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La juez pide al SAS más información sobre el indigente fallecido

Ha pedido que "concrete" determinados aspectos de la atención sanitaria que se le prestó en el Hospital Virgen del Rocío a Piotr Piskozub.

el 08 may 2014 / 14:47 h.

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albergue-municipal La juez de Instrucción número 5 de Sevilla ha solicitado al  Servicio Andaluz de Salud (SAS), dependiente de la Consejería de  Igualdad, Salud y Políticas Sociales, que "concrete" determinados  aspectos de la atención sanitaria que se le prestó en el Hospital  Virgen del Rocío a Piotr Piskozub, el joven polaco que falleció en el  centro de acogida municipal después de haber sido dado de alta en  dicho centro hospitalario. En este sentido, fuentes del caso han informado a Europa Press de  que fue la forense del Instituto de Medicina Legal (IML) que debe  emitir el informe sobre la actuación médica y posible relación de  causalidad con la muerte del finado la que solicitó a la instructora  que se interesara del SAS una "concreción" sobre determinados  aspectos de la atención sanitaria dispensada al fallecido. Tras ello, y según las mismas fuentes consultadas, la juez ha  dictado recientemente una resolución en la que acepta la petición  realizada por la forense y reclama al Servicio Andaluz de Salud que  "detalle" algunos aspectos de la atención recibida por Piotr  Piskozub. Cabe recordar que el Hospital Virgen del Rocío ya emitió un  informe sobre la asistencia prestada el 2 de octubre de 2013 en el  Servicio de Cuidados Críticos y Urgencias al joven polaco en el que  defiende que su "problema" era de "ámbito social", ya que el paciente  "solo manifestaba querer comer y dormir bajo techo". En el informe, al que ha tenido acceso Europa Press, el  coordinador de la unidad de Urgencias del Hospital Virgen del Rocío  relata que el joven polaco ingresó a las 00,29 horas y "fue  inmediatamente valorado" por el profesional de enfermería asignado,  quien, como es habitual, lo interrogó sobre el motivo de su consulta  y las molestias que tuviera. No obstante, el facultativo "no obtuvo ninguna demanda  asistencial, sino quejas vagas respecto del abandono sufrido por su  grupo de amigos", de manera que "en esas condiciones" el profesional  "identificó el motivo de consulta como probable problemática social",  asignando al paciente a una consulta donde se encontraba de guardia  el facultativo interno residente de segundo año en medicina interna. Este exploró al joven polaco, que "se encontraba consciente y  orientado en espacio, tiempo y lugar" y que indicó al facultativo "su  nombre, procedencia y que vivía en la calle, que no ingería alimentos  y que bebía alcohol", pero "no expresó sintomatología alguna que  orientara a problema orgánico", pues "lo único que refería es que  deseaba comer y dormir bajo techo". A ello se suma que "presentaba aceptable estado general, estaba  consciente, orientado y colaborador, sin fiebre", mientras que sólo  presentaba una herida superficial en la rodilla izquierda, aunque  dijo que ésta "no le suponía problema y que no experimentaba dolor". SOLO UNA HERIDA EN LA RODILLA "En esas condiciones, dado que el paciente no tenía queja somática  alguna, ni presentaba signos de proceso en curso que requiriera  atención urgente, y estando plenamente convencido que su problema  fundamental era social", el facultativo consultó con dos médicos  adjuntos del servicio de Urgencias "para solicitar asesoramiento  sobre los recursos sociales a ofertar a esta persona y el manejo de  la herida apreciada en su rodilla izquierda, a pesar de que no se  quejaba de ella". Los médicos adjuntos "tuvieron oportunidad de hablar" con el joven  "y conocer de sus manifestaciones en el sentido de no requerir  atención médica", y de hecho "al tratar de inspeccionar la herida de  la rodilla", el paciente "se enfadó insistiendo en que no tenía  problemas con esa lesión y que sólo requería alimentos y cobijo". En relación a su estado físico, todos los profesionales sanitarios  que intervinieron "manifiestan que estaba delgado, pero no  caquéctico, con peso apreciable superior a los 30 kilos", por lo que  "se concluyó que se trataba de un problema de ámbito social y que lo  más acertado en ese momento era, siguiendo el protocolo establecido,  ponerse en contacto" con la Unidad Municipal de Emergencias Sociales  y Exclusión Social (Umies). EL ALTA Posteriormente, el joven polaco se trasladó a la sala de espera y,  más tarde, fue trasladado por personal de Umies al centro de atención  municipal, pues "no precisaba de transporte sanitario, ya que  deambulaba sin dificultad", siendo dado de alta a las 2,06 horas del  2 de octubre. Hay que recordar que el informe definitivo de la autopsia  realizada a Piotr Piskozub concluye que la muerte "fue natural de  etiología infecciosa" y se debió a una neumonía en un paciente que,  además, "presenta tuberculosis miliar que afecta a pulmón, hígado y  riñón".

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