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La enésima encrucijada

Llega el Betis a Riazor a disputar su enésima final por la permanencia, la del equipo en Primera y la de Chaparro como entrenador. Y lo hace tras una semana convulsa en la que se ha hablado de todo menos de fútbol, jugándose el equipo lo que se está jugando.

el 16 sep 2009 / 00:17 h.

Llega el Betis a Riazor a disputar su enésima final por la permanencia, la del equipo en Primera y la de Chaparro como entrenador. Y lo hace tras una semana convulsa en la que se ha hablado de todo menos de fútbol, jugándose el equipo lo que se está jugando.

Chaparro y los jugadores tratan de mantenerse al margen de 'noticias' sobre jeques árabes, regresos inauditos (Serra Ferrer) o procesos judiciales, pero no cabe duda de que están al tanto de todo lo relacionado con este convulso club y su máximo accionista, que vuelve a alimentar nuevos rumores de venta después de que la pantomima de BSport no se la creyera casi nadie, pues algún incauto hubo que se la tragó. Ahora le toca el turno a un jeque millonario y de nuevo a Luis Castel, a quien desde la radio del club incluso situaron de visita a Lopera en la clínica de Fátima sin que tal visita se hubiera producido, como el propio Castel y sus allegados han corroborado.

En fin, que parece que todo vale para desviar la atención que sitúa al Betis de nuevo ante un choque dramático, pues en caso de derrota podría caer incluso a zona de descenso pese a ganarle el goal-average particular a Osasuna y Mallorca, pues en un múltiple empate en el que entrara también el Getafe lo que se tendría en cuenta ahora para establecer la clasificación es el goal-average general y no el particular. Y esa es la señal que espera Lopera para destituir a Paco Chaparro, que se va manteniendo en el cargo a base de empates, pese a que el Betis sólo ha ganado 2 de los 15 últimos partidos de Liga.

Claro que hay empates y empates, y si los logrados ante Barça o Villarreal tuvieron sabor a victorias, los dos últimos ante Mallorca y Osasuna han sabido a derrota, por lo que se hace ineludible puntuar hoy en Riazor, donde incluso otro empate sería bien recibido, pues no es campo asequible el de La Coruña ni lo pone nunca fácil Miguel Ángel Lotina, que parece tenerle tomada la medida al Betis de unos años a esta parte.

Para tratar de no volver de vacío de Riazor ha estado trabajando intesamente toda la semana Chaparro con sus hombres, ensayando un nuevo sistema de juego para ubicar a Sergio García más en punta, junto a Oliveira, aun a costa de perder un elemento en la banda derecha, que quedará toda para Nelson, pues no es previsible que Emana se deje ver mucho por ahí. Finalmente, Mark González se ha recuperado a tiempo para jugar contra el Dépor -y con su selección, por supuesto- y su presencia en el equipo titular en lugar de Damiá se presume como la única variación en el once respecto del que empató el pasado domingo ante Osasuna, un choque en el que los verdiblancos, al menos, dejaron la puerta a cero y rompieron otra desastrosa racha de 18 partidos de Liga seguidos encajando al menos un gol.

Si en el equipo titular sólo habrá un cambio, en la relación de convocados se producen dos, pues al alta de Mark González se une la del canterano Cañas, un centrocampista muy dinámico y con proyección, incluido en la lista de 18 junto al central del filial Alex Ortiz, que ya ocupó plaza en el banquillo el pasado domingo ante Osasuna. Pavone y Xisco son los que ceden sus puestos en la convocatoria, en la que no entran tampoco gente como Rivas o Ilic por decisión técnica. Edu, que ya se ha reincorporado esta semana a los entrenamientos, aún está falto de ritmo y la idea es que pueda reaparecer en dos semanas, ante el Numancia tras el parón. Para los diez últimos partidos el Betis contará con un importante refuerzo como el del brasileño, mientras sus más directos rivales -Recre, Getafe, Mallorca, Osasuna- se ponen en cola para ir pasando el temido Tourmalet.

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