Local

La gymkana del presidente Manuel Chaves

El PSOE de Andalucia logró ayer una victoria nada pirrica en la formación del nuevo Gobierno de José Luis Rodriguez Zapatero. Cuando nadie daba un duro por la permanencia en primera división de Magdalena Álvarez, los buenos oficios de Manuel Chaves...

el 15 sep 2009 / 03:06 h.

El PSOE de Andalucia logró ayer una victoria nada pirrica en la formación del nuevo Gobierno de José Luis Rodriguez Zapatero. Cuando nadie daba un duro por la permanencia en primera división de Magdalena Álvarez, los buenos oficios de Manuel Chaves, no sólo lograron mantenerla en el consejo de Ministros sino que siguiera asumiendo la cartera de Fomento a pesar de que el Partido de los Socialistas Catalanes reclamase su cabeza con más ahinco que Salomé con la del Bautista. Hay otros dos signos claros de que ZP no piensa suicidarse políticamente, al menos a escala interna, y para ello incorporó a su equipo a la joven socialista gaditana Bibiana Aido, que cuenta con un claro respaldo por parte de Manuel Chaves y de sus más directos colaboradores, con independencia de que se trate de una apuesta personal de José Luis Rodriguez Zapatero y de un reconocimiento de la evidencia por parte de Alfredo Pérez Rubalcaba. El síntoma restante de que las demandas del socialismo andaluz no han caído en saco roto estriba en el hecho de que finalmente la granadina Soledad Lopez no se hiciera con la cartera de Defensa: secretaria de Estado con Alonso, gozaba de la plena confianza de este pero no era hija de los socialistas andaluces por lo que Chaves nunca estuvo dispuesto a asumirla como cuota del sur.

Superada esta prueba, a nivel interno, a los socialistas andaluces les espera ahora una nueva reválida, que pasa necesariamente por el problema de la financiación autonómica. Sus socios del PSC, azuzados por el catalanismo, van a intentar forzar la máquina para lograr sus máximos estatutarios. Y aunque Andalucia salvó en parte sus muebles con su propio Estatuto, no cabe duda de que se ha abierto un melón peligroso que habrá de ser digerido adecuadamente por el consejo de Politica Fiscal y Financiera.

He ahí algunos de los principales retos que aguardan al PSOE andaluz durante el próximo cuatrienio, incluyendo previsiblemente un proceso de renovación interna que algunos socialistas quieren que se base en un simple maquillaje pero que buena parte de las bases aguardan como agua de mayo para un lifting que no sólo incumba a los rostros sino a las ideas y a la propia estrategia interna. El Gobierno que ayer anunció Rodriguez Zapatero confirma la impresionante salud partidista de Chaves, pero ahora le aguarda el resto de la jincana. Con el auxilio interno de su secretario de organización Luis Pizarro, tendrá que ir auspiciando una sucesión que sea creíble y que no lleve sin su presencia en ulteriores comicios al desmoronamiento del electorado socialista. Y de puertas adentro de la Junta de Andalucia, con el respaldo de José Antonio Griñán y de Gaspar Zarrias, durante esta misma semana, tendrá que dar a luz un gobierno autonómico que no sólo devuelva la confianza a sus votantes sino que incluso les haga concebir ilusiones. Despues de diez trienios de ejecutivos socialistas y una larga temporada personal al frente del mismo, las utopias no son descabelladas. Ni siquiera convenientes. Resultan, sencillamente, imprescindibles si no se quiere probar el amargo sabor de la derrota.

  • 1