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La Hispalense se moviliza para elegir rector con un apoyo masivo

Antonio Ramírez de Arellano logró el respaldo de 177 claustrales frente a 77 votos en blanco.

el 23 feb 2012 / 22:21 h.

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Antonio Ramírez de Arellano saluda al rector saliente, Joaquín Luque, tras conocerse los resultados.

El parlamento de la Universidad de Sevilla, su Claustro, desbarató los pronósticos más agoreros que vaticinaban una escasa movilización de los claustrales en las primeras elecciones democráticas a rector en las que tan solo concurría una candidatura, la de Antonio Ramírez de Arellano.

Con una altísima participación (del 90%), éste catedrático de Física Condensada y vicerrector de Infraestructuras logró ayer el respaldo de casi el 70% de los votantes (177 papeletas) frente a un 30% de votos en blanco (77 en concreto). Se emitieron nueve votos nulos. En total, de los 263 votos emitidos, 254 fueron válidos. Ramírez de Arellano necesitaba solo 128 síes para alzarse con la victoria. Los superó con creces. El único dato que pudo adelantarse de la participación por sectores fue el referido al de los estudiantes, donde votaron 6 de cada diez claustrales, lo que podría calificarse de milagro teniendo en cuenta los procesos electorales de otras universidades andaluzas. Aunque el sistema de elección no sea el mismo (en Sevilla es el Claustro el que elige al rector frente a universidades como la Pablo de Olavide, donde está implantando el sufragio universal), en ésta última, no hace ni un año, en las elecciones a rector, tan sólo ejercieron su derecho a voto 120 estudiantes de una comunidad superior a los 10.000 (un testimonial 1,2%). En la Universidad de Granada, donde también concurrió un único candidato, la participación se situó en un 7,58%. Eso significa que en la segunda Universidad más grande de Andalucía ejercieron el voto 5.217 personas frente a una comunidad de más de 68.800.

Los 177 síes amarrados por Ramírez de Arellano (lejos de los 205 obtenidos por su antecesor hace cuatro años cuando se midió al catedrático Lozano Leyva) fueron interpetados como una prueba de que la Universidad está viva y preocupada por su futuro. "Era uno de nuestros objetivos: fomentar la participación. Los datos son una satisfacción", valoró el ya nuevo rector poco después de hacerse público en el Claustro el resultado.

A partir de ahora, Ramírez de Arellano tiene que añadir a su larga lista de tareas de gobierno la de conseguir sumar a los 77 claustrales que votaron en blanco. "No creo que sea un voto con el que se haya querido demostrar el descontento con el sistema de elección al rector, más bien es fruto de la incertidumbre que vive la Universidad", explicó Ramírez de Arellano.

Después del debate mantenido entre el candidato y los claustrales el pasado 6 de febrero en la presentación de su programa electoral, cabe pensar que parte de ese voto en blanco procede del personal docente e investigador contratado aglutinado en la asociación Adius, de algún pequeño grupo de profesores descontento con el equipo de Gobierno y quizás de ciertos estudiantes. Joaquín Luque, que declinó hacer ningún tipo de declaración a modo de despedida, se felicitó por la "altísima participación" y el "amplísimo respaldo" a Ramírez de Arellano. "De este Claustro y de estas elecciones sale un rector fuerte", subrayó, mensaje muy importante teniendo en cuenta que los tiempos que se avecinan son extremadamente delicados en materia presupuestaria.

Biblioteca del Prado. Aunque ya quedó patente en el citado debate del día 6 en el Claustro que la polémica biblioteca del Prado no preocupa a los claustrales, los periodistas asaetearon a Ramírez de Arellano con este asunto. Pero el flamante rector no se movió un ápice de la respuesta dada durante las dos últimas semanas de campaña: el tema está en manos de los técnicos, es decir, de los servicios jurídicos de la Universidad que tienen un plazo máximo de 20 días para alegar contra la petición de los vecinos del Prado de que se ejecute la sentencia del Supremo que paralizó los trabajos y exigió devolver los jardines a su estado originario. Ramírez de Arellano reiteró su compromiso con una universidad pública y de calidad, con Andalucía Tech (para el que la Junta busca fórmulas con las que garantizar su financiación) y con la recuperación de los estudiantes para el día a día de la Universidad.

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