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La Ertzaintza estrecha el cerco a ETA al hallar dos nuevos zulos

Mientras los presos reniegan de la banda, la presión policial da frutos.

el 29 ene 2010 / 20:19 h.

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Policías llevan a Iparraguirre a inspeccionar un caserío.

no deja de recibir malas noticias: las fuerzas de seguridad siguen acorralando a sus miembros y sus presos ya se atreven a comunicar oficialmente que están alejados de la disciplina de la banda.

Y es que el último golpe que dio la Ertzaintza a ETA en Vizcaya y Guipúzcoa esta semana sigue dando sus frutos. Además de las siete detenciones, ayer se hallaron dos nuevos zulos en una zona de monte de la localidad vizcaína de Ondarroa. El primer escondite fue encontrado el jueves por la tarde y los otros dos ayer en una inspección en la que participó Ibon Iparragirre Burgoa, considerado el jefe del grupo de legales (no fichados) desarticulado por la Ertzaintza en la operación que comenzó el martes. En total, los agentes hallaron 40 kilos de explosivo entre los tres refugios.

Durante la mañana de ayer la Policía vasca registró un caserío del barrio de Goimendi, en las cercanías del cual se hallaba el segundo escondrijo del comando desarticulado. Además, se encontró un tercer zulo, al parecer una cueva natural, donde Iparragirre depositaba las armas. En la operación, la Ertzaintza se ha incautado de armas y materiales para fabricar explosivos, presumiblemente bombas-lapa, además de drogas.

Y mientras el trabajo de las fuerzas de seguridad está dando sus frutos, los presos de la banda se distancian de ETA. Seis de sus reos que cumplen condena en la cárcel alavesa de Nanclares de Oca, entre ellos el histórico Josu García Corporales, condenado a 83 años de cárcel y al que se le atribuye el atentado a Irene Villa, han anunciado que están desvinculados de ETA "por voluntad propia" desde hace años. Los otro etarras díscolos son Fernando de Luis Astarloa, Luis María Lizarralde, Andoni Altza, José Manuel Fernández de Nanclares y José Antonio Hernández , según informó ayer El País. Todos ellos están internados por distintas causas en el penal de Nanclares de Oca, donde también cumplen condena otros tres reclusos críticos con ETA, Iñaki Rekarte, Andoni Muñoz y Jorge Urruñuela. Fuentes penitenciarias dicen que hay más presos en la misma situación.

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