Local

La Hispalense se quedará con la fábrica de Altadis

El último día de 2007 Altadis cerró la fábrica de tabacos más antigua del mundo, acabando con 388 años de tradición cigarrera en Sevilla. Desde entonces, el edificio de Los Remedios sigue sin uso. Tras no prosperar las negociaciones, ahora Urbanismo apuesta por la expropiación pactada o no con el fin de darle uso educativo. >>>Canjear Los Gordales por deuda

el 16 sep 2009 / 04:49 h.

TAGS:

N. Jiménez

El último día de 2007 Altadis cerró la fábrica de tabacos más antigua del mundo, acabando con 388 años de tradición cigarrera en Sevilla. Desde entonces, el edificio de Los Remedios sigue sin uso. Tras no prosperar las negociaciones, ahora Urbanismo apuesta por la expropiación pactada o no.

El objetivo es que el edificio de Juan Sebastián Elcano tenga usos educativos, para lo que el Ayuntamiento tendrá que cambiar el Plan General de Ordenación Urbanística (PGOU). El objetivo es que el suelo pase de uso industrial singular al dotacional. De esta forma la Universidad de Sevilla podría trasladar allí algunas de sus dependencias.

El PGOU recoge que los 31.095 metros cuadrados de superficie de la fábrica deben tener un uso industrial singular, esto es, que en ellos sólo caben factorías, talleres artesanales, servicios avanzados, viviendas adscritas al edificio industrial, garaje y equipamientos públicos.

A lo sumo, podría albergar oficinas públicas, de ahí que la Consejería de Turismo de la Junta se interesase en su día por el edificio. También lo hizo la de Educación, que busca suelo en Los Remedios desde hace años para paliar la carencia de colegios.

Otro de los usos planteados por los colectivos sociales es el de un museo del tabaco con la figura de Carmen como protagonista, pero Altadis, hasta ahora, no ha estado muy dispuesta a aprovechar su vinculación con la ciudad. El Consistorio, por su parte, insiste en que no está por la labor de consentir que la tabaquera saque tajada económica de su salida de Sevilla.

Sin embargo, para que este valioso suelo junto al río sea aprovechado en beneficio para la ciudad, la multinacional y el Ayuntamiento deben llegar a un acuerdo. Si no es así, el proceso de expropiación sería muy largo.

En primer lugar, la Gerencia de Urbanismo tendrá que cambiar el PGOU (aprobado en 2006) para modificar la calificación de esos suelos, como informó ayer Diario de Sevilla, para que puedan albergar usos dotacionales y, por tanto, educativos.

Después vendría la expropiación, justificada en el interés público, del edificio entre el puente de Los Remedios y el de San Telmo. Lo que está por ver es si la multinacional y Urbanismo llegan a un acuerdo para que este proceso no se eternice en los tribunales.

Paradójicamente, el Ayuntamiento sí ha renunciado a expropiar la ribera de la calle Betis a las concesiones de hostelería privadas y, después de tres intentos fallidos, aparcó el proceso para hacerse con Tablada.

Según fuentes de Altadis, la empresa pretende extrapolar los acuerdos firmados en otras ciudades para recalificar sus suelos. En concreto, ha planteado que Sevilla siga los pasos de La Coruña. Allí se selló una expropiación pactada: el Ayuntamiento hizo VPO en gran parte de la antigua fábrica y compensó a Altadis con parcelas en el propio recinto que, finalmente, las vendió a un constructor para hacer pisos.

Antecedentes. En Valencia, la antigua tabacalera es ya suelo municipal y, a cambio, Altadis recibió terreno dentro y fuera del recinto industrial también para construir viviendas. En San Sebastián, en cambio, la multinacional vendió directamente su edificio al Consistorio.

En Tarragona, en enero de 2008, el Gobierno local adquirió 60.00 metros cuadrados en desuso que serán utilizados para albergar un museo y una zona verde. Para rentabilizar la operación, Altadis se quedó con 8.000 metros cuadrados destinados a pisos, parte de VPO, así como logró la permuta de 38.000 metros cuadrados fuera del recinto de la antigua factoría donde también se podrán levantar pisos.

Está claro que Altadis velará por los intereses de sus accionistas, así que la negociación en Sevilla no será fácil. Eso sí, los responsables de la multinacional admiten que ya se ha perdido "mucho tiempo". Y es que, quizás, la crisis urge a obtener beneficios, aunque no sea el mejor momento para vender.

El proyecto de Urbanismo aún está verde, pero cuenta con la mano tendida de la Universidad de Sevilla, que espera el convenio para decidir su participación.

El PP se alegró ayer del cambio de uso de la fábrica e insistió en que la parcela puede acoger más servicios (un colegio, una biblioteca, instalaciones deportivas y un centro de mayores). Lo que no se puede hacer, apuntó el PP, es derribarla porque tiene protección C.

  • 1