Economía

La Junta adapta la FP a la demanda del mercado y al sistema educativo

Se aprueba el Certificado de Profesionalidad homologable con la formación reglada

el 09 oct 2009 / 20:55 h.

Mejor adaptada a las demandas de las empresas, más coordinada con el sistema educativo y más flexible para casar con las necesidades de los andaluces. La Consejería de Empleo quiere una Formación Profesional de más calidad, de ahí que haya elaborado un decreto, ya publicado en el BOJA, para adecuarla a los nuevos tiempos.

La Junta ha reorganizado la Formación Profesional (FP) para el Empleo con el fin de implantar un modelo más flexible, ajustado a las demandas de las empresas y coordinado con el sistema educativo. Así se recoge en el decreto, elaborado por la Consejería de Empleo y aprobado por el Consejo de Gobierno, que integra las actuales FP Ocupacional (para desempleados) y Continua (para trabajadores en activo), y mejora su coordinación con la FP Inicial o reglada (la del sistema educativo).

Esta norma sustituye a la vigente desde 1997. Además de fusionar las dos modalidades de formación, incorpora dos novedades relevantes: la adaptación de los cursos a las necesidades del tejido productivo de cada territorio y la introducción de los Certificados de Profesionalidad, unos documentos que darán la posibilidad de convalidar la formación recibida por módulos de Formación Profesional reglada.

Con la primera de las novedades, la planificación de la programación, el nuevo modelo sustituye el actual sistema de convocatoria anual de cursos (en el que las entidades colaboradoras presentaban sus propuestas) por otro de varias convocatorias al año. En ellas, la Consejería de Empleo detalla qué especialidades pueden promoverse en cada territorio para el desarrollo de las acciones formativas. Estas especialidades serán fijadas por el Servicio Andaluz de Empleo (SAE), dependiendo del tipo de oferta laboral existente en cada una de las 45 áreas territoriales que componen la red de servicios de Empleo.

La otra novedad destacada es la regulación de los Certificados de Profesionalidad, unos títulos que acreditan con carácter oficial las competencias adquiridas en los cursos. Se incluyen en el Catálogo Nacional de Cualificaciones Profesionales y pueden ser homologadas con módulos de la FP reglada del sistema educativo.

La norma aprobada mantiene las actuales becas en concepto de transporte, manutención y alojamiento para desempleados beneficiarios de los cursos e introduce nuevas ayudas para conciliar vida laboral y familiar, destinadas a alumnos que tengan a su cargo menores de seis años o familiares dependientes con discapacidad de segundo grado.

Además de los distintos cursos que se programan, el decreto incluye como acciones de Formación Profesional los cursos con compromiso de contratación y los programas públicos de empleo y formación, en los que se combina la práctica profesional con el aprendizaje, entre otros.

Prioridades. Como colectivos prioritarios de la FP, la norma señala a las mujeres, los jóvenes, los inmigrantes, los trabajadores de pequeñas y medianas empresas y las personas con mayores dificultades de acceso al empleo (discapacitados, afectados y víctimas del terrorismo o de la violencia de género, desempleados de larga duración, mayores de 45 años y personas en riesgo de exclusión).El Decreto de Formación Profesional para el Empleo, además de atender a principios como la igualdad de oportunidades, la calidad, la gratuidad y la flexibilidad a las necesidades del mercado, introduce nuevos objetivos como la contribución a la consecución del pleno empleo, el fomento de la formación a lo largo de la vida o la coordinación entre las consejerías de Empleo y Educación para el reconocimiento y acreditación de las distintas competencias profesionales adquiridas en los cursos.

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