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La falta de energía pudo con Djokovic

Djokovic tenía el partido dominado cuando ganó el segundo y tercer set, incluso había dispuesto de una bola para apuntarse el primero, pero tuvo que salir disparado al cuarto de baño, porque de no ser así hubiera "vomitado sobre la pista", dijo.

el 28 ene 2010 / 07:07 h.

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La falta de energía le jugó de nuevo una mala pasada a Novak Djokovic, campeón del Abierto de Australia en 2008, y el serbio se fue de Melbourne Park con la sensación de que su cuerpo no respondió ante el francés Jo-Wilfried Tsonga que le derrotó por 7-6 (8), 6-7 (5), 1-6, 6-3 y 6-1.

Djokovic tenía el partido dominado cuando ganó el segundo y tercer set, incluso había dispuesto de una bola para apuntarse el primero, pero tuvo que salir disparado al cuarto de baño, porque de no ser así hubiera "vomitado sobre la pista", dijo.

Hace un año, Djokovic también cayó en cuartos, contra el estadounidense Andy Roddick, mareado, con la mirada perdida, como si hubiera sido noqueado por las altas temperaturas.

Esta vez admitió que una diarrea antes del partido le había dejado sin los fluidos necesarios para afrontar un partido de esta envergadura. "El jugó un gran encuentro y mereció ganar. En mi caso fue una pena no poder demostrar el nivel que quería en el cuarto y quinto set. Pero prefiero no dar excusas por mi derrota, aunque me fui al baño a vomitar y tuve diarrea antes", dijo.

"Fue una sensación horrible. Este es un gran torneo para mi, y no me siento bien de no haber podido estar físicamente a la altura durante todo el encuentro", dijo. "Cuando pierdes muchos fluidos la máquina se para, eso es lo que sentí. Mis piernas estaban fatal en el cuarto, y especialmente en el quinto set. No era capaz de correr en la línea de fondo, ese era el principal problema. Sólo pensé, Ok, vamos a permanecer en la pista y esperar que él falle. Esa era más o menos la filosofía", admitió el serbio

De haber ganado Djokovic y Federer perdido ante el ruso Nikolay Davydenko, tenía la opción de ser número uno del mundo de hacerse con el título, algo que tendrá que esperar.

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