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La espiral de desgaste del Gobierno local

IU arranca el debate de las candidaturas y la renovación del PCA con un objetivo: aprender del error del PSOE.

el 23 ene 2010 / 21:37 h.

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Sin rumbo. El viernes, con un salón de plenos del Ayuntamiento abarrotado de vecinos esperando conocer los nuevos proyectos de inversión municipal a través del Plan 5.000 -el único y excepcional recurso del que dispone un ayuntamiento asfixiado por la crisis económica-, el alcalde llegó con el tiempo justo, con rostro serio, cabizbajo, soltó su previsible discurso y se fue, sin apenas estrechar manos. La escena refleja la espiral de desgaste en la que está sumido el Gobierno municipal que vive desde hace meses en una situación de provisionalidad y con un erosionado liderazgo que sólo ha asumido Alfonso Rodríguez Gómez de Celis, sin que esto genere ni mucho menos unanimidad en el partido ni en el Gobierno local. La presencia en los barrios, como refleja esta misma escena, se mantiene e incluso aumenta porque la maquinaria del PSOE está empezando a ponerse en marcha. Pero todos los movimientos están condicionados por la ausencia de un liderazgo claro, por el ruido generado por los movimientos del capitán para abandonar el barco y por una guerra soterrada cuyas principales batallas están aún por librar.

Injusticia. Un miembro del Gobierno local se lamentaba esta semana del injusto trato que está recibiendo el alcalde en el debate de su sucesión. Tal vez lo sea. Pero es la consecuencia de una dinámica de suicidio político, con pulsos y zancadillas internas que empezó nada más comenzar el mandato y que ha ido erosionando a todo el grupo de concejales y al partido. Cierto es que, al margen del debate del candidato -si es que realmente se puede dejar esta cuestión a un lado-, el clima de colaboración está en su mejor momento. Pero es un trabajo interno. Públicamente nadie da la cara. De hecho, el PSOE Provincial sólo ha salido a defender al alcalde ante críticas que le podían salpicar, sea en Mercasevilla o en la Gran Sevilla.

Zoido. Es esta situación de provisionalidad y este desgaste lo que está realmente aupando a Juan Ignacio Zoido. PSOE e IU ni siquiera logran aprovechar sus errores. Como su amenaza de denunciar la ampliación del Metrocentro en los juzgados primero y luego en el Consejo Consultivo, sin que en este órgano tuvieran noticias esta semana de recurso alguno. O el rechazo que despertó entre los sindicatos de EADS CASA sus declaraciones y su intento de intervenir en la empresa. O el silencio que mantuvo el PP en el consejo de administración de Sevilla Global cuando se habló del cambio de uso del Parque de Arte Sacro para intentar subirse al carro de los artesanos dos semanas después. La asignatura pendiente del PP siguen siendo los barrios. La estrategia popular está centralizada en torno a Zoido, él visita todas las calles. Pero es uno. Su estructura en los distritos sigue siendo débil. Por mucha escenificación que se hiciera esta semana, sus secretarios generales no tienen la presencia de los socialistas ni sus agrupaciones su capacidad de movilización. Baste un detalle: PSOE e IU tienen sedes en todos los distritos, el PP apenas tiene en Macarena Este y Los Remedios.

Renovación. E IU, el tercer actor, tiene una cosa clara: aprender de los errores ajenos. A su favor juega que la federación no busca la mayoría, sino revalidar sus tres ediles o subir alguno. Esto le resta presión. Le basta con responder bien a sus bases, y en eso su estrategia está dando resultado, pese al deterioro de la imagen de Antonio Rodrigo Torrijos en un sector de la sociedad. De ahí que díficilmente se plantee un debate agresivo sobre su continuidad. A esto hay que añadir el buen clima -dentro de unos límites- orgánico de IU. Empiezan las fechas claves: a partir de febrero se renuevan todas las estructuras orgánicas del PCA y después, sin solución de continuidad, se elegirá al candidato, que estará antes de junio. El objetivo es evitar un debate público: se someterá a votación una lista casi completa que pasará por todas las agrupaciones en un plazo breve de tiempo.

Detalles. En este entramado político, cada detalle, sea o no relevante, puede tener un significado. Como la silenciosa visita de trabajo, lejos del espectáculo de Javier Arenas, de Diego Valderas al grupo de IU esta semana. O que María Victoria Bustamante, imputada en el caso Merca, acompañase a Torrijos en un acto público, reflejando que la tormenta empieza a amainar. O que el número dos del PSOE-A, Rafael Velasco, estuviera esta semana en el 5J, lugar habitual de reuniones del entorno del alcalde. O que Carmen Hermosín fuera el único cargo del partido que respondiera a la invitación del alcalde cursada a todos los diputados socialistas para acompañarle en la presentación del Plan 5.000 de inversiones.

fjalonso@correoandalucia.es

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