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La falta de lluvia provoca la aparición "esperada" de medusas en las costas andaluzas, según biólogo marino del CSIC

el 13 jul 2012 / 14:29 h.

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Un año donde el invierno y la primavera, por lo general, han sido  "poco lluviosos", como sucede en este 2012, provoca la aparición de  medusas en las costas andaluzas, llegando incluso a cerrar al baño la  playa de Palmones, en Los Barrios (Cádiz), por la presencia "masiva"  de estas especies de cnidarios, según ha explicado el biólogo marino  Josep María Gili, quien ha comentado que esta presencia era  "esperada" por las condiciones climáticas del año.  

Este investigador del Instituto de Ciencias del Mar de Barcelona  del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) ha  precisado en declaraciones a Europa Press que en el Mediterráneo, "un  año como este 2012", era "esperada" la presencia de medusas por las  características climáticas del invierno y la primavera, estaciones  "poco lluviosas".  

En este sentido, ha indicado que en la serie de lo últimos 20  años, "cada seis o siete, de media, se dan factores climáticos que  hacen más probable que un año o dos existan más medusas". "Los  inviernos poco lluviosos, igual que las primaveras, provocan que las  condiciones del agua costera sean muy favorables para que los vientos  de dirección mar a tierra traigan agua de mar abierto y más medusas",  ha precisado.  

Por contra, un invierno y primavera de precipitaciones "normales"  hace que las aguas costeras en verano estén "menos salinas y frescas"  frente a las de mar abierto que "tiene el sol todo el año". En estas  circunstancias, indica que "cuando sopla de mar a tierra en verano,  las aguas tienen más dificultades para mezclarse y las posibilidades  de que las medusas lleguen a las costas son menores".  

Así, Gili, que ha dirigido más de 30 proyectos de investigación y  publicado unos 200 artículos científicos, insiste en que cuando hay  menos lluvia durante el año, las aguas costeras son "más cálidas de  lo habitual", por lo que "las aguas oceánicas se mezclan sin  problemas con las costeras y la llegada de medusas son más  probables".

En verano, añade, "las aguas costeras se calientan y son muy  parecidas a las aguas oceánicas, aumentando las probabilidades de  aparición de medusas de mar abierto en la costa". En este sentido, ha  apuntado que unas condiciones similares a las de este año se dieron  en 2006 y 2007, cuando se detectaron "muchos ejemplares de estas  especies".  

Este fenómeno, que se reproduce "cada seis o siete años" y "no ha  sido más de una semana", se registra a principios del mes de julio,  "cuando las aguas costeras alcanza más temperatura". "Es un fenómeno  de influencia climática anual", ha resaltado.  

No obstante, aclara de la llegada masivas de medusas depende de  "otros factores ecológicos" como la falta de depredadores, las  temperaturas o la falta de competidores por alimentos.

"NO SON LAS MAS PELIGROSAS, PERO SI ESTROPEAN EL VERANO"

Por otro lado, Josep María Gili ha asegurado que "en el  Mediterráneo no tenemos medusas que puedan causar mortalidad, pues no  son las más peligrosas del mundo, pero sí pueden estropear un  verano".  

En este sentido, precisa que "no son peligrosas en la primera  picadura, pero sí pueden serlo si a la misma persona le pica dos  veces en el mismo verano. "Entonces hay que tomar medidas  importantes", ha subrayado. Además, ha explicado que la picadura  depende de "la persona y de la cantidad de veneno inyectada en la  piel".

"Si el problema se aborda a nivel de playa, el 99 por ciento de  los casos se soluciona de forma normal", ha señalado el biólogo  marino. En esta línea, ha considerado que lo "más importante" es la  información que se de este fenómeno que existe "pero se puede  abordar". "Cuando haya medusas en la playa, nos vamos a la piscina",  ha bromeado.  

MEDIDAS MUNICIPALES


De otro lado, ha resaltado que existen medidas para reducir el  impacto del problema. Así, ha apuntado que "vale la pena" sacar las  medusas del agua cuando éstas se encuentran a menos de cien metros de  la costa, es decir, en la zona de baño, por lo que insta a las  entidades locales a que actúen, pues las medusas, "que vienen a morir  a la arena", "aún muertas, los tentáculos pican".  

Por otro lado, Gili ha advertido de que "los recortes también  están llegando a los estudios que el Ministerio de Medio Ambiente  realizaba sobre las medusas". Así, el último 'Plan Medusa' para la  mayoría de las zonas costeras nacionales fue en 2010, mientras en  Cataluña se canceló "este año".  

Por último, el biólogo, nacido en Mollerussa (Lleida), recomienda  "abusar de las cremas solares, que además de proteger del sol, es la  mejor manera de prevenir los efectos de las picaduras".  

Por su parte, Laura Prieto, investigadora del Grupo Oceanografía  de Ecosistemas del departamento de Ecología y Gestión Costera del  Instituto de Ciencias Marinas de Andalucía del CSIC, señala en  declaraciones a Europa Press que el cambio climático lleva consigo  una serie de efectos en los ecosistemas marinos, pero "no se puede  generalizar cómo incide en las medusas porque es un grupo de  organismos muy variado".

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