Economía

La estadística pronostica un gran año agrario andaluz en cosechas y empleos

A la histórica producción de aceite de oliva se suman crecimientos en todos los cereales, el girasol o la remolacha, con la fresa como principal contrapunto. El excesivo calor de esta semana podría reducir las estimaciones de la Consejería de Agricultura en los cereales, mientras que el regadío no tendrá problemas.

el 07 may 2014 / 23:30 h.

Con permiso de la climatología, ya que una semana de calor tan intenso como la actual podría alterar a la baja los rendimientos, el campo andaluz se prepara para arrojar una de sus mejores cosechas de la historia. Las últimas estadísticas de superficies y producciones elaboradas por la Consejería de Agricultura así lo vaticinan para los cultivos de secano, y los de regadío, cuya campaña ha arrancado, tendrán agua holgada, y todo esto acompaña a un aceite de oliva que ha saldado el año en máximos. La recogida del melocotón es una de las principales en términos de empleo para la Sevilla agraria. / GREGORIO BARRERA La recogida del melocotón es una de las principales en términos de empleo para la Sevilla agraria. / GREGORIO BARRERA No es de extrañar, pues, las buenas cifras laborales arrojadas para la agricultura tanto por el Servicio Andaluz de Empleo (SAE) como por la Encuesta de Población Activa (EPA). Y el mes en el que estamos, el de mayo, suele también ser benigno gracias a la recogida del melocotón y la nectarina en la provincia de Sevilla y la generalización de las producciones de riego en las cuencas del Sur, Guadalquivir y Guadalete. Las estadísticas hablan de un incremento del 12 por ciento para la cosecha de trigo, hasta 1.172.096 toneladas, siendo ese porcentaje del 33 por ciento respecto a la media 2009-2012. Serán 651.212 toneladas de trigo duro (buena parte destinado a la exportación) y 520.884 de blando (el utilizado en panadería y confitería), la variedad que más crece: 24 por ciento anual y el doble que el promedio contabilizado entre 2009 y 2012. Del segundo cereal más relevante en el agro regional, la cebada, se esperan 268.135 toneladas, con un leve recorte del 1 por ciento sobre 2013, pero con una subida del 27 por ciento al tener en cuenta el cuatrienio anterior. Se aprecia un alza anual para la variedad llamada 2 carreras, empleada en la fabricación de cerveza, y la 6 carreras o caballar, que se utiliza en la elaboración de piensos y harinas para la alimentación animal. 172.601 son las toneladas que se prevén de avena –fundamental para el ganado, y con demanda creciente como complemento de dietas–, una cifra similar a la del año pasado y el 22 por ciento superior a los cuatro años precedentes. El centeno aumenta a 2.662 toneladas, el 21 por ciento anual más, y aún no hay estimación del último cereal de invierno, el tricale, que se echa también al ganado, ya sea en grano o forraje, y que está en auge –la cosecha de 113.924 toneladas, casi el doble en 2012–. Las dos variedades de patatas de las que hasta ahora se tienen cálculos (extratemprana y temprana) también crecen –8 y 22 por ciento anual, respectivamente– y para aumentar lo hace hasta la superficie de girasol –no existe estimación aún de producción dada la reciente siembra– que parecía haber tocado techo: 340.700 hectáreas, frente a las 320.627 de hace un año y 285.721 de media del cuatrienio anterior, y con ese volumen se superará holgadamente la barrera de las 400.000 toneladas, que se rozaron en la campaña pasada. Pero, cuidado. «La subida de los termómetros durante todos estos días seguidos es muy perjudicial en estas fechas para los cereales y las leguminosas de invierno que están finalizando su ciclo. E igualmente la climatología ha sido perjudicial para los pastos precipitando el fin de su ciclo y acortándose el tiempo de aprovechamiento por el ganado», indican los técnicos del departamento dirigido por Elena Víboras. Con el calor el espigado se acelera y el rendimiento de la planta se reduce: es la consecuencia de este verano adelantado. En cuanto a la remolacha azucarera, uno de los cultivos con mayor retroceso en los últimos años –sobre todo en la provincia de Sevilla– tras la reconversión industrial que impuso Bruselas, muestra un significativo repunte de la superficie: 8.587 hectáreas este año, frente a las 4.766 de 2013. Y el principal contrapunto de este año agrícola lo marcará la fresa de Huelva: los técnicos hablan de colapso en los mercados de Europa y del abandono de parcelas, que se dejan sin recoger por falta de rentabilidad. EN DETALLE Empleo. Con los 62.000 nuevos ocupados incorporados en los tres primeros meses de 2014, el empleo en la actividad agraria en Andalucía acumula un crecimiento del 45 por ciento en el último año (89.000 trabajadores más que en marzo de 2013), según la EPA. La clave ha estado, principalmente, en la campaña del aceite de oliva. E incluso terminando ésta, que ejerce un gran poder de arrastre sobre el empleo en la Andalucía agraria, el paro registrado bajó en abril en 299 personas, hasta 84.180. Eso sí, se incrementó si tenemos en cuenta la cifra de abril del año pasado: 76.305. Aceite. A falta de los datos oficiales definitivos del Ministerio de Agricultura, la campaña del aceite de oliva se cerró en Andalucía con un récord histórico de produccción de 1,4 millones de toneladas, de los 1,7 millones arrojados en el conjunto del olivar español. Sin embargo, los precios se han estancado o tienden a la baja, con operaciones esta semana por debajo de los 2 euros por litro en el caso del virgen extra, con un promedio de 1,8 euros para el conjunto de las variedades. Melocotón. «Las previsiones de producción de fruta de hueso, todavía muy preliminares marcan un aumento generalizado y destacan los aumentos de producción de albaricoquero y melocotón si comparamos con las producciones del año anterior». Cabe recordar que la del melocotón es, junto con la de la aceituna de mesa –recolección en septiembre–, la principal campaña para el empleo en la Sevilla agraria. Precios. Una cosa es tener un cosechón en producciones y otra en valor de la producción agraria, que está muy marcada por los precios. Y la tendencia generalizada en la mayoría de los mercados agrarios es a la baja para la inmensa mayoría de las producciones, según la Consejería.

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