Local

La iglesia de Santa Cruz deja al descubierto su pasado romano

Cuando en Écija se quiere bromear sobre la exagerada duración de algo se dice que "va a durar más que la obra de Santa Cruz". La inconclusa parroquia es un ejemplo de construcción sin terminar sobre otra construcción sin terminar que una excavación arqueológica está sacando a la luz.

el 16 sep 2009 / 03:53 h.

TAGS:

Cuando en Écija se quiere bromear sobre la exagerada duración de algo se dice que "va a durar más que la obra de Santa Cruz". La inconclusa parroquia es un ejemplo de construcción sin terminar sobre otra construcción sin terminar que una excavación arqueológica está sacando a la luz.

Se trata de la intervención para recuperar el arco mudéjar del patio norte de la iglesia. Una vez reforzado y rehabilitado el arco, los trabajos continúan en el patio y ya se encuentran en los niveles romanos, descubriendo parte de la antigua calzada y una conducción hidráulica muy similares a los restos arqueológicos que se desenterraron en la plaza de España durante la intervención previa a la construcción del aparcamiento subterráneo.

Lo que se sabe con certeza de Santa Cruz es que en el siglo I, cuando fue fundada la Écija romana, era un cruce de calles de la Colonia Augusta Firma Astigi, el nombre que dieron al asentamiento los veteranos de las guerras cántabras que poblaron la ciudad. "El kardo máximo, la calle principal, pasaba justo por debajo de la actual iglesia", señala el arqueólogo municipal, Sergio García-Dils. Ese kardo máximo es una calle cuyos vestigios salieron también a la luz en la plaza de España, donde esta vía se cruzaba con el decumanus, la otra arteria principal de la ciudad en la época.

En el siglo V, en Santa Cruz había una basílica paleocristiana, que ya fue estudiada hace años, sus vestigios catalogados y un sarcófago de la época desenterrado y utilizado como altar de la actual parroquia, que la iglesia exhibe con mucho orgullo.

De los años de dominación musulmana no hay datos contrastados. "Es tradición que fue una mezquita, y que bajo la capilla de la Virgen del Valle está el mirhab", comenta el arqueólogo municipal, quien aclara que no está contrastado.

Hubiera lo que hubiera en época musulmana, entre finales del siglo XVIII y primeros años del XIV es seguro que se construyó una iglesia mudéjar en el lugar donde ahora está Santa Cruz, de la que sólo se conserva actualmente el citado arco. El 1 de noviembre de 1755, el terremoto de Lisboa afectó esa iglesia. Los fieles decidieron tirarla y construir otra, aunque tardaron 20 años en decidirse: no se pusieron manos a la obra hasta 1776.

Empezó entonces la historia de la tardanza de las obras de Santa Cruz. El problema llegó cuando se acabó el presupuesto en 1836, aunque se abrió al culto sin terminar. En 1885 se retomaron las obras con la idea de levantar una capilla a la Virgen del Valle, patrona de la ciudad. Pero de esa idea sólo llegó a realizarse la cimentación. El arco, condenado a ser destruido en esa obra, se salvó.

  • 1