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La falta de apoyo de los padres estresa más a los maestros que los alumnos

Es el principal factor causante del estrés de los profesores en Secundaria, sobre todo entre los jóvenes de colegios privados o concertados.

el 15 mar 2011 / 21:08 h.

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Los profesores no se sienten respaldados por los padres de los alumnos ante problemas de disciplina.
Lidiar con adolescentes sin interés por aprender, que se pelean entre ellos, interrumpen el normal desarrollo de la clase y hasta retan al profesor son causas determinantes en la situación de estrés que viven la mitad de los docentes de Secundaria, pero por encima de todos, el principal factor estresante es la falta de respaldo que encuentran en los padres ante los problemas disciplinarios de sus hijos.

 

Así lo indican uno de cada tres profesores encuestados por la Federación de Enseñanza de UGT para el informe Estrés en el sector de la enseñanza secundaria, para el que se han realizado 1.125 entrevistas (210 en Andalucía) de los que la mitad afirmó sentirse estresado en su trabajo diario.

El 54,8% reconoce que la falta de apoyo de los padres les causa un nivel muy alto de estrés (29,60%) o medio-alto (25,16%). Es así el factor más reseñado como gran estresante. El secretario general de FETE-UGT Andalucía, Juan Carlos Hidalgo, recuerda que los docentes encuestados dan clase a niños de 12 a 18 años que es "cuando empieza a romperse el principio de autoridad paterna". La percepción de los docentes "no es que todos los padres se desentiendan pero sí que una parte no les respalda porque a esas alturas han tirado la toalla y otra parte da la razón a su hijo haga lo que haga".

Los siguientes factores que más estresan al profesor son presenciar agresiones entre alumnos (que provocan un nivel alto o medio-alto de estrés al 49,25% de los docentes), las agresiones verbales de los escolares (48,62%) enseñar a personas que no valoran la educación (47,9%), tener demasiados alumnos en clase (47%), o las desconsideraciones de éstos (45%).
se autoinculpan. El estudio indaga en las estrategias de los profesores para afrontarlos y lo cierto es que domina la autocrítica. Casi un 20% se sienten culpables de la situación, un 22% se consideran responsables y un 27,54% se lo recriminan.

Curiosamente, la violencia entre alumnos o sus problemas de conducta estresan más a los profesores que dan clase en centros públicos pero la falta de respaldo de los padres afecta más a los de los concertados y privados. Uno de los autores del estudio, Fernando Álvarez, lo atribuyó a que "en los centros privados hay una doble presión que imponen los padres, con los que hay más obligación de quedar bien que siendo funcionario de carrera en un centro público".

También son los profesores más jóvenes, de entre 20 y 30 años, los que más estrés sienten por estos factores. Desde UGT tienen clara la causa:les faltan capacidades y habilidades pedagógicas para afrontar este tipo de situaciones ya que la formación del profesorado se basa solo en conocimientos teóricos. Y la última reforma, el cambio del CAP por el máster, "ha fallado", sentencia Hidalgo, que aboga por cambiar tanto la formación inicial del docente como su selección para que la enseñanza no sea la "segunda opción de gente que estudia otra cosa y al no tener trabajo hace estas oposiciones".

Un cuadro de estrés laboral crónico y agotamiento emocional desemboca en el síndrome de estar quemado (burnout). Uno de cada diez docentes lo padece o está al borde de sufrirlo. En este caso, el perfil es otro: hombres, mayores de 50 años, con más de 20 como profesores y de centros pequeños. Por ello, Hidalgo, insistió en defender que se prolongue la jubilación anticipada en el sector, que expira este año.

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