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La economía sevillana suaviza su mal comportamiento pero aún no mejora

Analistas Económicos de Andalucía pronostica que el PIB de la provincia cerrará 2013 con una caída del 1,3%.

el 27 oct 2013 / 23:30 h.

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  Construcción de viviendas.Ligeros síntomas de mejora, aunque siguen los ajustes en sectores como el ladrillo y flojea el comportamiento de otros fundamentales como el turismo, se aprecian en la evolución de la economía sevillana en el segundo trimestre de este año, de tal manera que los expertos suavizan en dos décimas la contracción del PIB de la provincia que pronostican para el cierre de este 2013, y que ahora sitúan en el -1,3 por ciento, la misma tasa que auguran para Andalucía. Solo dos provincias, Málaga y Granada, presentarían un mejor balance, ambas con una tasa de -0,9 por ciento. No hay motivos, pues, para lanzar las campanas al vuelo, ya que Sevilla sumará su segundo año consecutivo en recesión, si bien aminora en seis décimas el ritmo de contracción que, en 2012, fue del 1,9%, según las previsiones de Analistas Económicos de Andalucía, el servicio de estudios de la caja de ahorros Unicaja. Así, si en el primer trimestre la actividad económica de la provincia sufrió una caída del 2,4 por ciento, entre los meses de abril y junio el PIB se anotó un descenso del 1,6 por ciento en términos interanuales (en comparación con el mismo trimestre del año anterior), periodo en el que destacó un comportamiento menos desfavorable en el mercado laboral –donde la agricultura fue el único sector capaz de crear empleo neto– y un importante dinamismo de la balanza comercial. Ello fue posible gracias a que en la primera mitad del año el valor de las exportaciones creció un 13,4 por ciento, hasta sumar 2.482,9 millones de euros, capítulo en el que las ventas de bienes de equipo, de bienes de consumo duradero y de alimentos experimentaron los mayores avances, mientras que las importaciones se elevaron hasta los 1.847,6 millones, con un incremento del 21,7 por ciento. Mientras, el sector de la construcción permanece inmerso en su proceso de ajuste y aún no presenta visos de que esté próximo su fin. Entre abril y junio cayó un 27 por ciento la cifra de ocupados, hasta los 30.900, según la Encuesta de Población Activa (EPA). No obstante, los datos de la EPA del tercer trimestre, conocidos el pasado jueves, arrojan una ligera mejoría, con 32.300 ocupados en este sector. Entre enero y marzo, además, se terminaron en Sevilla 563 viviendas, un 44,8 por ciento menos que en igual periodo de 2012. Desde otra perspectiva, la del coste de la vivienda, la menor demanda sigue teniendo su reflejo en los precios, de manera que en el segundo trimestre el metro cuadrado se situó en 1.278,1 euros, acumulando un descenso del 10,7 por ciento respecto a un año antes y protagonizando el ajuste más pronunciado de la comunidad andaluza. Lejos quedan los cerca de 1.800 euros el metro cuadrado que se pagaban en 2008 (un 28 por ciento de ajuste desde entonces). La vivienda usada (-10,9) frente a la nueva (-7,7) lo acusó más. Turimo. En el análisis de los principales indicadores, Analistas Económicos de Andalucía hace especial mención al comportamiento de uno de los puntales económicos para Sevilla, el turismo, cuyos datos contrastan con el optimismo que rezuma el Ayuntamiento de Sevilla. Así, en el conjunto de la provincia y para el periodo comprendido entre enero y agosto, las pernoctaciones en establecimientos hoteleros descendieron un 4,4 por ciento (la mayor caída de todas las provincias andaluzas), fruto del retroceso de estancias de turistas nacionales (-8 por ciento) y también de los extranjeros (-1,3). Además, los viajeros alojados bajaron un 4,1 por ciento, hasta 1,55 millones, y aquí se reprodujo la misma tendencia: descenso más acusado en el turista español (-5,3) y, al contrario de lo que ocurre en otras provincias andaluzas, los extranjeros tampoco compensaron esta pérdida, pues la cifra menguó un 1,3 por ciento. Igualmente, otro indicador negativo se extrae del número de viajeros que pasaron por el aeropuerto de San Pablo en los primeros ocho meses del año, que se situaron en 2,5 millones, un 15,7 por ciento menos.

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