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La familia de la joven polaca pide al juez un informe del accidente

El Ayuntamiento estimó tras las alertas policiales y vecinales que siete carteles eran suficiente para garantizar la seguridad y sostiene que residentes y oposición quedaron «muy tranquilos». Curro Pérez sigue ver necesario por ahora poner una baranda.

el 06 nov 2014 / 09:00 h.

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Un curioso se asoma al poyete del que cayó Sylwia, donde algunas personas han colocado flores y velas. En la imagen se aprecia la escasa altura del pretil. / José Luis Montero Un curioso se asoma al poyete del que cayó Sylwia, donde algunas personas han colocado flores y velas. En la imagen se aprecia la escasa altura del pretil. / José Luis Montero La familia de Sylwia Rajchel, la estudiante polaca de 23 años que falleció tras caer el pasado domingo desde el poyete de la calle Betis, al que se había asomado para hacerse una fotografía con la ciudad de fondo, va a solicitar al juzgado que lleva las diligencias derivadas del accidente de la joven, un informe sobre las circunstancias que han rodeado este suceso para estudiar lo ocurrido, ya que hasta ahora no se les ha ofrecido una explicación oficial, más allá de las cuestiones médicas de las que fueron informados al llegar al Virgen del Rocío, donde fue ingresada la turista. El padre y la tía de la chica, que se encuentran aquí y están siendo atendidos y asesorados por la Universidad de Murcia y la Pablo de Olavide, han podido al fin cerrar el capítulo de la autopsia, que no se dio por concluida hasta la mañana de ayer. Los familiares de Sylwia, que desconocen el español y hasta ahora han carecido de un traductor experto en asuntos legales, han manifestado su deseo de conocer las circunstancias de lo ocurrido. «Una vez que tengan el informe ya se verá si emprenden o no alguna acción. En este momento tan doloroso, para ellos es muy difícil ponerse a pensar en responsabilidades, y más cuando no saben el idioma, por lo que no les es fácil asumir todos los procedimientos, pero quieren información», explicó a este periódico una fuente cercana a la familia, que además aclaró que ni el padre ni la tía se reunieron con nadie del Ayuntamiento de Sevilla. Según esta versión, diferente a la del consistorio, hubo un intento el martes por parte de una persona que representaba al consistorio –el concejal Juan Bueno– de ver en el hospital a los familiares, pero ellos «no tenían ni ganas en ese momento ni querían». «Hasta ahora quien les ha estado ayudando a venir a España y acompañándoles ha sido la Embajada polaca y la Universidad de Murcia», señala una persona de su círculo. El regreso de la familia es inminente, aunque aún no tienen claro si podrán hacerlo con el cuerpo, o éste deberá esperar aún un tiempo. Mientras, varias personas han colocado velas y flores en recuerdo de la joven erasmus en el poyete donde se produjo la caída. Por cierto que la prensa polaca ayer ya recogía el debate abierto sobre la seguridad en el paseo fluvial, llamando la atención sobre que «sólo hay una cornisa de medio metro para separar al canal del río de los peatones». El Ayuntamiento, por su parte, dio ayer su versión de los hechos, no asumiendo ningún error en su gestión y negando que sea necesario adoptar nuevas medidas de seguridad para evitar que vuelva a ocurrir. El concejal de Triana, Curro Pérez, defendió la actuación municipal, aseverando que se tomaron las medidas necesarias para garantizar la seguridad de los viandantes, a pesar de que los vecinos de la zona y la Policía Local venían denunciando desde 2012 la peligrosidad del poyete por su escasa altura, tras las últimas reformas de la zona. Según explicó el delegado, fue Urbanismo la que tras los informes policiales en los que se alertaba del riesgo caídas consideró suficiente colocar siete carteles avisando de la altura del pretil, en lugar de los dos que hasta entonces había en la zona. «Decidió que esto era la medida a adoptar y me parece correcto. ¿Qué es suficiente o no? Es opinable», declaró Pérez, añadiendo en que esta actuación dejó conformes a todos los miembros de la Junta de Distrito, donde está representada la oposición y los vecinos, y que había aprobado en junio de 2013 elevar el pretil. «Todas las entidades de la junta se quedaron muy tranquilas y nadie dijo nada», apuntó. Cabe recordar que en este órgano hay portavoces de PSOE e IU, que el martes pidieron al consistorio que asumiera responsabilidades. Preguntado sobre si después del suceso, el Ayuntamiento se plantea adoptar alguna medida de protección adicional, el delegado lo descartó por el momento, alegando que la seguridad en esta zona es «correcta», que la muerte de la estudiante fue «solo un desgraciado accidente» y que no le consta que existan informes demandando que se adopten nuevas acciones, tras la colocación de carteles. «Todo nos lo podemos plantear, pero no hay que tomar decisiones en caliente. Ese poyete lleva ahí muchos años y este gobierno es el que más medidas ha tomado». Cuestionado sobre si enviará a los técnicos municipales a revisar el paseo, Pérez fue tajante: «No he enviado a nadie a hacer ningún informe porque yo no soy nadie para eso. A veces pasan accidentes que hacen replantearse las cosas. Dejen que ese proceso suceda con normalidad pero yo como político no soy nadie para decir que un sitio debe tener tal o cual protección». Respeto a porqué el Ayuntamiento no pidió permisos al resto de administraciones implicadas para subir el poyete, pese a aprobarse esto en la junta de distrito de junio de 2013, el concejal indicó que como la actuación finalmente adoptada fue poner siete carteles, no era necesario pedir licencias.

Bronca en la Junta de Distrito.

Ayer por la tarde se celebró Junta del Distrito Triana. El suceso de la calle Betis provocó que la sesión acabara en una agria bronca entre el PSOE, los vecinos y el concejal Curro Pérez (PP). Los socialistas presentaron una propuesta por urgencia que reclamaba que «de manera inmediata y urgente, se adopten las medidas necesarias para evitar cualquier riesgo de caída». El PP, entendiendo que la propuesta –que recordaba que Policía y vecinos alertaban del peligro desde 2012– le acusaba del accidente, la rechazó. El PSOE recrimina su actitud y le pide que reflexione y se deje de «insultos» y de culpar a otras administraciones.

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