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Economía

«La homeopatía funciona; su problema es que no se sabe cómo demostrarlo»

El gerente del único laboratorio que fabrica y vende medicamentos homeopáticos en Andalucía advierte de la compleja situación del sector, sin un registro oficial de productos y con normas que le han obligado a reducir de un millar a 150 sus cepas.

el 01 mar 2015 / 12:30 h.

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—¿A qué se dedica Biótica? —Biótica es un laboratorio de farmacología homeopática que se fundó en 2000. En España, los laboratorios legales que fabrican y venden homeopatía son los que estaban antes de 1994. Ese año salió un real decreto que reguló la homeopatía como medicamento y desde entonces no ha podido entrar ningún laboratorio ni medicamento. Estamos pendientes de la orden ministerial para regular los requisitos para registrar los medicamentos homeopáticos. José Martínez Reyes, en la sede de la empresa, ubicada en Alcalá de Guadaíra. / JOSÉ LUIS MONTERO José Martínez Reyes, en la sede de la empresa, ubicada en Alcalá de Guadaíra. / JOSÉ LUIS MONTERO —¿Aún no está esa orden? —Ese real decreto se derogó por otro en 2007 que señalaba que la orden saldría en un plazo no superior a seis meses, pero la Agencia Española del Medicamento debería tener los medios para evaluar la documentación –cuentan con dos personas para 20.000 registros–, por lo que tienen que buscar la fórmula para reducir la solicitud de registros. —Con esa limitación, ¿cómo arrancan el proyecto? —Éramos trabajadores de una multinacional alemana con sucursal en Sevilla, Madrid y Barcelona. En 1999 hubo una reestructuración y se cerraron las delegaciones de Sevilla y Barcelona. Decidimos seguir dedicándonos a lo que sabíamos. La única opción que había era comprar un laboratorio ya existente en España. Contactamos con uno de Valencia, solicitamos el pago único más las indemnizaciones y montamos la empresa. Montamos una sociedad limitada laboral como fórmula para capitalizar el paro. —¿Cuál fue el principal problema con el que se toparon a la hora de gestionar? —La antigua empresa nos denunció a Sanidad y empezó a hablar mal de nosotros por el miedo al posible daño que le podíamos hacer, y conociendo el sector –llevamos 30 años– y cómo funciona, al estar tan poco regulado, sabíamos que íbamos a pasarlo un poco mal. Los primeros tres años fueron difíciles, con paralizaciones de productos y problemas internos entre los socios. Se rompió al tercer año y Antonio y yo nos hicimos cargo como administradores mancomunados en 2003. —¿Cómo enfocaron la nueva etapa? —En 2003 teníamos una situación económica muy mala y buscamos nuevos registros que no habíamos comercializado y vimos un nicho de mercado interesante en la medicina estética. Presentamos tres productos inyectables y gustaron mucho; en 2006 éramos los dueños de este mercado y eso no gustaba. Se produjo una alerta farmacéutica, que creemos que fue para quitarnos los productos porque luego no se investigó y se retiraron, en vez de un lote, todos los productos. Como había una laguna legal, pidieron documentación y ensayos clínicos que no podemos tener hasta que esté el registro y nos digan ellos mismos qué tipo de estudios clínicos tenemos que hacer. —¿Cuántas solicitudes de registro tiene Biótica? —Hay de dos tipos de medicamentos, de los unitarios, que tienen una cepa, tenemos 1.034, y en especialidades (compuestos), que incluyen gotas y comprimidos, tenemos 347. Dentro de los 1.034 hay unos 40 que se llaman policrestos y son los de mayor uso en homeopatía y copan el 70-80 por ciento de las ventas. Las diluciones pequeñas son para problemas muy localizados y las muy altas atienden la esfera mental. Nuestros clientes son farmacias y mayoristas de farmacia en España, aunque estamos mejor introducidos en Andalucía y Levante. Somos 15 trabajadores. —¿Qué momento vive ahora la medicina homeopática? —Cada vez hay más conocimiento de lo que es la homeopatía, pero al igual que las demás terapias alternativas, depende mucho de la situación económica. Es cuestión de prioridades. Quien no come, no se preocupa del reúma. El sector está prácticamente en los mismos números de 2007. —¿Cómo enfrentan la crítica de que se trata de placebo? —Para opinar de algo, tienes que probar. Y la verdad es que funciona. En 2006 vendimos 1,4 millones de ampollas (significan unos 200.000 tratamientos) del inyectable que nos retiraron para celulitis. Si el producto no funciona, la celulitis sigue ahí. ¿Cómo funciona? Pues no lo sé. Hay muchas teorías, nosotros somos un laboratorio muy pequeño que no estamos en investigación. Fabricamos tal y como viene descrito en la Farmacopea Europea. Esto no es cuestión de fe. Habrá a algunos que les funcione y otros que no. La homeopatía se sabe que funciona, el problema es que no se sabe por qué y como no se sabe, no se puede demostrar. Si una persona que acude le funciona, lo que menos le preocupa es cómo lo hace. —¿Cómo ven el futuro? —El futuro de la empresa es el futuro de la homeopatía. La Agencia Española del Medicamento nos exigió en 2013 que cumpliésemos estrictamente las normas correctas de fabricación cuando hasta entonces había permitido que los de muy pequeña rotación se fabricaran mediante fórmulas magistrales. Nos ha obligado a quedarnos con 150 cepas de las 700 que teníamos efectivas. Con esta reestructuración hemos perdido un 40 por ciento de la facturación y hemos aumentado el estocaje en un 300 por ciento. Sanidad busca así quitarse medicamentos de la calle.

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