Economía

La intervención de CCM como aviso a las cajas

El Banco de España anima a las entidades a llevar a cabo fusiones para reducir la ‘bancarización' nacional

el 23 dic 2009 / 20:51 h.

En la imagen, una sucursal de la intervenida CCM.

Si hay coincidencia en algo sobre el descalabro económico internacional es que gran parte de la culpa procede del sector financiero. España ha mostrado una fortaleza mayor que la de otros países en lo que a este aspecto se refiere, pero 2009 ha sido un año de luces y sombras. Eso sí, ha servido para comenzar a reorganizar un sector sobredimensionado. Demasiadas cajas.

El primer gran golpe de mesa fue la intervención de Caja Castilla-La Mancha (CCM). La decisión, aprobada por un Consejo de Ministros Extraordinario celebrado un domingo de finales de marzo, supuso la entrada directa del Banco de España, al demostrarse lo deteriorados que estaban los activos de la caja. Ésta fue la primera intervención de una gran entidad desde el caso de Banesto en 1993, y la primera desde Eurobank del Mediterráneo, en 2003.

Durante nueve meses, el organismo supervisor se convirtió en su administrador para garantizar su viabilidad, y finalmente dio el visto bueno a Cajastur para integrar a CCM en una operación que recibirá 1.300 millones de euros en ayudas y un seguro para la morosidad futura.

El Frob. El otro gran hito financiero del año ha sido la aprobación del Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB), una herramienta puesta en marcha por el Gobierno con el fin de actuar en situaciones complicadas en las que participen entidades (y también en procesos de fusiones de cajas de ahorros), y que está dotada con 9.000 millones -con posibilidad de endeudarse hasta los 90.000-. Ejecutivo y Banco de España se han planteado la necesidad de reestructuración teniendo en cuenta que éste es el país más bancarizado del mundo (100 sucursales por 100.000 personas).

Este proceso puede suponer una reducción de entre el 30% y el 40% del número de oficinas, con el consecuente cierre de unas 10.000 sucursales, lo que pone en peligro 35.000 empleos -de un sector que da trabajo a 270.000 personas-.

Las fusiones han sido las que más han dado que hablar dentro de este proceso de reordenación. El Banco de España tendrá listo un nuevo mapa a finales de año en el que se especifica qué entidades pueden unirse entre sí. El objetivo del supervisor es que se reduzcan de las 45 cajas de ahorros actuales a unas 30. Algunas han apostado por las uniones virtuales, a través del Sistema Institucional de Protección (SIP), que permite no perder ni la independencia jurídica ni las sedes.

Más morosidad. Uno de los problemas fundamentales a los que se ha enfrentado el sistema financiero español es la morosidad, debido especialmente a su fuerte dependencia del ladrillo y por el avance del desempleo, aunque el incremento de la mora se ha ido frenando a medida que avanzaba el año y se situó en el 4,745% el pasado septiembre. Esto y el descenso de los beneficios debido a que la banca destina mayores partidas a las provisiones por si vienen tiempos peores ha marcado los balances de las entidades financieras españolas en los últimos meses.

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