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La Haya dicta la detención del líder de Sudán por crímenes de lesa humanidad

La Corte Penal Internacional, con sede en La Haya, ordenó ayer el arresto del presidente sudanés, Omar Hasan al Bachir, por crímenes de guerra y lesa humanidad en la región sudanesa de Dafur, pero desestimó el cargo de genocidio. La respuesta no se hizo esperar: Sudán anunció que no entregará a su presidente.

el 15 sep 2009 / 23:31 h.

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La Corte Penal Internacional, con sede en La Haya, ordenó ayer el arresto del presidente sudanés, Omar Hasan al Bachir, por crímenes de guerra y lesa humanidad en la región sudanesa de Dafur, pero desestimó el cargo de genocidio. La respuesta no se hizo esperar: Sudán anunció que no entregará a su presidente.

Desde Jartum, el ministro de Justicia sudanés, Abdel Baset Sedrat, anunció que su país no entregará a Al Bachir, poco después de que la portavoz de la CPI, Laurence Blairon, anunciara que la Cámara Preliminar número 1 había emitió una orden para su arresto. La orden no incluye el cargo de genocidio, porque los jueces consideraron "por mayoría" que los documentos presentados por la fiscalía no tienen suficiente base para probar la "intención específica" de Al Bachir de destruir a una parte de la población, según explicó Blairon.

Al Bachir, que ocupa el poder en Sudán tras un golpe militar que encabezó el 30 junio del 1989, es el primer presidente en ejercicio sobre el que la CPI emite una orden de arresto.

La portavoz de la CPI dijo que la fiscalía puede presentar "materiales adicionales" para que puedan modificarse los cargos aceptados ayer por los jueces y poder incluir la acusación de genocidio en una fase posterior.

La orden de arresto, que tiene efecto inmediato desde ayer, incluye siete cargos: cinco por crímenes de guerra -entre ellos exterminio, tortura y violación- y dos de lesa humanidad -ataques directos e intencionados contra la población civil y pillaje-. El cargo de genocidio necesita que haya "una clara intención para destruir y exterminar a una parte de la población", puntualizó Blairon.

Cooperación. La CPI pedirá la "cooperación de todos los estados miembros del Estatuto de Roma, de los estados miembros del Consejo de Seguridad de la ONU y, si fuera necesario, de otro estado" para poder ejecutar la orden de arresto contra Al Bachir. La jefa del registro de la CPI, Silvana Arbia, indicó que la detención "depende de la voluntad efectiva de los estados a colaborar".

De hecho, el fiscal jefe de la CPI, el argentino Luis Moreno Ocampo, dijo ayer que el destino de Al Bachir, es "sentarse ante la Justicia", tras la orden de arresto y añadió que el Gobierno de Sudán está obligado a ejecutar la orden de arresto o, si no, el Consejo de Seguridad (de la ONU) tiene que asegurarse de que sea ejecutada".

Por su parte, la Liga Árabe manifestó ayer su "fuerte descontento" por la orden de arresto contra el presidente sudanés y anunció que mandará una delegación al Consejo de Seguridad de la ONU para retrasar su ejecución.

Mientas que el International Crisis Group (ICG), una organización dedicada al análisis de conflictos internacionales, consideró ayer que la orden de arresto emitida contra Al Bachir puede ser "una oportunidad para llevar la paz al país".

El conflicto de Darfur se inició cuando dos grupos insurgentes, el Movimiento de Justicia e Igualdad (MJI) y el Movimiento para la Liberación de Sudán (MLS), se levantaron en armas en febrero de 2003 contra el régimen de Jartum en protesta por la pobreza y la marginación que sufrían los habitantes de esta región. Desde el inicio del conflicto, cerca de 300.000 personas han muerto y otros dos millones y medio se han visto obligadas a abandonar sus hogares, según cálculos de la ONU.

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