La esperanza está en Ohio

Los padres de Álvaro, un niño con hipertensión intracraneal, recaudan fondos para tratarle allí.

el 09 nov 2011 / 20:41 h.

Álvaro Domínguez.

Álvaro tiene 13 años y ha pasado por 20 operaciones en apenas 34 meses. Es el tiempo transcurrido desde que le diagnosticaron hipertensión intracraneal idiopática, una enfermedad que le hace depender de una válvula que equilibre la presión que su cráneo ejerce sobre el cerebro y que le causa fuertes dolores de cabeza hasta llegar a desmayarse.

Tras haber sido tratado en el Virgen del Rocío y en el hospital Vall d'Hebrón de Barcelona , sus padres, Belinda y Antonio, no se resisten a ver cómo su hijo pasa el 90% del tiempo encamado y toma 14 pastillas diarias, cuando no morfina. Por ello, llevan días empapelando Umbrete y alrededores con carteles en los que solicitan la colaboración ciudadana para poder tratarlo en un centro especializado en Ohio. Saben que no hay cura pero aspiran a mejorar su calidad de vida.

"Somos unos padres desesperados. No estoy seguro de que en Ohio puedan hacer algo pero aquí la evolución no está siendo buena", explica Antonio Domínguez, que no quiere engañar a nadie y defiende su derecho a hacer todo lo posible por su hijo. "Sé que desgracias hay muchas, lo he visto en el hospital, pero yo tengo que luchar por mi hijo", añade.

Álvaro siempre dependerá de una válvula pero aspira a que con ella su hijo "pueda ser niño. Con que le remitan los dolores de cabeza ya mejoraría su calidad de vida".

Calculan que necesitan entre 20.000 y 40.000 euros en función de si tienen que volver a operarlo. Ya han recaudado más de 2.000 de donativos privados y el Ayuntamiento celebrará el sábado un festival benéfico.

Álvaro lleva a sus espaldas la implantación de dos válvulas, dos dispositivos antigravitatorios en el pecho que le "van sacando el líquido de la cabeza" y hasta una craneostomía en la que le partieron los huesos de la cavidad craneal para que el cerebro tuviera más espacio. Pese a todo, tiene un 83% de discapacidad. Tras un tiempo de tratamiento en el Virgen del Rocío, solicitaron una segunda opinión médica y acudieron al Vall d'Hebrón.

Antonio no quiere arremeter contra el tratamiento médico recibido en España, y desde el Virgen del Rocío se limitaron a respetar su decisión. "Si lo llevamos al hospital sé que le darán calmantes y puede que vuelvan a operarle pero no veo que puedan mejorar su vida", dice el padre. Desde que enfermó, contactaron con una Fundación de enfermos de hipertension intracraneal de EEUU, donde conocieron la existencia del centro de Ohio, que ya tiene su historial y una carta de recomendación de la neurocirujana de Barcelona. Ahora resta que sus padres logren el dinero para llevarlo.

Puede conocer más sobre esta historia a través del blog http://lavidaconhipertensionintracraneal.blogspot.com/

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