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Toros

"La gente está poniendo mucho interés en los novilleros de Sevilla"

A pesar de su corta experiencia, el novillero Jesús Bayort se reveló como un torero templado y personal y se llevó para casa el vestido de torear que regalaba el diestro madrileño.

el 01 sep 2014 / 11:30 h.

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140829 JESÚS BAYORT 2Después de pasar por Bilbao han cambiado muchas cosas en el futuro profesional de Jesús Bayort, que supo aprovechar una oportunidad de oro para alzarse vencedor de un certamen al que no llegó como favorito. Las vidas pueden cambiar en un instante. Ése puede ser su caso. De un día para otro, de verme parado en mi casa y sin oportunidades ninguna me encontré con ese certamen organizado por El Juli. Me presenté a un casting en Málaga pensando que era casi imposible entrar. Se presentaron casi 200 novilleros y pasé las primeras fases clasificatorias, los tentaderos… nunca terminé de creerme lo que me estaba pasando. Ha sido un día a día hasta ver el concurso en mis manos. Hay un gesto que le honra. Ha reconocido que podía haber estado mejor en las novilladas clasificatorias pero aprovechó las armas que pusieron en sus manos para acceder a la final. A lo mejor no fue la manera más ortodoxa de entrar porque lo normal habría sido que pasaran los tres que se hubieran considerado más capaces y a lo mejor, de los trece había doce que estuvieron mejor que yo porque enseñaron cualidades magníficas pero me dieron la oportunidad de entrar a través de las redes sociales y si lo tenía en mis manos no podía dejar pasar esa oportunidad. Y consiguió entrar en esa final de Bilbao a la que llegó como tercer hombre y salió como ganador. Estaba muy contento de haber entrado en la final pero pasé unos días muy malos. Pensaba que me podían mirar con lupa. Era el que había entrado gracias al apoyo de Twitter y algunos chavales muy preparados se habían quedado atrás. No podía pegar un petardo. Fueron días psicológicamente muy duros pero cuando llegué a Bilbao me tranquilicé y pensé que tenía que ser lo que Dios quisiera. Se le vio muy tranquilo, dominando la escena y la situación. Es algo que me ha pasado en ese tipo de plazas, como Sevilla, Bilbao o Málaga. Pisas el albero de la plaza de la Maestranza o la arena oscura de Vistalegre y percibes otras sensaciones. Los novilleros estamos acostumbrados a pueblos y plazas pequeñas y aquello es otra cosa. Te da más tranquilidad, las novilladas son más bonitas y te sientes en otro ambiente. A partir de ahí, sólo quedaba disfrutarlo. El tercer capítulo de la historia es que sacó lo mejor de sí mismo. Nadie le regaló nada en la final. Hubo momentos en los que, a pesar de mi corto bagaje y mi falta de técnica, pude disfrutar con mi segundo novillo, que fue muy bueno. Los tres novillos –toda la novillada– fueron ideales para tres novilleros que quisieran decir aquí estoy yo. Fue la novillada ideal. La gente se está ilusionando con la cantera y su nombre se ha unido a otros muy conocidos que están en la boca del aficionado. Paraba en sitios taurinos y escuchaba el nombre de otros compañeros pero el mío se quedaba atrás. De un día a otro ha cambiado la cosa y ya soy uno más. Es un orgullo ser nombrado a la altura de Pablo Aguado, que estuvo cumbre en Sevilla, de Rafa Serna,... Está muy bien lo que está pasando ahora en Sevilla. Hace algunos años no se tenía demasiado en cuenta a los novilleros y ahora estamos viendo más interés en los aspirantes sevillanos que en las corridas de toros. Ese ambiente nos viene fenomenal. Es que se está respirando un ambiente distinto en Sevilla... Hay algo ahí… y lo bueno es que no hay un solo novillero. Y cada uno es partidario de su amigo, de su vecino, del que le gusta… Eso hace que al juntarlos en un mismo cartel –tal y como paso en la final del ciclo de promoción con Rafa y Pablo– se pueda llenar la plaza. Acuden los partidarios de uno y otro, tal y como pasaba en otros tiempos. En la novillada de Bilbao se le vio crecer de novillo a novillo. La verdad es que cuando vengo a ver a la Esperanza o al Gran Poder tengo que darles las gracias por ayudarme a evolucionar y no quedarme estancado. Cada día me ha salido un novillo mejor que me ha servido para dar un poquito más. El aficionado me ha visto ir a más. Hablando de la Macarena, estuvo muy presente en su paso por Bilbao. Sujetaba el corbatín con una reproducción de las mariquillas. Fue un regalo de un familiar muy importante y es de los más bonitos que me han hecho. Estoy bautizado en San Gil y acudo a la Basílica desde niño. No puede haber nada más representativo para un macareno que esa mariquilla y además es muy taurina. Las regaló Joselito… Hay que convencer a la gente de que no es camero. He pertenecido a su escuela y he entrenado mucho allí y hasta hubo errores de imprenta en el programa de mano de Sevilla para anunciarme como torero de Camas pero poco a poco va sabiendo la gente que soy torero de la Macarena. Me siento orgulloso de ser de este barrio. Elija un color para el vestido que le regaló El Juli. Recogí simbólicamente uno suyo que era nazareno y oro pero él regala otro hecho a medida. Soy devoto del Gran Poder y creo que no fue casual. Lo haré de ese color. Una parte del premio es el debut con caballos en Zaragoza. Puede ser un caramelo envenenado... Creo que aún me queda mucho por aprender para ese debut pero las situaciones son como vienen y posiblemente en las circunstancias de mi carrera no puedo decir que no a estas oportunidades. Yo preferiría debutar a principios de la temporada del año que viene pero son oportunidades que pasan una vez en la vida a las que es difícil decir que no. No sabes si esa ocasión se presentará de nuevo.

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