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La inquietud se apodera del PSOE

El aislamiento de Zapatero en el Congreso preocupa a los socialistas.

el 30 may 2010 / 18:54 h.

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La bancada socialista aplaude a Zapatero en el Senado, ante las protestas del PP.

La inquietud asomó hace ya algún tiempo en las filas socialistas ante la deriva que estaba tomando la crisis, pero ahora ha llegado para quedarse, al menos, una larga temporada, a la vista del aislamiento del PSOE en el Congreso y del riesgo de que Zapatero se vea abocado al temido adelanto electoral.


Ese nerviosismo es patente en el grupo socialista, donde algunos diputados no ocultan en privado su preocupación ante un escenario que pinta en bastos, sobre todo después de haber tenido que aprobar en solitario el plan de ajuste y de que la política económica de Zapatero fuera objeto de las críticas de toda la oposición. Tras el chaparrón, el propio presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, garantizó que el Ejecutivo y el PSOE se esforzarán para conseguir que "las nuevas iniciativas y reformas puedan tener más consenso parlamentario".


Un consenso que reclaman distintos diputados socialistas, los mismos que confiesan estar muy preocupados ante la soledad parlamentaria del PSOE y por el hecho de que haya tenido que llevarse hasta el extremo la denominada geometría variable que, en estos dos años, les ha permitido ir capeando el temporal con más o menos soltura. Sin embargo, en la votación del pasado jueves, el PSOE se quedó absolutamente solo y tuvo que fiar la aprobación de su plan no al apoyo, sino a la abstención de grupos como CiU.


Fue especialmente duro, apuntan algunos parlamentarios del PSOE, escuchar al portavoz de los nacionalistas catalanes, Josep Antoni Duran Lleida, al sentenciar que la etapa de Zapatero "está finiquitada" y reclamar un adelanto de las elecciones generales para principios de 2011. Duran Lleida aseguró que CiU no apoyará los Presupuestos del próximo año.


Interpretan los socialistas que CiU ha decidido marcar distancias con la vista puesta en las elecciones catalanas. También está en el aire el respaldo del PNV y de ERC, IU, ICV o BNG. Así las cosas, los socialistas creen que si no se aprueban las cuentas será "inevitable" el adelanto electoral, porque sería una imprudencia prorrogar los de 2009 en una situación muy distinta a la de entonces. Por eso, el PSOE se prepara para recomponer sus relaciones con otros grupos.

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