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La dos vidas de la ría

El agua vuelve a la Plaza de España y se reutilizará para regar parques

el 26 ago 2010 / 18:57 h.

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Tras ocho años, el agua volvió ayer a la Plaza de España. Será sólo durante una semana, una fase de pruebas a la que seguirá el llenado definitivo de la ría por la que en otoño volverán a transitar una veintena de barcas rojas y verdes. Será otro paso más que acercará al recinto construido en la Exposición Universal de 1929 al diseño trazado por Aníbal González. Pero no todo volverá a ser igual. El dispositivo ideado en los años 20 desembocó en un gasto innecesario de agua y en un estanque sucio y deteriorado que tuvo que ser vaciado como mal menor.

Emasesa ha tomado esta experiencia como punto de partida para un proyecto presupuestado en 2,3 millones de euros que encara ya la recta final tras el encendido realizado ayer por el alcalde, Alfredo Sánchez Monteseirín.
Aquel estanque, por el que empezaron circulando góndolas venecianas cuya imagen fue sustituida años después por las pequeñas embarcaciones a remos eliminadas en 2002, se llenaba a través de un pozo de agua ubicado detrás de la Torre Sur, y se renovaba únicamente a través de un sistema de rebosado que obligaba a desperdiciar el agua, y con vaciados periódicos que trataban de reducir el inevitable estancamiento y mal olor.

El sistema parte ahora del mismo punto, del mismo pozo con nuevas conducciones. Pero repartidas por el estanque se ubican una docena de tomas que derivan el agua a una estación de tratamiento ubicada a sólo unos metros de la ría en la que el agua es filtrada con arena de sílex y antracita, de forma que se renueva prácticamente por completo. A partir de este punto, se inician las dos vidas de la ría. Una parte del agua regresa depurada al estanque para retornar a su uso estético y recreativo. Y el resto inicia un segundo ciclo, y es desviada bien a un aljibe anexo al propio recinto de la Plaza de España para completar el sistema de riego del Parque de María Luisa que se abastece a través de dos pozos existentes en el recinto, bien a la red de agua no potable del Centro, de forma que se redistribuya en los Jardines de Murillo o en el baldeo de las calles del casco histórico.

Pero además de esta renovación constante, la ría será objeto de inyecciones periódicas de aire para evitar su estancamiento y dispondrá de un sistema para redistribuir el agua de la lluvia. El recinto contará con una red de tuberías para la recogida de aguas fluviales de forma que éstas acaben en la red de saneamiento y no desemboquen en un deterioro de la ría.

El mantenimiento quedará así en manos de Emasesa, aunque no la gestión de las embarcaciones, que dependerá de una de las cinco empresas que se han presentado al concurso público abierto por el Ayuntamiento. Será resuelto la próxima semana, y en apenas dos meses, en octubre, la nueva Plaza de España se estrenará con 20 barcas de remo, una a motor y un pequeño quiosco en el centro del recinto de 1929 destinado a la venta de las entradas y de recuerdos de la ciudad cuya explotación correrá a cargo de la misma empresa. El servicio estará abierto entre las diez de la mañana y las diez de la noche en verano, y hasta las ocho de la tarde en invierno.

Para entonces, la Plaza de España debe haber completado una transformación con un coste de nueve millones de euros y que ha puesto fin a los "años de deterioro" que admitía ayer el que ha sido alcalde de la ciudad durante la última década. La cerámica, las balaustradas, las farolas, la fuente, el pavimento, la jardinería... Todos los elementos de este histórico recinto han sido restaurados en un largo proceso en el que han participado las administraciones local y estatal y que se ha basado en las estampas e imágenes existentes de los primeros años de vida de la obra de Aníbal González. Precisamente, será el monumento destinado al arquitecto, aún en construcción, el broche final de la actuación.

"Gran parte de culpa del deterioro de estos años la ha tenido la separación por el tráfico y los aparcamientos irregulares de la Plaza de España del resto del parque. Ahora, hemos eliminado los coches y estamos integrando los dos espacios a través del bulevar, cuya mediana estamos ya ajardinando", resumió ayer el alcalde, quien impulsó en este mandato el plan de recuperación de la Plaza de España, pilotado inicialmente por el actual delegado de Urbanismo, Manuel Rey.

Si se cumplen los plazos proporcionados ayer por el propio Gobierno local, en dos meses las obras estarán finalizadas. Ahora queda el reto del mantenimiento y de su protección, para lo que se han reforzado las piezas.

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