Local

La Hispalense ve pegas legales y económicas para fraccionar más la matrícula

El rector apoya la petición de los alumnos pero alerta de las dificultades. Cadus y Rectorado crean una mesa de trabajo para proponer un cambio normativo

el 16 may 2013 / 23:45 h.

TAGS:

El rector de la Hispalense, Antonio Ramírez de Arellano, “apoya” la petición del Consejo de Alumnos (Cadus) de facilitar el fraccionamiento del pago de las matrículas en más plazos (actualmente se puede pagar en dos veces), si bien en la reunión mantenida ayer entre ambas partes el Rectorado alertó de que existen “limitaciones legales y de tesorería” para poner en marcha esa posibilidad, según explicaron fuentes de la Universidad de Sevilla. Según la portavoz del Cadus, Nerea de Tena, en la misma reunión se acordó crear una mesa de trabajo para redactar una propuesta de modificación del Reglamento de la Junta sobre precios públicos, que regula las tasas universitarias, y elevarla al Consejo Andaluz de Universidades. El Cadus quiere que el fraccionamiento en más de dos partes del pago de las matrículas, y con plazos no tan cercanos como ahora, se implante el próximo curso ya que “se están dando problemas de morosidad, de retrasos en los pagos” entre el alumnado además de la denegación de becas debido a que el Gobierno central endureció las condiciones para acceder a las mismas. A falta de datos definitivos, la vicerrectora de Estudiantes, Julia de la Fuente, aseguró cuando se planteó la propuesta a finales de abril que el número de solicitudes de becas ha sido este curso similar al de otros años y las concedidas han bajado “pero no llamativamente”, Universidades como la de La Laguna ya han ampliado a cuatro los plazos de pago, pero desde el Rectorado de la Hispalense fueron poco optimistas al respecto al recordar que es preciso un cambio legal que no depende de la Universidad sino de la Junta, y que de las transferencias de los pagos por parte de ésta en tiempo y forma depende también que se solventen los problemas de tesorería. Los alumnos reconocen el escollo legal, si bien quieren impulsar el comité de trabajo para proponer la reforma de la normativa. No comparten, en cambio, la excusa económica. “Lo que se ingresa por matrículas supone solo el 2% del presupuesto de la Universidad por lo que apenas se notarían los efectos”, explicó De Tena. Desde el Rectorado insistieron en que no es un problema presupuestario sino de disponibilidad de tesorería, debido a los retrasos de la Junta en el pago de las transferencias de recursos necesarias para el funcionamiento de la institución.

  • 1