en exclusiva a inversión pública, que se limita a 54,1 millones de euros, lo que equivale a una caída de 12,6% con respecto a las cuentas de 2012. En este punto, encuentran también justificación en las partidas del Estado. Según concretan desde el departamento de Hacienda, de los 8,7 millones de euros de menos que recibirán las cuentas, 7,4 millones equivalen a menos ingresos de carácter finalista aportados por el Gobierno central.

Al hilo de ello, destacan la ausencia de partidas estatales para dar continuidad a los Planes Provinciales de Obras y Servicios, cuyos 7,2 millones "serán costeados con recursos propios de la Diputación". El grueso de la inversión irá a parar al antiguo PER, que recibirá 32,2 millones; y los fondos Feder, con un montante de 10,5 millones. Más allá de las críticas al Estado, se mantendrán las políticas de austeridad. Villalobos calcula en 700.000 euros la cantidad rebajada "en gastos de funcionamiento interno", tras años de reducción en este punto.

  • 1