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La Fiscalía reprocha a los docentes que expulsen a los niños conflictivos

La Fiscalía ha mandado un mensaje de reproche al profesorado "sobre todo de Secundaria", al que acusa de abusar de las expulsiones del colegio de los alumnos más conflictivos. Los fiscales de Sevilla están endureciendo las "penas preventivas" contra el absentismo.

el 15 sep 2009 / 20:10 h.

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D. Cela/R. Velis

La Fiscalía ha mandado un mensaje de reproche al profesorado "sobre todo de Secundaria", al que acusa de abusar de las expulsiones del colegio de los alumnos más conflictivos. Los fiscales de Sevilla están endureciendo las "penas preventivas" contra el absentismo, y han abierto una reflexión sobre las medidas sancionadoras que utiliza la escuela para corregir la conducta de los niños problemáticos.

"El absentismo escolar es un delito grave. Tratamos de revertirlo estando encima de los padres y obligándoles a que lleven a sus chavales a la escuela con regularidad. Si, después de todo, los profesores los vuelven a echar del colegio porque dan problemas, no estamos haciendo nada", se quejan los fiscales. El Ministerio Público reconoce que se trata de un problema viciado que "no tiene fácil solución", y entiende que "alguien que no quiere estar en un aula hará lo posible por incomodar al resto para que le echen".

Medidas correctoras. El Observatorio para la Convivencia escolar enumeró el año pasado más de un centenar de expulsiones de alumnos por "conductas gravemente perjudiciales para la convivencia". La consejería instó a los colegios a evitar "en la medida de lo posible" recurrir a las medidas correctoras más radicales. Sin embargo, en los últimos años la administración ha tenido que responder a la fuerte demanda social que surgió al eco de algunos casos graves de violencia escolar. La Junta aprobó el decreto de convivencia que ponía a disposición del profesor un catálogo de castigos para atajar la indisciplina de los alumnos. Se aceleraban los trámites para expulsar a un alumno por cometer agresiones, pero también por faltar a clase o llegar tarde con frecuencia.

A pesar de esta aparente contradicción, el Consejo Escolar de Andalucía elaboró una encuesta a final del curso pasado para determinar qué uso habían hecho los colegios del decreto de convivencia. Más de la mitad de los profesores que participaron en esa encuesta (57%) respondió que resolvían las peleas en clase sin expular al alumno. En lugar de eso hablaban a solas con el estudiante y buscaban medidas de mediación. El 51% de los alumnos andaluces, en cambio, dijo que la expulsión era la opción más frecuente que elegían sus maestros para solucionar los conflictos en el aula.

Expulsar al alumno conflictivo del aula y del colegio es la medida sancionadora más extrema que puede decidir un profesor. Ocurre cuando el estudiante ha cometido una falta muy grave, como agredir al maestro, vejar a un compañero, amenazar a alguien... Aún así, es poco recomendable. No le gusta ni a la Consejería de Educación, ni a los profesores, ni a la Fiscalía de Menores, porque significa que, en el contexto escolar, todos los recursos educativos han fallado.

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