Cultura

La escena sevillana inaugura la 31ª edición del Festival de Almagro

En 1624 la sevillana Feliciana de Guzmán, primera autora del siglo de Oro, escribió la Tragicomedia de los jardines sabeos para ser representada en un convento. Se trata de una obra plenamente barroca aunque, fiel a la tradición clásica, tiene como fin el adoctrinamiento.

el 15 sep 2009 / 07:11 h.

En 1624 la sevillana Feliciana de Guzmán, primera autora del siglo de Oro, escribió la Tragicomedia de los jardines sabeos para ser representada en un convento. Se trata de una obra plenamente barroca aunque, fiel a la tradición clásica, tiene como fin el adoctrinamiento.

En 1996, el entonces director del CAT, Emilio Hernández, encargó a la compañía sevillana Teatro el Velador montar una serie de entreactos que estaban incluidos en la tragicomedia con una clara intención liberadora. Se trata de un material plenamente irreverente en el que se plasma toda la carga de depración y holganza de aquella oscura época, solo redimida por su literatura.

Así lo entendió en su momento Juan Dolores Caballero que optó por imprimir al texto barroco una dirección absolutamente contemporánea. Así nacieron Las gracias mohosas, una hilarante comedia, grotesca y divertida, que otorga a la mujer una capacidad de decisión absolutamente revolucionaria para la sociedad que retrata.

Este año el Festival de Teatro Clásico de Almagro, en su 31a edición, se ha propuesto llevar a cabo un rotundo homenaje a la mujer que se resume en el lema Yo soy clásica. De ahí que su director, Emilio Hernández, solicitara a la compañía sevillana la reposición de aquellas tres singulares Gracias bajo las que se esconden toda una lección sobre la importancia de la mujer en épocas pasadas.

Pero, fiel a su espíritu inquieto y creativo, Juan Dolores Caballero ha elaborado una atrevida revisión que va mucho más allá de la mera reposición. Para ello ha contado con un nuevo elenco, plenamente andaluz, compuesto por siete actores y tres actrices cuya interpretación, tan magistral como impactante, consiguió poner en pie al público convocado en Almagro.

Aunque esta no ha sido la única aportación del teatro sevillano a este veterano festival, considerado dentro y fuera de nuestras fronteras como un auténtico referente. Otro de los platos fuertes de la oferta del fin de semana inaugural ha sido Don Juan, el burlador de Sevilla, dirigida por el mismo Emilio Hérnandez y producida por el Instituto de la Cultura y las Artes del Ayuntamiento de Sevilla con motivo del homenaje a la figura mítica del Don Juan que este organismo, junto con la Sociedad Estatal de Conmemoraciones Culturales, está llevando a cabo.

Esta nueva versión se trata de un fastuoso montaje que apuesta por jóvenes televisivos para aunar su popularidad con la maestría de actores tan veteranos, como Manuel Tejada o Juan Fernández. Con este peculiar elenco y con un llamativo espacio escénico, Hernández construye esta nueva versión de la obra de Tirso que, aunque respeta absolutamente el texto clásico, no renuncia a imprimirle un revestimiento formal contemporáneo.

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