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Economía

«La gente debe acostumbrarse a pagar por los servicios en internet»

La dueña de Animationbull , empresa de animación digital en 2.0 y diseño gráfico, asegura que la crisis está siempre presente en firmas como la suya, de ahí que la actual «no se nota mucho». La animación de cuadros de pintores clásicos es su gran apuesta

el 19 jun 2010 / 20:29 h.

Isabel Sánchez en el estudio donde se ubica Animationbull, en el sevillano barrio del Cerro del Águila.

-¿Qué es Animationbull?

-Hacemos animación digital en 2.0. Somos un estudio de diseño gráfico y de animación digital, es decir, que las imágenes que utilizamos para animaciones las digitalizamos. En estos momentos producimos trabajos propios, como cortos y microanimación para móvil, aunque también recibimos encargos particulares, como animaciones para cuentos populares, como Los tres cerditos. Ahora estamos metidos en un proyecto que nos ilusiona mucho. Queríamos animar el cuadro de El Bosco, El jardín de las delicias. Presentamos un proyecto que llegó al Mercado Atlántico de Creación Contemporánea celebrado en Tenerife, y que el año que viene se celebrará en Santiago. Había una empresaria con una idea basada en esto y cuando lo propusimos se entusiasmaron. Nos salió un corto que se está viendo en todo el mundo. Se vio en Animacor y se han interesado universidades extranjeras. Queremos animar más cuadros clásicos, porque es algo vivo. Lo tenemos en Youtube y está recibiendo numerosas visitas.

-¿Cuáles son sus clientes?

-Trabajamos sobre todo con agencias de publicidad. En los inicios recibí una ayuda de Invercaria, y por ahí estoy contenta, aunque en cuanto a generación de trabajo, la Administración nos aporta poco. Si lo hace, es a través de agencias o de empresas de comunicación.

-¿Qué tal la competencia?

-No hay muchas empresas como la nuestra. Están las compañías grandes y poderosas que trabajan en 3D y que apuntan al mundo del cine. Pero el producto es diferente. Nosotros no podemos embarcarnos en eso. En lo que se refiere a estudios de animación, hay pocos. De hecho, se está realizando un estudio sobre el sector en Andalucía, y los que lo están elaborando aseguran que se están encontrando muchos problemas. En Andalucía hay animadores muy buenos, pero trabajan como freelance.

-¿Qué situación vive su mercado con la crisis?

-Quitando las grandes compañías que trabajan a gran nivel, estamos viéndolas venir. Somos muy conscientes de que el mercado se mueve poco y los trabajos están contados. La competencia mayor viene de la gente que lleva muchos años en el sector, por eso es complicado. Por eso nosotros nos movemos también fuera de España. El año pasado participamos en unos concursos que organizan Marvel y la Fox para las empresas de animación. Fueron ellos los que nos invitaron a participar.

-¿Cuáles son sus principales oportunidades de negocio, sobre todo en el exterior?

-El ocio digital en internet puede generar muchas oportunidades. De hecho, lo hace. La televisión digital, sin embargo, no lo hace, supongo que porque tiene que asentarse en el mercado. Al margen de la piratería, la gente deberá empezar a acostumbrarse a pagar por los servicios en internet.

-¿Hacia qué países miran?

-Casi todo el trabajo remunerado está aquí. En EEUU también nos salen en temas de animación y de diseño gráfico y digital. Estamos intentando llegar a acuerdos con productoras inglesas para avanzar en el tema de la animación de cuadros, no sólo de El Bosco. Hemos empezado también con Chirico. Nos interesa mucho mezclar el cortometraje con el videoarte.

-¿Qué más le marca su plan de negocio?

-Estamos metidos en la puesta en marcha de un periódico digital para adolescentes, de 14 a 22 años, que se llama Jovenesreporteros.com. Es una iniciativa de una periodista sevillana que lo venía realizando en papel, y quería que fuera digital. Los niños escriben sus noticias y las cuelgan. Queremos hacer una serie de animación muy corta, de uno o dos minutos, que tenga una periodicidad diaria, como un telediario.

-Con el entorno actual, ¿problemas para financiarse?

-Los bancos no dan absolutamente nada. Nos autofinanciamos, como hacen la mayoría de empresas culturales, porque ayudas recibimos pocas. Invercaria sí nos ayudó al principio, porque en la animación se necesitan muchas horas para hacer un minuto, y nos permitió estar cubiertos unos meses.

-¿Cómo se les ocurre nacer en plena crisis?

-La crisis en este sector no se nota mucho. No de forma bárbara, al menos. No hemos cambiado de actividad, sino de razón social y de enfoque hacia la animación. En el diseño siempre ha habido crisis. En cualquier caso, a lo único que me empuja es a darle más vueltas al coco. Hay que buscarse las habichuelas y ampliar las miras para intentar seguir creciendo y mantenerte al menos. He vivido dos crisis grandes y es lo único que vale, sobre todo si eres emprendedor.

-¿Qué papel juega internet en su empresa?

-Es fundamental a la hora de encontrar clientes y también a la hora de crear y conocer cosas nuevas. Es un espabilaburros porque te pone al día de todo y una fuente inagotable de conocimiento. Hay festivales a través de la red que te permiten no gastar en desplazamientos. Además, para la promoción es muy importante. De hecho, estamos trabajando con un director de cine para el que diseñamos personajes. Sin internet sería imposible.

El perfil. Esta empresaria sevillana comenzó su actividad profesional en agencias de publicidad, en las que se dedicaba a los aspectos más técnicos de este campo, sobre todo a la planificación de medios. En 1993 empezó a estudiar la carrera de Periodismo, de la que tiene tres años, y fue entonces cuando decidió volcarse en la rama del diseño. La primera empresa que montó estaba dedicada al diseño de objetos de decoración y regalos, "aunque el diseño gráfico no lo dejamos nunca". Fue después cuando decidió decantarse por la animación y por las nuevas tecnologías. La empresa que actualmente regenta Isabel Sánchez, Animationbull, nació hace apenas dos años, en plena crisis económica, aunque eso no fue un problema a la hora de decidirse por el autoempleo.

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