Economía

La Eurozona vuelve a temblar

A Irlanda se une el «alto riesgo» de que Portugal necesite un rescate comunitario

el 15 nov 2010 / 16:31 h.

Portugal se suma a Irlanda y resucitan el fantasma de Grecia en la Eurozona. De nuevo los ataques apuntan hacia el euro.

El ministro luso de Finanzas, Fernando Teixeira dos Santos, manifestó ayer que existe un "alto riesgo" de que su país tenga que solicitar ayuda de emergencia a la comunidad internacional, ante el temor de los mercados a un contagio de la crisis irlandesa en la Eurozona. "El riesgo es alto porque no estamos afrontando sólo un problema nacional o de un país. Es el problema de Grecia, Portugal e Irlanda", indicó al periódico Financial Times.

Explicó que "esto tiene que ver con la Eurozona y con la estabilidad de la Eurozona" y que esta es la razón por la que "el contagio es el escenario más probable". "No es porque los mercados consideren que tenemos situaciones similares. Son sólo similares en lo que se refiere a los mercados", explicó.

No obstante, Teixeira dos Santos insistió en que Portugal está mejorando la situación de sus finanzas públicas, una vez que las líneas generales de su nuevo presupuesto han sido aprobadas. Así, Lisboa quiere reducir su objetivo de déficit en 2010 al 7,3% del Producto Interior Bruto (PIB), desde el 8,3% previsto a principios de año, aseguró el ministro, que cree factible que el recorte llegue al 4,6% en 2011 por el duro plan de ajuste fiscal.

Matizó posteriormente las declaraciones al Financial Times y negó la existencia de contactos formales o informales para pedir ayuda a la UE, al tiempo que aseguró que la apuesta de su país es seguir financiándose en el mercado.

Portugal, según reconoció, retrasó las medidas de austeridad del gasto público porque estaba más preocupado en recuperar el crecimiento de una economía que se había estancado.

De hecho, no fue hasta mayo pasado cuando el Gobierno empezó a introducir las medidas de austeridad fiscal destinadas a frenar el déficit presupuestario y recortar los altos niveles de deuda pública.

Mientras tanto, los mercados de deuda relajaron ayer la presión sobre la economía de Irlanda después de que la Unión Europea expresara su disposición a salir al rescate de la economía de ese país si así lo solicitan las autoridades nacionales.

El bono irlandés a 10 años, el principal referente sobre el riesgo de una suspensión de pagos de un Estado, se situó al final de la jornada en el 8,1%, ocho décimas menos que el pasado viernes.

Esto rebajó la prima de riesgo irlandesa, es decir su diferencial con el título alemán de referencia, hasta los 560 puntos básicos, el mismo nivel que el jueves pasado.

La declaración de Bruselas, en la que se insistió en que Dublín no había pedido la asistencia financiera por el momento, inyectó cierta tranquilidad en el mercado tras días de nerviosismo.

"La UE tiene los instrumentos necesarios para proveer de asistencia si son solicitados y son necesarios. Pero las autoridades han dejado claro que no la han pedido y que sus necesidades financieras están cubiertas hasta el verano", dijo el portavoz de Asuntos Económicos y Monetarios de la UE, Amadeu Altafaj.

Ninguna institución ha confirmado el inicio de negociaciones para poner en marcha el plan de rescate para Irlanda, pero un alto responsable europeo admitió contactos para dejar listo el mecanismo para su uso si fuera necesario.

En opinión de expertos como el analista del Royal Bank of Scotland para el Eurosistema, Silvio Peruzzo, habrá una intervención en Irlanda en un plazo de dos semanas, y en Portugal en un mes. España la única que se libre de momento dentro de ese grupo de un ataque de los mercados.

Desde Madrid, otra capital que sigue de cerca la evolución de la deuda, el gobernador del Banco de España, Miguel Ángel Fernández Ordóñez, instó a Irlanda a "tomar la decisión adecuada en el momento adecuado" y consideró que es "evidente" que la incertidumbre ha tenido un impacto negativo en los mercados.

España: «Ni fuimos Grecia ni somos Irlanda ni lo seremos nunca»

La ministra española de Economía y Hacienda, Elena Salgado, dijo ayer que "en absoluto" a España le puede pasar lo mismo que a Irlanda y añadió que el Ejecutivo "no está presionando" para que este país pida ayuda a la Unión Europea, pero que su labor es contribuir a solucionar los problemas.

Por su parte, el secretario de Estado de Economía, José Manuel Campa, diferenció entre las economías griega, irlandesa y española después del recrudecimiento de las dudas sobre la solvencia de los países periféricos de la UE, y aseguró que España "ni era Grecia, ni es Irlanda, ni lo será nunca".

Subrayó que la prima de riesgo española, en máximos históricos la semana pasada, está disociada de la rentabilidad obligada a pagar por Irlanda. De hecho, el interés del bono español a diez años bajó ayer dos centésimas, al 4,49%, y el diferencial con la deuda alemana se redujo a 194 puntos básicos.

Cameron: «El problema irlandes es que no puede salirse del euro»

El primer ministro británico, David Cameron, dijo ayer que el gran problema económico de Irlanda es que en este momento de crisis no tiene la opción de salirse del euro.

En el Parlamento, Cameron aclaró que no era su intención "especular" sobre un hipotético paquete de rescate financiero para la vecina Irlanda, pero recordó que "el problema del euro es que es un mecanismo de tipo de cambio sin salida".

Destacó que al Reino Unido le preocupa la situación en Irlanda porque ambos países mantienen unas relaciones comerciales y económicas muy intensas. "Irlanda es un socio comercial enormemente importante para el Reino Unido.

El hecho es que actualmente exportamos más a Irlanda que a Brasil, Rusia, la India y China juntas. La estabilidad de la economía irlandesa y el éxito de la economía irlandesa son muy importantes para los intereses del Reino Unido".

 

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