Cultura

La Fundación Madariaga estampa una nueva postal del 29

La institución sevillana reabre las puertas de su sede, el flamante pabellón de EEUU, después de dos años de obras que le han devuelto su aspecto original.

el 30 sep 2009 / 19:45 h.

Valentín de Madariaga y la delegada de Cultura, Maribel Montaño, dan por inauguradas las nuevas instalaciones.
El patio central cuenta con la instalación ‘Lloviendo cántaros’.
Las fotografías originales, aunque exentas de color, han servido de guía para la precisa rehabilitación del pabellón de EEUU en la Exposición Iberoamericana de la Sevilla de 1929, que hoy sirve de sede a la Fundación Valentín de Madariaga-MP y reabre sus puertas tras dos años de intensos trabajos.

Había un compromiso con la estética regionalista que ha permanecido inalterable durante todo el proceso de intervención arquitectónica y modernización de las instalaciones del pabellón -Consulado de Estados Unidos hasta la llegada de la Fundación Madariaga-. De ella han salido, según aseguran los responsables, las nuevas señas de identidad que tendrá el edificio a partir de ahora, que comparte vecindario con el Costurero de la Reina, la Bilbioteca Infanta Elena y el Parque de María Luisa.

A saber, en este afán por recuperar la apariencia original de la casa, el equipo liderado por el arquitecto José María Barquín ha eliminado los repintes posteriores a la celebración de la Exposición del 29, de un tono grisáceo, y han salido a la luz unos estucados originales -tanto en la fachada como en el interior- en un color albero "que le dan a la casa un aspecto más sevillano, más limpio", explica Ángela Madariaga.

Con una inversión que ha superado los 1,5 millones de euros, el pabellón abre sus puertas al público mañana para mostrar a los sevillanos su colección de arte contemporáneo -basada en la relación de éste con la naturaleza-, que se exhibe en torno a ocho salas y a un patio central, que cierra la muestra con la poética instalación de los hermanos Mp Rosado, Lloviendo cántaros. Precisamente es este espacio el que ha sufrido un cambio más evidente, con la reubicación en el centro de la fuente original de la casa. Asimismo, entre los logros que explican los responsables de la fundación con más orgullo está la rehabilitación del jardín, para el que se ha seguido a pies juntillas las fotografías originales que se conservaban de la construcción del pabellón.

Así las cosas, la intervención completa ha dado como resultado nuevos espacios, el agrandamiento de unos y la eliminación de otros, pero siempre "sin tocar la estructura original", debido a que el pabellón está catalogado como BIC-Palacio de San Telmo y Parque de María Luisa, por lo que su grado de protección patrimonial es el más alto que establece la ley.

Preparado ya el edificio, la Fundación se prepara para abrir sus puertas mañana a la difusión, promoción y formación del arte contemporáneo, un objetivo fundacional de la institución desde que el Ayuntamiento de Sevilla le cediera el uso del Pabellón de Estados Unidos por un periodo de 75 años renovables.
La colección visitable "es singular tanto por su origen, nacida en un grupo empresarial familiar, como por su actualidad, al tratarse de una selección de obras de artistas internacionales desde mediados del siglo XX hasta el mismo siglo XXI", explican desde la fundación.

Aquí se encuentran nombres insustituibles del arte contemporáneo internacional, que van desde Andy Warhol a Joseph Beuys y Thomas Ruff, a los que se suman otros de la escena nacional como Gonzalo Puch, Cristina Iglesias, o los más jóvenes Federico Guzmán y Mp&Mp Rosado, que reflexionan sobre Arte y naturaleza, un leitmotiv que guía toda la exposición.

La muestra, inaugurada hace dos años, recupera ahora siete obras nuevas que estaban en depósito (entre ellas una inquietante serie fotográfica de Olafur Elisasson) y dispone las piezas con un nuevo discurso museográfico.

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