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La Fundación Biacs trata de salvar la cita al menos con una ‘mini bienal’

Plantean mantener la marca, algo que no gusta a su fundadora, y deben levantar un embargo para poder recibir ayudas públicas.

el 03 feb 2012 / 11:24 h.

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Nada bien sentaron ayer a los miembros de la Fundación Biacs las declaraciones de su presidenta honorífica, Juana de Aizpuru, en las que anunciaba que no habría cuarta edición de la Bienal Internacional de Arte Contemporáneo ni en octubre de 2012 -como estaba previsto- ni al menos hasta que alguien la "resucitara" después de la crisis económica. Según pudo constatar ayer este periódico, este anuncio cogió por sorpresa a los integrantes de la comisión ejecutiva, que no tenían previsto anunciarlo aún, a pesar de que eran conscientes de la imposibilidad de cumplir ese plazo.

Las relaciones entre parte de los miembros de la fundación y De Aizpuru no han sido fáciles desde que ésta regresó -invitada por ellos- para presidir la institución, debido principalmente a los constantes anuncios que la fundadora de la muestra realizaba a la prensa, antes de que estuvieran cerradas cuestiones vitales para garantizar la continuidad de la Biacs, como la financiación o el abono de las deudas de ediciones anteriores. Pero hay más. La galerista ha pretendido en todo momento realizar una Bienal de Arte más económica que las anteriores, pero manteniendo su carácter internacional, con un comisario y creadores jóvenes, pero de nivel, que respetara el espíritu de las anteriores citas. En los últimos tiempos, a medida que la fundación iba siendo consciente de las dificultades que tendrían para reunir los fondos necesarios -las administraciones estaban dispuestas a colaborar, pero recortando mucho sus aportaciones- comenzó a planear la idea de, manteniendo la marca Biacs, organizar otra cosa. Otro modelo de exposición bastante menos ambiciosa, pero abarcable para los tiempos que corren. Esta opción no agradaba a De Aizpuru, que el mismo miércoles dijo a El Correo que preferiría "que la Biacs muriera dignamente" antes que verla convertida en una muestra local. De hecho, llegó a advertir de que si otra entidad privada tenía pensado organizarla, la marca Biacs está registrada por sus fundadores y ella no es partidaria de cederla.

El anuncio de cancelación realizado por la galerista no ha cambiado estos planes, pero sí los ritmos. Los miembros de la fundación se reunirán la próxima semana para consensuar un comunicado y debatir qué pasará con la Biacs. Y es que, lo que más les ha molestado, es que la galerista -presidenta de honor, en todo caso- aseverara que "es imposible" hacer este año la Bienal, sin contar con el beneplácito del patronato. Cabe recordar, no obstante, que De Aizpuru también anunció en septiembre la Biacs4 para este otoño sin el permiso de este órgano, algo que nunca fue negado ni matizado públicamente por los patronos.

Además de acordar una respuesta, la fundación tendrá que decidir qué quiere hacer. La idea que más peso gana, defendida por parte de sus miembros, es cambiar el modelo, replantear la fórmula y organizar una mini-biacs con menos aspiraciones, más centrada en artistas locales y sin que sea imprescindible un costoso comisario internacional. Esto permitiría mantener la marca y supondría un balón de oxígeno para sortear la crisis.

Pero para hacerlo, antes tendrían que pagar las deudas contraídas con proveedores, artistas, con el excomisario Peter Weibel y devolver unas obras de creadores coreanos que permanecen retenidas en un almacén por falta de unos pagos. Tendrían, por lo tanto, que establecer un plan de pagos que permitiera a la Biacs recibir ayudas públicas porque, a día de hoy, sobre la fundación pesa un embargo judicial que le impide optar a subvenciones.

Un horizonte nada fácil para el que ya no podrán contar con Juana de Aizpuru, muy bien relacionada con las administraciones, y que hace imposible aspirar a una Bienal como las que se han celebrado hasta ahora... y menos en 2012.

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