Deportes

La distancia se hace caos

El centro del campo volvió a ser el punto débil del Sevilla.

el 17 oct 2010 / 22:48 h.

Al Sevilla le cuesta jugar con las líneas juntas. Desde hace tiempo. En la última etapa de Jiménez ya se partía con demasiada asiduidad, con Antonio Álvarez, salvo la final de la Copa del Rey, lo que son las cosas, también. Las causas pueden ser diversas. Físicas principalmente, y técnicas porque adolece de jugadores completos en la medular. Es redundante hablar de los Poulsen, Martí o Keita, o del mejor Maresca incluso, pero al Sevilla le falta esa figura de centrocampista que sepa defender, robar y dar la pelota en condiciones, incluso sumarse al ataque. Que sostenga al equipo en ambas facetas. Renato no puede hacerlo todo, Guarente y Cigarini no cumplen los requisitos y Romaric...
El resultado es que hay futbolistas que se quedan colgados, es el caso del marfileño cuando se suma al ataque y ocupa la posición de mediapunta, como ayer, con dos delanteros por delante. Ese hecho deja espacios para el rival y eso convirtió ayer el partido en un correcalles que perjudicó al Sevilla, que precisaba del control del partido para crear peligro.
Si a eso le sumamos los problemas defensivos del equipo (12 goles en contra en la Liga), dejar a la defensa desguarnecida es un suicidio. Por eso la primera premisa del Sevilla es el orden, si éste se pierde, no tiene término medio. Llega el caos, al servicio del rival.

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