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La escopeta judicial

Pobre camarada Medina. Creía y cree el dirigente del PP en los expertos y el poderoso lobby turístico empresarial andaluz: el futuro del turismo, en crisis, es la cacería, dicho con postín, actividad cinegética. No sé si los concejales de Torres, con su alcalde al frente, han estado en FITUR, desde luego, concejales había por doquier...

el 15 sep 2009 / 22:39 h.

Pobre camarada Medina. Creía y cree el dirigente del PP en los expertos y el poderoso lobby turístico empresarial andaluz: el futuro del turismo, en crisis, es la cacería, dicho con postín, actividad cinegética. No sé si los concejales de Torres, con su alcalde al frente, han estado en FITUR, desde luego, concejales había por doquier, dentro y fuera del recinto, pero el impacto de su presencia en el magno evento no es en absoluto comparable con el resultado de la cacería de los jueces.

Ni siquiera el ser patria chica de Garzón ha dado tanto lustre y conocimiento a tan bello paraje. Cuentan que la idea de comparecer urgentemente, a la fuerza, de los mandarines del PP, con caras descolgadas -para brindarnos una foto parangonable con la de Novecento, que ya no faltará en las paredes de las salitas militantes- fue precedida de una expresión ocurrente. Un dirigente apresurado, con las venas saltadas, irrumpió en el despacho presidencial y, con acento criticable por Nebrera, exclamó: los han cazado (debería haber dicho trincado). Entonces, otro dijo: tranquilos, que los hemos cazado nosotros: Bermejo ha estado pegando tiros con el intocable. Y el jefe dijo: todo el mundo aquí para la foto. ¿Todo el mundo? Claro. Garzón no tiene datos, tiene un GPS.

Puede parecer ficción, pero les aseguro que mucho menos que el vídeo salvador de Lopera. No sabían entonces que la cacería la había organizado uno del PP; cuando se supo, el ocurrente, mismo acento, espetó: ¡verá, a que la ha preparado Special Events! No lo creo, de verdad, no se les hubiera ocurrido poner gachas colorás o carnerete.

En fin, hay una tendencia atávica a que las cosas acaben en el monte, no en el de piedad. El ministro tal vez hasta haya pisado una boñiga, falta le hace, porque da suerte, y bajando del monte se habrá cruzado con la mesa del PP subiendo para resolver sus problemas de bajuras. Y ¿por qué no cazan juntos? Si van de la mano a la Eurocámara a defender el indefendible cemento nacional por qué no acaban con la depredación furtiva de la cosa pública.

Licenciado en Derecho y Antropología

aroca.javier@gmail.com

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