Local

La isla que se convirtió en el mayor centro tecnológico de toda la ciudad

el 25 mar 2011 / 11:32 h.

TAGS:

El Parque Científico y Tecnológico Cartuja 93 acoge en sus terrenos a numerosos centros de investigación, formativos y de nuevas tecnologías, combinados con la gran riqueza empresarial de su entorno
Cuando finalizaron los días de esplendor de la Exposición Univer- sal del año 92, se abrió la puerta al debate sobre cuál debía ser el uso para una extensión de terreno tan amplia y cercana al Casco Histórico como la Isla de la Cartuja. Tras años de estudios sobre su adecuación, esta zona de la ciudad acabó por convertirse en uno de los mayores centros empresariales, de investigación y tecnológico de todo el área metropolitana. Nació así el Parque Científico y Tecnológico Cartuja 93, que, a día de hoy, y con casi dos décadas a sus espaldas, se ha transformado en un espacio con una ocupación casi total y en el que han instalado su sede empresas y centros de investigación de última generación.

Con su nueva configuración, el Distrito Cartuja transformaba la esencia de Sevilla, apostando por su consolidación como una ciudad del nuevo siglo. Desde sus inicios, el parque se estructuró en tres grandes áreas de actividad, que aún a día de hoy se siguen manteniendo. Por un lado, Cartuja 93 se estableció como la sede ideal para los centros de investigación en materia científica y en el uso de las nuevas tecnologías. Una parcela que actualmente sigue copando la mayor parte de su terreno, con casi 70 grupos de investigadores repartidos en los centros públicos ubicados en el distrito.

El Consejo Superior de Investigaciones Científicas fue el primero en apostar por el parque de la Cartuja. En 1996 instaló el primero de sus centros en el distrito, en una apuesta que se ha ido completando durante la última década, de modo que en la actualidad son varios los centros que posee. En este sentido, los institutos de Bioquímica Vegetal y Fotosíntesis, el de Ciencias Materiales y el de Investigaciones Químicas completan una oferta que, dada la proximidad de los investigadores, permite la sinergia de sus trabajos y de metodologías complementarias. Este ámbito se reforzó en enero de 2009 con la llegada al parque de la Estación Biológica de Doñana. Su misión pasa por la investigación de alto nivel, dirigida a la comprensión de la forma en que se genera la biodiversidad, cómo debe mantenerse y cuáles serían las consecuencias de su pérdida.

En el crecimiento del parque durante estos años también ha ocupado un papel fundamental el tejido empresarial desarrollado en su conjunto. Una tendencia consolidada en 2010 con la apertura de la tecnoincubadora Marie Curie, ubicada en el antiguo pabellón de Dinamarca, en la que se alojan proyectos de investigación sin formalizar como empresas u otras que están en fase inicial de desarrollo. Con 35 empresas instaladas en ella, su ocupación actual es total, generando más de 160 empleos directos en ámbitos como la tecnología, la ingeniería aplicada, la informática o la biotecnología.
En el Parque Científico y Tecnológico Cartuja 93 se encuentra también la sede de la Confederación de Empresarios de Andalucía, que fomenta la formación de jóvenes y desempleados, así como el apoyo a las pequeñas y medianas empresas con distintos servicios de asesoría a la actividad que desarrollan.

De cara a los próximos años, el parque seguirá creciendo en los pequeños espacios que aún quedan por ocupar. De este modo, un total de diez edificios se encuentran actualmente en construcción y otros se están rehabilitando para ser adaptados a su nueva funcionalidad. El antiguo pabellón de Europa, cedido al Ayuntamiento en 2009, está siendo convertido en el Centro de Demostración e Investigación de Nuevas Tecnologías. Un proceso similar al que ha exprimentado el que fuera el pabellón de Francia, ocupado recientemente por la multinacional aeronáutica Alestis. La compañía está diseñando en su nueva sede dos componentes claves para los programas desarrollados por Airbus en Sevilla.

A la potenciación de estos centros contribuye, en cierto modo, la presencia de jóvenes universitarios en el distrito que nutren de nuevos licenciados a las empresas tecnológicas y centros de investigación del entorno. El Campus de la Cartuja de la Universidad de Sevilla está conformado por la Escuela Superior de Ingenieros, el primer centro en instalarse en el parque, y la Facultad de Comunicación, ubicada en la Avenida Américo Vespucio. La oferta académica en el distrito se completa con otros centros formativos como la Escuela de Negocios ESIC, la Universidad Oberta de Cataluña, CEADE, la Universidad Internacional de Andalucía y la sede de EOI.

  • 1