Local

La fachada que inspira en invierno y espira en verano

Hay construcciones tan inteligentes que son capaces de "respirar" y de ahorrar energía por sí mismas. Un equipo de la Universidad de Córdoba está investigando cómo una fachada autoventilada podría caldear gratuita- mente todo un bloque de oficinas.

el 16 sep 2009 / 04:15 h.

TAGS:

Hay construcciones tan inteligentes que son capaces de "respirar" y de ahorrar energía por sí mismas. Un equipo de la Universidad de Córdoba está investigando cómo una fachada autoventilada podría caldear gratuita- mente todo un bloque de oficinas.

Los edificios gastan el 40% de la energía total consumida en la Unión Europea. Este gasto corresponde principalmente a la climatización, y podría reducirse de forma sustancial si se consideran las posibilidades energéticas de elementos como la fachada, algo que está investigando un grupo del Departamento de Máquinas de la Universidad de Córdoba.

En concreto, se está trabajando sobre un modelo de fachada autoventilada que ya existe en algunos países. El objetivo es adaptarla al clima español, según explica el director del grupo, el profesor Manuel Ruiz de Adana. Ésta se convierte en "un gran colector solar con dos pieles", entre las cuales entra aire: cuando la fachada recibe el calor del sol, el aire se calienta y asciende. En invierno, el aire se introduce en el interior; si es verano, se expulsa fuera. "Se podría comparar con el proceso de inspiración y espiración", aclara Ruiz de Adana.

El balance energético anual se podría reducir entre un 15 y un 30%. El proyecto está financiado por el Ministerio de Ciencia e Innovación y se desarrolla de forma conjunta con la Universidad de Sevilla y la del País Vasco. Según las previsiones, este tipo de fachada podría comercializarse dentro de cuatro años, en viviendas y oficinas.

Los expertos están profundizando también en el estudio de los problemas de movimiento de aire dentro de los locales. Una vez que el aire se ha introducido a través de la fachada ecológica, un sensor de dióxido de carbono (CO2), que actúa como termostato, controla la calidad del ambiente interior.

De esta forma, si la concentración de este gas no aumenta, el equipo de climatización recircula el aire del local. Cuando la concentración se incrementa, se activa la ventilación desde el exterior. Con ello se consigue también un significativo ahorro energético, que es el objetivo último que aspira a lograr este grupo investigador de la Universidad de Córdoba.

  • 1