El fiscal dice que el acusado de matar a su hermano en La Rinconada ejecutó un "plan"

Sostiene que la víctima y el acusado "tenían unas relaciones malísimas" en el momento de los hechos.

el 03 nov 2014 / 15:50 h.

asesinato san jose de la rinconada La Fiscalía de Sevilla considera que Francisco G.C., el hombre  acusado de matar de tres disparos a su hermano en junio de 2013 en  una nave de la agrupación agrícola ganadera 'La Jarilla' de La  Rinconada, puso en marcha un "plan preconcebido" para acabar con la  vida de la víctima debido a la existencia de "graves problemas  económicos" entre ambos. La Audiencia Provincial ha acogido este lunes la constitución del  jurado encargado de enjuiciar al imputado, que ha quedado finalmente  compuesto por siete mujeres y dos hombres --más otros dos hombres que  actúan como suplentes--, tras lo que se han presentado los alegatos  previos por parte del Ministerio Público, la acusación particular que  ejercen la viuda y los tres hijos del fallecido y la defensa. La fiscal, que pide para el acusado 20 años de cárcel por un  delito de asesinato y otros dos por tenencia ilícita de armas, ha  puesto de manifiesto que víctima y acusado "tenían unas relaciones  malísimas" y en el momento de los hechos "ni siquiera tenían  relación" debido a "graves problemas de índole económico", lo que  motivó que el acusado pusiera en marcha "un plan preconcebido" para  matar a su hermano usando para ello un arma para la que no tenía  licencia y que, a día de hoy, no ha sido hallada. Durante la exposición de sus alegaciones, la fiscal ha dicho que,  aunque en este caso no existe un testigo "que viera directamente"  cómo se cometió el asesinato, sí hay una serie de indicios para poder  condenarlo, punto en el que ha hecho alusión a los testigos que  declararán en el juicio, entre ellos un testigo protegido, quienes  podrán aclarar "si existían envidias, rencillas o deudas económicas  entre ambos". "NO SABEMOS QUE VA A DECIR" EL IMPUTADO Asimismo, la representante del Ministerio Público ha asegurado que  "no sabemos qué va a decir" el acusado en su declaración, prevista  para las 10,00 horas de este martes, pues "desde su detención no ha  declarado nunca". De su lado, la abogada que ejerce la acusación particular en  nombre de la viuda y los tres hijos del fallecido, María José  González, que pide para el acusado 23 años de prisión y el pago de  una indemnización de 600.000 euros, ha asegurado que la familia  únicamente "quiere que se haga justicia" y ha indicado que son ellos  "los primeros que hubieran deseado" que el acusado no fuera el  hermano de la víctima. Al hilo, la letrada ha querido destacar que el imputado "no acabó  con la vida de su hermano de una forma cualquiera", sino que ejecutó  "un plan preconcebido" a través del cual "quería, quiso y al final  acabó con la vida" de la víctima, usando para ello un arma "que tenía  desde hace tiempo y para la que no tenía permiso". "Hay muchas  pruebas de que ha sido él aunque nos duela que haya sido", ha  concluido. "NO HAY NINGUNA PRUEBA" CONTRA EL ACUSADO El abogado del acusado, Nicomedes Rodríguez, ha defendido la  inocencia de su patrocinado, motivo por el que pide su libre  absolución, y ha asegurado que "no hay prueba directa que evidencie  quién mató a Manuel". "No hay ninguna prueba que acredite que disparó  a su hermano", ha subrayado el letrado, quien ha recordado que en  este caso "se abrió una línea de investigación que no indicaba" que  el acusado fuera el autor de la muerte. Asimismo, ha indicado que su cliente contestará este martes "a  todas las preguntas" que le formule la fiscal. En su escrito de acusación, consultado por Europa Press, el  Ministerio Público relata que el acusado, que poseía una pistola  detonadora transformada para disparar munición careciendo de las  oportunas licencias y permisos de armas reglamentarios, mantenía con  la víctima "fuertes rencillas y casi nulas relaciones desde hacía  años, a raíz de graves problemas de índole económica". Ambos hermanos, según el fiscal, "usaban indistintamente una nave  propiedad de la madre de ambos" ubicada en 'La Jarilla' para el  almacenamiento de aperos y maquinaria agrícola, sirviendo a su vez  como taller y garaje de vehículos tanto de uso agrícola como  turismos, "si bien últimamente se encontraba en desuso al haber  cesado el acusado en sus actividades agrícolas, mientras que la  víctima solo la utilizaba como taller". LOS HECHOS El imputado "conocía" que la víctima, algunos domingos o festivos,  acudía sola a dicha nave para realizar determinados arreglos de su  maquinaria, sobre todo en época de recolección de cosechas, de manera  que, "en ejecución de un plan preconcebido y con la intención de  acabar con la vida de su hermano", se dirigió en su coche a la nave  sobre las 10,00 horas del 16 de junio de 2013 "llevando puestos un  sombrero de paja y unas gafas de sol". Una vez allí, y portando la pistola referida, el acusado se apostó  en un lugar "desde el que acechaba la llegada de su hermano", tras lo  que, "una vez cerciorado de que éste se encontraba en el interior de  la nave, y mientras se encontraba arreglando una bomba de agua", el  acusado entró y "de frente y a escasamente un metro de distancia,  haciendo con ello imposible cualquier reacción defensiva, efectuó dos  disparos con la intención de provocar la muerte de su hermano". Uno de los disparos impactó en el ojo izquierdo de su hermano y  otro en la región temporal, lo que provocó la caída de la víctima, y  una vez en el suelo, Francisco G.C., "apoyando el cañón sobre la sien  izquierda, o sea a cañón tocante", efectuó un tercer disparo sobre su  hermano. Todas las heridas "determinaron la muerte inmediata" de la víctima  "al causar lesión irreversible de los centros nerviosos vitales",  según la Fiscalía.

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