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La huelga provoca esperas de hasta 40 minutos en las paradas

No se registraron los temidos piquetes ni hubo destrozos en los autobuses. La primera jornada de huelga de Tussam se cerró sin violencia, pero con una elevada incidencia. La media de espera en las paradas fue de veinte minutos, con retrasos de hasta cuarenta en algunos casos. (Foto: J.C.).

el 15 sep 2009 / 02:25 h.

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J. A.

No se registraron los temidos piquetes ni hubo destrozos en los autobuses. La primera jornada de huelga de Tussam se cerró sin violencia, pero con una elevada incidencia. La media de espera en las paradas fue de veinte minutos, con retrasos de hasta cuarenta en algunos casos.

Los servicios mínimos funcionaron sin problemas. Pero con sólo el 25% de la flota en funcionamiento, los más de 300.000 usuarios diarios de la red de transportes municipales sufrieron las consecuencias de la jornada de paro convocada por el comité de empresa de Tussam. La empresa estima que el tiempo medio de espera en las paradas fue de 20 minutos, aunque se alcanzaron los 40 en muchos casos. La huelga tuvo especial incidencia en las líneas circulares, las más utilizadas, sobre todo en un día en el que estaba prevista la celebración de la Fiesta de la Primavera en el Charco de la Pava.

El seguimiento fue mayoritario. El comité de empresa -presidido por la Asociación Sindical de Conductores, ASC- cifró la participación en un 100%, con un estricto cumplimiento de los servicios mínimos decretados. La dirección de Tussam admitió la alta incidencia del paro, especialmente entre los conductores. Sólo trabajaron los que estaban obligados a hacerlo. "Si alguno quería salir tenía que atravesar una muralla de personas que le preguntaban dónde iban. Hubiera sido un héroe", relató el vicepresidente de la empresa municipal. Guillermo Gutiérrez.

Pero, según la empresa, la incidencia entre otros sectores de la plantilla fue casi nula. Los trabajadores del Metrocentro -que han sido objeto de presiones por parte de algunos representantes sindicales contrarios a las prueba de acceso convocadas por Tussam- prestaron servicio con normalidad. Lo mismo ocurrió con los 300 empleados de administración y talleres. La dirección de la compañía de transportes asegura que la participación fue mínima en estos departamentos, situación que se explica en parte por la especificidad del sindicato mayoritario, una entidad corporativa de conductores.

Pese a este amplio seguimiento, no se cumplieron los temores de la dirección de la empresa. Ésta reclamó protección de la Policía Nacional y la Local ante el riesgo de que los piquetes desembocasen en destrozos de los autobuses y de que se produjesen acciones vandálicas, incluso con los vehículos llenos de usuarios. Así ocurrió en la violenta huelga convocada en 2007, que provocó la apertura de ocho expedientes y de un proceso judicial contra los supuestos autores de las agresiones, que figura como la principal causa del paro convocado ayer y el que está previsto para las jornadas de Feria.

"El día se ha desarrollado con normalidad. Hay que agradecer al comité de huelga que haya permitido la salida de los autobuses", explicó Guillermo Gutiérrez. El presidente del comité, Antonio Nuñez, también destacó la tranquilidad con la que transcurrió la jornada y el "estricto" cumplimiento de los servicios mínimos. El Ayuntamiento temía, en cambio, graves incidentes debido al clima de tensión existente en el seno de la empresa.

El riesgo de actos vandálicos y los retrasos que provoca una convocatoria de estas características forzó a numerosas personas a optar por otros medios de transporte como las bicicletas o los coches. Se registraron atascos en vías como San Francisco Javier, José Laguillo, el Puente del Alamillo, el Paseo Colón y la Ronda histórica, especialmente en hora punta. Según los datos difundidos a través del servicio municipal de información de tráfico, la media de vehículos que circularon por la ciudad fue superior a los días precedentes.

El Ayuntamiento aseguró que la huelga de Tussam no provocó más problemas de tráfico que en otras jornadas. Hubo atascos en las horas punta -a primera hora de la mañana y en torno a las dos de la tarde- y tranquilidad en el resto de franjas horarias. Para atenuar el impacto de la jornada se tomaron numerosas medidas. Puntos como los semáforos del Prado - en una de las zonas más conflictivas que coincide además con el paso del Metrocentro- se reajustaron, lo que elevó los tiempos de espera de los peatones pero aumentó la fluidez de la circulación de vehículos.

Tussam ya preveía que los efectos de esta huelga serían reducidos. Lo peor se producirá dentro de diez días si antes no se cierra un acuerdo que, de momento, se antoja difícil. Los siguientes paros están previstos durante la semana de Feria, cuando miles de usuarios acuden al Real en autobús. Sólo la línea que llega hasta el Prado la utilizan diariamente 50.000 personas.

La dirección de la empresa, junto a las delegaciones de Movilidad y Convivencia, trabajan en el diseño de un plan de tráfico. Entre las medidas más avanzadas está la instalación de un carril específico para el transporte público entre la Feria y el Prado para agilizar la circulación de los servicios mínimos. Una iniciativa similar se pretende adoptar para la lanzadera que une el Charco de la Pava con el recinto ferial.

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