Economía

La Eurozona no se pone de acuerdo mientras retorna el ataque a Grecia

Fitch aprovecha el desacuerdo del Eurogrupo sobre el segundo rescate para situar la deuda helena al nivel de bono basura.

el 13 jul 2011 / 19:36 h.

La resistencia de Alemania ha retrasado la cumbre de líderes europeos que se iba a convocar para mañana con el objetivo de desbloquear el segundo rescate de Grecia y tratar de frenar el contagio de la crisis de deuda a España y Portugal. "La cumbre se retrasa, con fecha no muy lejana pero todavía por confirmar", informaron a Europa Press fuentes diplomáticas.

Las autoridades alemanas volvieron a insistir ayer que Grecia cuenta con financiación suficiente hasta septiembre y que por tanto no hay necesidad de acelerar el segundo rescate. "No hay planes concretos para una cumbre especial".

En contraste, el primer ministro griego, Giorgios Papandreu, pidió a la UE que apruebe rápidamente el segundo rescate para evitar que el plan de ajuste económico fracase. "La incertidumbre asusta a los inversores. Si no tenemos una decisión pronto apoyando el segundo programa griego para que el país pueda iniciar reformas de largo alcance, el propio programa podría hundirse".

Por si las dudas fuesen pocas, la agencia de calificación Fitch empeoró la situación al rebajar en cuatro escalones la nota de la deuda pública a largo plazo de Grecia desde B+ a CCC, y lo acerca a la calificación correspondiente a una situación de insolvencia, ante las dudas sobre la participación del sector privado en un segundo rescate a la economía helena y la ausencia de un plan creíble para el país.

"Esta rebaja del rating refleja la ausencia de un programa de la UE y el FMI nuevo, creíble y totalmente financiado, junto a la elevada incertidumbre sobre el papel de los acreedores privados en cualquier futura financiación, así como las débiles previsiones macroeconómicas de Grecia", explicó.

Con esta decisión, la agencia finaliza el proceso de revisión para una posible rebaja de la calificación de la deuda helena iniciado el pasado 20 de mayo, en el que ya avisaba de la posibilidad de esta rebaja si no se acordaba un plan creíble para la economía helena.

La agencia, que también recortó la calificación de la deuda a corto plazo desde B a C, explicó que la anterior calificación de la deuda a largo plazo se basaba en la premisa de que cualquier nueva aportación económica al país no estaría condicionada a la participación del sector privado en un nuevo y mejorado programa de la UE y el FMI, lo que sería potencialmente un default (suspensión de pagos).

Fitch reconoce que es necesaria una nueva ayuda para hacer frente al déficit de financiación de Grecia que, de otro modo, surgiría en 2012. Así, reconoce que esperaba que esta nueva ayuda, junto con el papel de los acreedores privados, se resolviera en el marco de la cuarta revisión del programa de ayuda de la UE y el FMI que se realizó a principios de mes.

A este respecto, subrayó que, aunque los principales parámetros del nuevo programa fueron discutidos en el Ecofín celebrado los pasados días 11 y 12, no se aclaró ni el volumen ni los términos de la nueva ayuda o la naturaleza de la participación del sector privado.

Por su parte, el primer ministro irlandés, Enda Kenny, criticó la lentitud de la UE en la toma de decisiones para atajar la crisis de deuda. "No tiene sentido convocar una reunión que no produzca una solución global a algo que no va a desaparecer a menos que se afronte", aseveró ante su Parlamento.

En medio de este contexto, y tras dos días de pánico en los mercados ante la duda de contagio de la crisis de deuda a Italia y, de una forma indirecta a España, el país italiano optó por diseñar un plan de consolidación fiscal mucho más ambicioso del que había despertado dudas, y que la prensa de ese país estima en 67.000 millones frente a los 47.000 millones iniciales.

El Íbex 35 repuntó un 0,66% y se situó en la cota de los 9.666,9 puntos en su primera jornada de cierre en positivo después de siete en las que acabó en números rojos, arrastrado por los rumores acerca de los problemas de capital de la banca italiana.

La prima de riesgo española también se tomó un respiro después de ascender a máximos históricos y se colocó al cierre de los mercados en torno a los 310 puntos básicos, a pesar de que la rebaja de la agencia Moody's al rating de Irlanda al nivel de bono basura, tal y como hizo con el de Portugal la semana pasada, lo que provocó el desplome de los índices bursátiles de los países periféricos.

La estratega de mercados de IG Markets, Soledad Pellón, achacó esta "poca repercusión" del anuncio de Moody's sobre la deuda irlandesa al mensaje que pronunció el presidente del Banco Central Europeo (BCE) la semana pasada acerca de las agencias de rating, "que ha hecho que éstas hayan empezado a perder credibilidad".

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