Economía

La economía andaluza espanta el riesgo de deflación tras escalar la tasa de abril al 0,3%

El fin de las rebajas y el tirón de los precios por la Semana Santa dan la vuelta al IPC regional.

el 14 may 2014 / 23:00 h.

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Después de dos meses bajo cero (tasa negativa), la economía andaluza logró espantar el riesgo de deflación en abril pasado tras subir su IPC (Índice de Precios de Consumo) nueve décimas respecto a marzo y colocarse así el porcentaje interanual (el acumulado en un año, que es el que realmente vale) en el 0,3 por ciento. En lo que llevamos de 2014, el coste de la vida se ha abaratado el 0,2 por ciento, según los datos del Instituto Nacional de Estadística (INE). Gentío al paso de San Gonzalo el Lunes Santo en Sevilla. / RAÚL CARO (EFE) Gentío al paso de San Gonzalo el Lunes Santo en Sevilla. / RAÚL CARO (EFE) Pero hay que tener en cuenta dos claves en tal evolución de la inflación en abril. La primera atañe al tradicional subidón que entraña el fin de las rebajas comerciales del invierno, que provocó un encarecimiento mensual de vestido y calzado del 10,8 por ciento. Y la segunda tiene que ver con la Semana Santa: hoteles, cafés y restaurantes aprovecharon el tirón turístico, sí, pero tan sólo incrementaron precios en nueve décimas, colocándose su índice interanual en el 0,3 por ciento, aunque el ocio y la cultura lo hicieron un 1,2 por ciento, con tasa acumulada negativa del -1,2 por ciento. Subió el transporte en cuatro décimas y en tres lo hizo el menaje, frente a los descensos de las comunicaciones (sigue la guerra de la telefonía) en un 1,2 por ciento, los alimentos, el -0,2 por ciento, y las bebidas alcohólicas y el tabaco, con una décima en negativo. Si tenemos en cuenta el acumulado en doce meses, de los doce grupos de productos que conforman la estadística del IPC, cinco revelan índices bajo cero, encabezados por el -5,8 por ciento de las comunicaciones. En cambio, la vivienda –el mantenimiento y el alquiler, no la compra, al considerarse no un gasto sino una inversión– fue la que arroja un mayor encarecimiento, con el 3,5 por ciento, seguida de la enseñanza, con un 1,6 por ciento. Entre los motivos: la luz y las tasas educativas. Que la inflación se reduzca tiene sus cosas buenas –las rentas familiares no se deterioran aún más– pero también sus cosas malas –pospone el consumo y la inversión ante la perspectiva de que proseguirá ese abaratamiento–, y sin consumo ni inversión tampoco hay creación de empleo y los salarios van a la baja en las revisiones de convenios colectivos. El riesgo de deflación –caída generalizada de los precios– existía, pero se ha diluido. En marzo la tasa interanual andaluza fue del -0,1 por ciento y del -0,2 en febrero. En el caso de la provincia de Sevilla, la tasa acumulada cerró abril en el 0,4 por ciento, tras aumentar respecto a marzo ocho décimas y reducirse un 0,2 por ciento en los cuatro primeros meses de 2014. Sevilla, de hecho, también estuvo en tasas negativas en marzo y febrero, en ambos casos con un -0,1 por ciento. A nivel nacional, el IPC aumentó un 0,9 por ciento en abril en comparación con marzo y elevó cinco décimas su tasa interanual, hasta el 0,4 por ciento, debido, sobre todo, al repunte de los precios turísticos en Semana Santa. Con este repunte de los precios, la inflación vuelve a entrar en positivo tras haberse situado en marzo en el -0,1, marcando su segunda tasa negativa en siete meses. Y tampoco riesgo de inflación La Consejería de Economía, Innovación, Ciencia y Empleo considera que el comportamiento de los precios en Andalucía en abril es acorde a lo que se observa en la economía española y europea, con tasas de inflación en niveles muy moderados. Esta situación de contención de precios a escala europea evidencia, a juicio de la Administración autonómica, la ausencia de riesgos inflacionistas y se configura como una coyuntura propicia para la puesta en práctica de políticas económicas expansivas, tanto de carácter fiscal, como monetario, favorecedoras del crecimiento económico y la creación de empleo. Por su parte, la secretaria de Acción Sindical de Comisiones Obreras de Andalucía, Miriam Pinillos, achacó la subida de los precios en el mes de abril a las fiestas primaverales «como lo demuestra el hecho de que los incrementos se hayan dado, sobre todo, en la hostelería y el comercio». En un comunicado, la sindicalista puso el acento en la subida «espectacular» del precio de la energía –en especial la factura de electricidad– que, en su opinión, perjudica al mercado porque propicia las deslocalizaciones y al consumidor final al ser ésta un bien de primera necesidad.

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