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La jueza imputa cinco delitos al exalcalde de Ronda y lo deja libre bajo fianza de 150.000 euros

Marín Lara tiene 15 días para reunir el dinero. Se le impuntan supuestos delitos de de cohecho, blanqueo de capitales, malversación, tráfico de influencias y prevaricación.

el 29 sep 2011 / 22:12 h.

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Marín Lara, a su salida del juzgado de Ronda.
Si alguien buscaba similitudes entre el caso Acinipo y cualquier otro proceso de corrupción urbanística de los acaecidos en la Costa del Sol en los últimos años se llevará un chasco, porque si antes todos iban a la cárcel, ahora eso ha cambiado a tenor de las decisiones que ha tomado durante los tres últimos días la titular del Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 2 de Ronda, Judith Saiz: de los siete detenidos del martes ninguno acabará entre rejas de forma preventiva. Ni siquiera el exregidor rondeño, andalucista primero y socialista después, Antonio Marín Lara, a quien sí le imputó cinco delitos y le impuso una fianza de 150.000 euros, dándole además 15 días para reunir ese dinero.

 

Fue detenido el martes, pero tuvo que esperar a la media mañana de ayer para ser conducido hasta el Palacio de Justicia de Ronda junto al secretario local del PSOE, Francisco Cañestro. Ambos llegaron en dos vehículos policiales camuflados, el primero a cara descubierta, y el segundo agachado en el turismo y con una chaqueta cubriéndole el rostro. En concreto, fueron trasladados al juzgado a las 11.35 horas. Marín Lara declaró durante más de dos horas ante la instructora, abandonando el Palacio de Justicia por la puerta de entrada a las 17.15 horas, sin esconderse, tranquilo y sonriente; incluso desafiante. A su lado, el abogado Agustín Pérez, compañero de despacho profesional.

Se le imputan los supuestos delitos de cohecho, blanqueo de capitales, malversación, tráfico de influencias y prevaricación:?presunta corrupción urbanística. Eso sí, está en libre con cargos a condición de que reúna 150.000 euros en 15 días. Pese a la complicada tarea que tiene ante sí, atendió a los 15 periodistas que lo esperaban:?"Demostraré mi inocencia, igual que los demás". "Quizás ellos no estén acostumbrados tanto a las denuncias", aclaró. Tenía barba de tres días e iba razonablemente bien vestido después de haber dormido en los fríos calabozos de la Comisaría Provincial. Además, aseguró:?"Estoy en libertad y con toda la confianza habida y por haber, como he tenido en las 62 denuncias anteriores que me han colocado IU, Los Verdes, etcétera...", indicó. Además, abogó por "dejar que la Justicia funcione como en los otros setentaitantos temas". A su salida del juzgado, Marín Lara, que como los otros tres ediles socialistas detenidos está suspendido de militancia, aclaró:?"Es mi 63 batalla judicial, estoy habituado ya a este tipo de cosas". Un hombre de su entera confianza, trabajador del Consistorio, por cierto, lo esperaba junto a un vehículo para alejarlo del mal sueño que empezó el pasado martes.

El también exdiputado provincial socialista Francisco Cañestro quedó en libertad sin fianza, aunque se le imputan los mismos delitos que al exregidor. El exteniente de alcalde abandonó el Palacio de Justicia a las 12.40 horas por el parking trasero, el que usa la Policía Local, pese a que su mujer y varios compañeros de partido lo esperaban a las puertas de la sede judicial.

También quedó en libertad sin fianza el abogado rondeño que trabaja en una constructora local. Eso sí, la ristra de delitos que se le endosan es idéntica a las de Marín Lara y Cañestro. Él fue el primero en llegar a Ronda desde Málaga, a las 9.48 horas, y también se tapó la cara con una chaqueta negra en el coche policial. Abandonó el Palacio de Justicia a las 12.40, por el parking trasero, mientras su letrado, Antonio Becerra, explicó a los periodistas que su cliente no estaba "implicado en nada", y que contestó tranquilamente a las preguntas del fiscal Anticorrupción Valentín Bueno y de la jueza. "El está tranquilo, lo ha explicado todo con serenidad, es un mero trabajador de la empresa", agregó. Su patrocinado sólo compareció durante 40 minutos ante la instructora.

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