Economía

La Junta admite pérdidas de 500 millones al año con la nueva PAC

Sería el importe del trasvase de fondos desde Andalucía hacia el campo de otras comunidades

el 17 abr 2011 / 20:21 h.

Recolección de la aceituna en una explotación de la provincia jiennense.

Ya hay una cifra oficial que avala el temor del Gobierno regional -y no sólo de las asociaciones agrarias- a que la nueva Política Agraria Común (PAC) conlleve un trasvase de fondos europeos desde la agricultura andaluza hacia otras comunidades. Así, un estudio realizado por la Consejería de Agricultura y presentado por su titular, Clara Aguilera, al Parlamento autonómico advierte de que serían unos 500 millones de euros, el 36,7% del importe total, los que se perderían si, al final, se impone la llamada tasa plana, esto es, una subvención comunitaria homogénea para todos los agricultores con independencia del cultivo y del lugar donde radique su explotación.

En concreto, la Comisión Europea plantea establecer un nivel de ayuda igual para todos los agricultores de un Estado o región basado en unos "derechos" sobre la tierra, ayuda que se concederá si el agricultor y ganadero cumplen unos requisitos ambientales aún por definir.

Estos momentos son cruciales para evitar que prospere tal idea en Bruselas, puesto que se están cocinando las bases legales de la propuesta formal que el Ejecutivo europeo pondrá sobre la mesa para la reforma de la PAC, que entrará en vigor en 2014 -el actual marco comunitario expira un año antes-.

Se trataría de dar un trato por igual a todos los productores del campo, una ayuda mínima (o tasa plana) que se complementaría ya a nivel particular cumpliendo una serie de condicionantes. Esa subvención, asimismo, no tendría en cuenta diferenciaciones por cultivos o ganaderías ni tampoco los distintos rendimientos que existen en las regiones, como ha procedido hasta ahora la PAC.

En este contexto, el productivo campo de Andalucía, la región española que más ayudas recibe de las arcas comunitarias, tendría las de perder en favor de otras comunidades, incluso de las de dudosa tradición agrícola, caso éste de Baleares. Sin embargo, frente al rechazo andaluz a la tasa plana está el anhelo de territorios que sí pueden cosechar ingresos adicionales.

"Si actualmente Andalucía recibe algo más de 1.500 millones de euros en pagos directos, en ese nuevo escenario se descendería a 949,5 millones. Este 36,7% menos de subvenciones europeas conllevaría pérdidas equivalentes al 7% de la renta agraria de nuestra comunidad", señala el estudio de la Consejería. Aunque no es el único dato.

Si esa tasa plana se aplicara al conjunto de los agricultores de la Unión Europea -que es una idea que tampoco se destarta en Bruselas-, agrega el estudio, "supondría igualmente importantes perjuicios económicos para la región andaluza, que pasaría a percibir 241 millones de euros menos de ayudas, cifra que representa una reducción del 15,2% respecto a las actuales, al tiempo que un 2,95% menos de la renta agraria regional".

Cuando se publicaron las primeras ideas para reformar la PAC, la organización agraria Asaja calculó que las pérdidas podrían superar los 1.000 millones de euros en la comunidad.

El olivar y el arroz serían los cultivos más afectados

Los cultivos andaluces más perjudicados por la tasa plana o ayuda homogénea para todos los agricultores serían el olivar y las producciones de herbáceos de regadío extensivo (por ejemplo, el arroz o el maíz), que podrían registrar pérdidas de subvenciones europeas superiores al 50%, según reconoce el informe de la Consejería de Agricultura.

Su titular, Clara Aguilera, informó al Parlamento regional de que los territorios más afectados serían los del eje del olivar -provincia de Jaén, sur de Córdoba, sureste de Sevilla, norte de Málaga y noroeste de Granada- y el Bajo Guadalquivir -suroeste de Sevilla-, mientras que por provincias, Jaén, Sevilla y Córdoba acusarían las mayores pérdidas de renta agraria.

Para la consejera, es de gran importancia "establecer criterios que permitan que los pagos directos [ayudas que reciben los agricultores y ganaderos] reflejen las diferentes condiciones económicas y naturales a las que se enfrentan los productores".

En ese sentido, y con objeto de mantener el nivel de ayudas que Andalucía recibe en la actualidad, Aguilera propone que dichos criterios de diferenciación en los pagos directos "tomen como referentes el sistema de explotación, el potencial productivo, y los condicionantes propios de cada zona agraria". Aboga, asimismo, por primas específicas para determinados sectores vulnerables desde el punto de vista económico, social o ambiental.

El Ministerio del ramo aún no se ha pronunciado sobre la tasa plana, llamada a ser un campo de batalla entre las distintas comunidades.

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