Economía

La gran banca echa el resto para captar agricultores andaluces con la nueva PAC

A Agro BBVA y Agro Santander (el heredero de Agrobanesto) se suma Agrobank (Caixabank) ante el inicio este otoño de una PAC más compleja en gestión.

el 29 sep 2014 / 10:00 h.

TAGS:

La complejidad de la enésima reforma de la Política Agraria Común, tanta que ni siquiera se ha aprobado ni publicado la legislación que debe desarrollarla pese al inicio de la campaña de siembras, tiene confuso al campo andaluz. Y en estas aguas revueltas, los grandes bancos están tratando de pescar agricultores con la gestión de las ayudas como anzuelo, y haciendo una dura competencia a las cajas rurales –dos de las mayores en España son de la comunidad: Cajamar y Rural del Sur–. Se refuerzan los departamentos agrícolas porque si hay un negocio seguro es el que procede de Bruselas. A falta de dos semanas para que concluya el ejercicio del órgano pagador de la Consejería del ramo, la cifra ascendía a 1.393,87 millones de euros de subvenciones fijas (régimen de pago único, que se percibe sí o sí) más 128,78 millones en diversas líneas de apoyo y más otros 261,80 millones en distintos programas de desarrollo rural –estos últimos cofinanciados por las administraciones central y autonómica–. En total el importe se acerca a 1.800 millones. Recolección de aceituna de mesa en una explotación olivarera del Aljarafe sevillano. / JAVIER CUESTA Recolección de aceituna de mesa en una explotación olivarera del Aljarafe sevillano. / JAVIER CUESTA Aunque este volumen quedará rebajado en casi 80 millones de euros al año, con una estimación de 558 millones para el septenio de vigencia de la nueva PAC según los cálculos de la Consejería de Agricultura –y si no hay una revisión intermedia, algo a lo que la Comisión Europea nos tiene acostumbrados–, lo cierto y verdad es que hasta 2020 la ficha financiera para el campo regional rondará los 12.600 millones de euros, un pastel que se antoja jugoso. Es dinero garantizado, y sin contar con el trasiego económico inherente a la actividad agraria (compras, ventas, créditos, etcétera). La semana pasada la propia presidenta de la Junta de Andalucía, Susana Díaz, instaba a la máxima ejecutiva del grupo Santander, Ana Patricia Botín, a desplegar un especial miramiento por los agricultores: que les echara un cable. Pero ese despliegue se ha acentuado desde principios de septiembre en las principales entidades financieras para captar clientes agroganaderos y anticipándose, y mucho, al comienzo del plazo de las solicitudes de ayudas comunitarias: tradicionalmente se abre a mitad de febrero y se prolonga hasta mediados de mayo. El principal movimiento lo ha protagonizado Caixabank tras alumbrar Agrobank –con Andalucía como enclave estratégico– puesto que no sólo agrupa el negocio agrario de La Caixa y la absorbida Cajasol, sino también el aportado por Barclays –adquirido recientemente por la entidad catalana– en el segmento de los grandes patrimonios. Gestión de ayudas, anticipos de ésta y de cosechas, créditos de campaña, financiación de las inversiones y para los emprendedores, etcétera. Pero antes que Caixabank movió ficha la entidad de Ana Patricia Botín con la creación de Agro Santander. Y era lógico que lo hiciera tras absorber la filial Banesto, que tenía en el campo andaluz una importante presencia con su antigua división Agrobanesto –relevantes empresarios agrarios se sentaban en el Consejo Asesor de este banco en Andalucía–. Cuentas especiales, líneas diversas de préstamos, leasing y renting para maquinaria y vehículos, tarjeta para gasóleo bonificado, etcétera. El BBVA tampoco se ha quedado atrás. «Domicilia tus ayudas PAC y tendrás la tranquilidad, solvencia y seguridad que necesitas. Porque, además de darte una respuesta ágil y rápida para gestionarlas, podrás solicitar un anticipo para así empezar a disfrutarlas hoy mismo». Y esta frase de su publicidad resume qué busca la banca en el campo. Eso sí, esta banca se topa con rivales grandes: las cajas rurales. Hasta diez hubo en la comunidad andaluza, algunas de ámbito exclusivamente local o comarcal, pero se vieron inmersas en procesos de integración. Las más grandes de la región son Cajamar –también lo es en toda España–, Rural del Sur y Rural de Granada. No sólo están estas cajas (son cooperativas de crédito tradicionalmente vinculadas a la actividad agroganadera), sino también las organizaciones agrarias, que prestan servicios de gestión a sus socios. La cartera de beneficiarios de la PAC, y por tanto potenciales clientes bancarios, está formada por 279.545 andaluces, según datos de la Consejería de Elena Víboras. Este departamento suele actualizar convenios con las principales entidades financieras para facilitar la gestión de las subvenciones comunitarias por vía telemática. A primeros de año diez bancos y cajas suscribieron también un acuerdo con la Administración autonómica para facilitar créditos a los jóvenes agricultores. LOS DATOS 12.600 millones en ayudas. La reforma de la PAC traerá entre 2014 y 2020 unos 12.600 millones de euros en ayudas públicas al campo andaluz, tanto a los cultivos como al desarrollo rural. 279.545 clientes. Los beneficiarios de ayudas PAC en Andalucía ascendieron en la pasada campaña a 279.545, según datos de la Consejería de Agricultura. Es la cartera de clientes bancarios del agro. 38 entidades colaboradoras. La Junta de Andalucía tiene reconocidas a 38 entidades como colaboradoras en la gestión telemática de las ayudas PAC. De ellas, 17 son bancos y cajas rurales. 1% de penalización. El plazo de solicitud de ayudas suele ir desde mitad de febrero hasta mediados de mayo. Suele haber 25 días de gracia, pero con un 1% de penalización por cada día hábil de retraso.

  • 1