Economía

La economía andaluza crece a un menor ritmo que la media nacional

Tras registrar el menor crecimiento trimestral al menos desde 1995, el 2,6%, la economía andaluza lo tiene más difícil para converger con España. La desacerelación aqueja al ladrillo, aunque fuerte es también la atonía de la industria y el campo cosecha números rojos.

el 15 sep 2009 / 05:56 h.

Tras registrar el menor crecimiento trimestral al menos desde 1995, el 2,6%, la economía andaluza lo tiene más difícil para converger con España. La desacerelación aqueja al ladrillo, aunque fuerte es también la atonía de la industria y el campo cosecha números rojos.

Aunque la diferencia tan sólo fue de una décima, lo cierto y verdad es que la economía andaluza creció en el primer trimestre de 2008 por debajo de la media española, y no por encima, que es lo que permite converger con el conjunto del Estado. El porcentaje regional fue del 2,6%, y del 2,7% para España, después de que 2007 lo cerraran a igual ritmo.

Este 2,6% es la tasa trimestral más baja desde al menos 1995, año en el que comienzan las series homogéneas de datos disponibles en el Instituto de Estadística de Andalucía (IEA), y revela la intensidad de la actual desaceleración. Para todo el año 2008, el Gobierno autonómico estima que Producto Interior Bruto (PIB) andaluz, que mide a precios de mercado el valor estadístico agregado de todas las ramas de actividad, crezca el 2,4%.

La construcción, otrora el auténtico motor de la economía andaluza, tan sólo aumentó entre los meses de enero y marzo de 2008 un 0,9% -se trata de una tasa que expresa una evolución interanual, es decir, compara periodos iguales, y está corregida de los efectos del calendario-. Lo que tanto empujaba antes al alza, en estos momentos arrastra a la baja debido a la crisis inmobiliaria.

Pero si consabidas son esas secuelas del ladrillo, preocupa más el comportamiento mostrado por la industria, pues sobre ésta se depositaron grandes esperanzas a la hora de absorber parte del tropel de albañiles en paro. En efecto, el ritmo industrial fue del 0,8%, con una caída tan acentuada como la que aflora para el andamio.

En cambio, para los servicios el crecimiento interanual del primer trimestre fue del 3,6% y, aunque también se ralentiza, es en estos momentos el auténtico motor del PIB, categoría que estrenó el año pasado tras una década de hegemonía de la construcción.

Y en números rojos, el campo y la pesca, pues saldaron el periodo comprendido entre enero y marzo con un retroceso de tres décimas. Lleva ya cuatro trimestres sin alcanzar siquiera el 1%.

Al analizar quién gasta, se constata que los hogares, ahogados por la subida de las hipotecas y de la inflación, ralentizaron el consumo. Su gasto se elevó tan sólo un 1,7%, un punto menos que en el trimestre anterior y frente al 3,3% marcado al concluir 2007. En cambio, las administraciones públicas e instituciones sin ánimo de lucro son las que tirando del carro, pues se apuntaron un 5,2%.

Si hay menos consumo, menor es también la demanda interna de Andalucía: aumentó el 2,5%, y olvidadas quedan las alzas cercanas al 5%. Mientras, y esto es importante, el saldo de las exportaciones e importaciones, siempre negativo para la comunidad ya que compra más que vende, quebró los números rojos registrados y aportó una décima al PIB.

Malo, y sin paliativos, fue el desplome de la formación bruta de capital fijo, esto es, la inversión, entre ellas la empresarial. La subida, un raquítico 0,7% si se tiene en cuenta que durante todo 2007 estuvo por encima del 3%.

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