La huelga se traslada ahora a la plantilla del Bajo Guadalquivir

El paro llega porque los empleados del vertedero aplazaron sus protestas por la promesa de pago.

el 24 ene 2012 / 21:03 h.

Los trabajadores del vertedero del Bajo Guadalquivir aplazaron su decisión de ir a la huelga.

Las aguas siguen revueltas en la Mancomunidad de Municipios del Bajo Guadalquivir. Mientras los empleados del vertedero han suspendido su paro laboral previsto a partir de este miércoles, el resto de las personas que dependen del ente supramunicipal han iniciado ahora una huelga indefinida, por las "diferencias en el trato a los trabajadores". Lo anunció el comité de empresa ante la promesa de que los 14 empleados del basurero de la mancomunidad, con sede en Utrera, cobrarían una de las nóminas pendientes antes del 30 de enero.

El sindicato provincial de actividades diversas de Comisiones Obreras (CCOO) de Sevilla decidió aplazar la convocatoria prevista por los trabajadores de la planta de residuos del Bajo Guadalquivir. Fue una decisión que tomaron tras la petición de la mancomunidad, que "sigue realizando gestiones para intentar pagar las nóminas atrasadas a los 14 empleados", comentó el sindicato. De esta forma, CCOO esperará hasta el lunes, día 30, fecha en la que, "si los trabajadores no han cobrado los salarios atrasados, iremos a la huelga".

Estos empleados pertenecían a la Unión Temporal de Empresas (UTE) Urbaser-Abengoa, que se encargaba de la gestión de la planta. Sin embargo, fueron trasladados a Gesalquivir -empresa instrumental de la mancomunidad-, después de que la UTE abandonara el servicio por los problemas financieros del ente comarcal. Los trabajadores comenzaron entonces a sufrir impagos de Gesalquivir, hasta que pasaron a formar parte de la plantilla de la mancomunidad. Con ellos se iniciaron los atrasos.

El portavoz del comité de empresa de la Mancomunidad de Municipios del Bajo Guadalquivir, José Manuel Zambrano, anunció el inicio de una huelga indefinida por parte del resto de empleados del ente supramunicipal -más de 450-, con concentraciones diarias ante la sede central del organismo. Es fruto del resultado de la reunión convocada ayer por el Sercla con los afectados del vertedero, en la cual "les prometen pagar una nómina antes del 30 de enero, mientras que al resto se nos ignora".

Ante estos hechos, mantendrán el paro hasta que haya un calendario de pagos y se constituya la mancomunidad. Tampoco tienen intención de volver a dialogar con el gerente del ente, José Antonio Navarro, a quien incluso pidieron su dimisión. "No nos creemos ni una palabra de él, porque no para de engañarnos cada vez que habla con nosotros, acerca de la situación de la mancomunidad", explicó el portavoz del comité de empresa, quien puso como ejemplo la deuda que la Junta mantiene con dicha institución: "se llegó a hablar de 4.000.000 euros, pero realmente la cantidad que debe no llega a los 800.000 euros".

LA PRIORIDAD ESTÁ EN EL TRATAMIENTO DE BASURAS

La plantilla de la Mancomunidad del Bajo Guadalquivir había reclamado una explicación a los dirigentes políticos sobre la situación generada por los impagos. A esa invitación respondió el alcalde de Las Cabezas de San Juan y, previsiblemente, próximo presidente de la Mancomunidad, Francisco Toajas (PSOE), que se puso en contacto con el presidente del comité de empresa por teléfono. “Se ha explicado que había que velar por un servicio básico como el del vertedero, ya que el principal afectado, que es Utrera, es de los que sí paga la cuota de mantenimiento”. Toajas señaló que no deben resultar perjudicados los empleados del vertedero “cuando es un problema conjunto de la Mancomunidad”. Por último, apeló a velar por el tratamiento de basuras, que puede ser “la vía de escape para encontrar la viabilidad de la Mancomunidad”.   

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