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«La Iglesia no busca clientes, sino que los fieles vivan con mayor coherencia su fe»

Uno de los redactores del Directorio Diocesano de la Iniciación Cristiana, el prefecto de Liturgia Luis Rueda, Uno de los redactores de este documento, que obligará a los novios a estar confirmados, explica el sentido último de las nuevas disposiciones. En contra de lo que pueda parecer, en la Iglesia no temen que estas nuevas normas disparen las bodas civiles o le hagan perder feligreses.

el 30 sep 2014 / 13:00 h.

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16207852¿Qué pretende la Iglesia de Sevilla con este nuevo Directorio? Ofrecer unas normas y orientaciones a todos los agentes de la Pastoral de la Iniciación para que desarrollen mejor su labor. El Directorio es expresión de la preocupación de la Iglesia de Sevilla por un tema que es clave para su propia vida y para la nueva evangelización a la que nos llama el santo padre. Pensemos que la iniciación cristiana de los que creen en Cristo es fundamental, porque creer no es solo un proceso de formación doctrinal, sino que implica a toda la persona que debe asumir en todas las dimensiones de su vida su condición de hijo de Dios y de creyente en Cristo. Y esto es un proceso, un camino, un itinerario de conversión que implica a la vez la formación en la fe y la administración de los sacramentos del Bautismo, la Confirmación y la Eucaristía. Con este Directorio la Iglesia muestra su dimensión maternal y se preocupa de engendrar, cuidar, alimentar a los nuevos hijos de Dios y de que crezcan en la fe. ¿Se puede decir que la Iglesia busca a cristianos coherentes? ¿Cristianos adultos? En efecto, no tiene otro objetivo más que los fieles vivan con mayor coherencia su fe, la expresen en su vida y se conviertan en evangelizadores para transformar el mundo según los criterios de la buena noticia del Evangelio. Para que la nueva evangelización sea efectiva se necesitan cristianos adultos y completos: que ellos mismos estén evangelizados y se conviertan, a su vez, en evangelizadores de los demás. Por otra parte, para ser cristiano no basta solo la decisión personal o tener información sobre la fe; la fe tiene que vivirse, celebrarse y manifestarse en la oración pública y comunitaria y también en la oración privada. Además se necesita el don de Dios que se recibe en los sacramentos del Bautismo, la Confirmación y la Eucaristía. Para ser cristiano adulto y completo se necesita la colaboración del hombre (la catequesis) con la acción divina (los sacramentos). ¿Comprende el lógico revuelo que pueden generar algunas de las disposiciones de este directorio? Sí, alguien podrá sorprenderse. De hecho hará falta cambiar la mentalidad sobre la concepción de algunos sacramentos. Pero esto es bueno. Lo primero de lo que hay que convencerse es que el proceso de la iniciación cristiana es un proceso único. Se comienza con el Bautismo, prosigue con el aprendizaje de la vida cristiana (la formación en la fe) y culmina con la recepción de los sacramentos de la Confirmación y la Eucaristía (en la parroquia de los 6 a los 14 años). Luego se tendrá que profundizar a otras edades donde aparecen otros problemas vitales. Lo segundo es que la familia, particularmente los padres y padrinos, han de implicarse seriamente en la educación cristiana de sus hijos. Deben asumir su responsabilidad. No se puede dejar la educación cristiana solo a las parroquias o a las clases de religión. Porque educar supone estar continuamente presentes y atentos, no un momento. Lo tercero que puede sorprender es que para ejercer un ministerio en la Iglesia, como es ser padrino o madrina, o para recibir los demás sacramentos, el Matrimonio o el sacramento del Orden, se necesita haber recibido los tres sacramentos de la iniciación y haber sido también iniciados en la práctica de la vida cristiana. Nadie es un cristiano completo si no ha recibido el Bautismo, la Confirmación y la Primera Comunión. ¿No teme que se disparen los matrimonios civiles al exigirse a los novios que estén confirmados? No. Los que acuden a celebrar el Matrimonio en la Iglesia lo hacen cada vez más por convicción porque nadie los obliga. Lo que sería de desear es que lo hagan cada vez más comprometidos con su vocación de formar una familia cristiana. Para ello se ponen los medios. Por ejemplo, las catequesis prematrimoniales, de las que los novios salen encantados. Algunos novios no están confirmados pero fue por dejadez, no porque no quieran ser confirmados. Sería una incoherencia rechazar la Confirmación y pedir el Matrimonio. Naturalmente las parroquias pondrán los medios necesarios para que todos puedan recibir el sacramento de la Confirmación. Se trata de reavivar la fe en un momento tan importante para los novios como es el Matrimonio. El directorio anima a «vigilar» que los niños que pidan hacer la Primera Comunión estén matriculados en la asignatura de religión… Sí. A los niños se les debe ir educando en una coherencia de vida. Uno no es cristiano solo cuando está en la catequesis, también hay que serlo en casa, en la calle y en el colegio. Además, la enseñanza religiosa escolar es un elemento de gran ayuda para la educación de los niños que complementa la recibida en la familia y en la parroquia. Asistir a clase de religión en la escuela es un buen síntoma de que tanto los niños como los padres se toman en serio la educación cristiana. ¿Temen que la Iglesia, con estas disposiciones, pierda clientela? La Iglesia no busca el clientelismo. Busca la profundidad y la coherencia de vida de sus miembros. En este sentido el Directorio ofrece unos criterios pastorales para que las personas tomen en serio su vocación de cristianos. ¿Hasta ahora un sacerdote podía tomar la decisión de demorar un bautizo si creía que los padres o padrinos no ofrecían garantías de que el bautizado iba a ser educado en la religión cristiana? Sí, en los anteriores directorios pastorales de la Diócesis ya se exponía esto. Es la única condición para bautizar a un infante. Que alguien garantice que el niño va a ser educado en la fe que recibe como don en el Bautismo, ¡ojalá que los garantes sean siempre los padres y los padrinos! ¿No cree que todas estas nuevas disposiciones van en contra de esos aires aperturistas que soplan desde el Vaticano? Al contrario, el directorio de nuestra Diócesis y otros que han hecho muchas iglesias hermanas en todo el mundo, surge de la necesidad de la nueva evangelización que tanto han proclamado San Juan Pablo II, Benedicto XVI y el Papa Francisco. Por ejemplo el Papa Francisco en la exhortación apostólica Evangelii Gaudium nos invita a cambiar las estructuras presentes en la Iglesia para adaptarlas a la nueva evangelización, también las estructuras catequéticas y el proceso de iniciación cristiana. Obligar a los padrinos de un bautizo a estar confirmados ¿no cree que hace desaparecer de la escena a muchos abuelos que no completaron su iniciación cristiana? En absoluto, precisamente la mayoría de los abuelos están confirmados, porque cuando ellos eran pequeños la práctica común es que cuando se hacía la visita pastoral del obispo se confirmaban los niños de todas las edades que había en los colegios y parroquias. De todas formas, se pondrán los medios para que se confirmen. No se busca quitar a personas, para que solo lo haga una élite. Se pretende que todos los bautizados estén plenamente iniciados en la fe cristiana.

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